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Luis Quiñones, un boxeador colombiano, se debate entre la vida y la muerte después de que el 24 de septiembre fuera noqueado en una contienda llevada a cabo en Barranquilla
El rival de la última pelea del boxeador afirmó que “nadie alcanza a dimensionar” el dolor que siente por lo sucedido. - Foto: Tomada Twitter @AtlanticoEmi

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“Nunca imaginé este momento”: la sentida carta con la que José Muñoz se despidió de Luis Quiñones

El rival de la última pelea del boxeador afirmó que “nadie alcanza a dimensionar” el dolor que siente por lo sucedido.

Minutos antes de la medianoche del jueves, se confirmó la muerte del boxeador colombiano Luis Quiñones, quien se encontraba en estado crítico tras ser noqueado durante una pelea en búsqueda de un título nacional, la cual se llevó a cabo el pasado sábado.

El deceso fue confirmado por Leonardo Quiñones, hermano del joven deportista. “Te nos adelantaste, mi hermano del alma, ahora estás en el regazo de tu Padre Celestial, al que tú adorabas y servías; te amo, mi hermano Luis Quiñones, por siempre y para siempre en nuestros corazones”, escribió su familiar.

Asimismo, en otra publicación el hermano del deportista compartió un par de palabras acompañadas con un video que recopila varios momentos en vida de Luis Quiñones.

“Me has dejado un vacío enorme y a papá y mamá y hermana y hermano. Vuela alto, ahora ya estás vestido de lino fino junto al Padre Celestial a quien tanto amabas y adorabas acá en la tierra. Ahora estás allá junto a él, nos vemos pronto, cabeza”, se lee en Facebook.

Su fallecimiento ha generado diversas reacciones. Una de ellas fue la del presidente Gustavo Petro. Por medio de su cuenta de Twitter, el mandatario le expresó sus condolencias a los familiares del púgil.

Duele mucho ver partir a un joven lleno de sueños y con todo un futuro por delante. A la familia del boxeador santandereano Luis Quiñones: un abrazo de corazón, lamento mucho este difícil momento”.

También se pronunció sobre el deceso del deportista su colega José Muñoz, quien fue su rival durante la pelea del pasado sábado.

A través de un breve comunicado, el boxeador señaló que nunca imaginó este desenlace: “Nunca imaginé este momento porque siempre abrigué la esperanza de que pudieras superar esa difícil situación. Lastimosamente no fue así. Y aunque sé que ahora estás con Dios, quisiera que estuvieras aquí junto a tu familia y todos los que te conocimos”.

También afirmó que nadie “alcanza a dimensionar” el dolor que le genera su partida. “Sé que vendrán tiempos difíciles”, agregó

“Mi compañero, mi amigo, te prometo que serás mi motivación para salir adelante y lograr mis sueños, esos mismos que durante mucho tiempo compartimos”, subrayó.

Finalmente, el boxeador envió un mensaje a los familiares de Quiñones: “A la familia le extiendo todo mi cariño en este momento tan duro, tan difícil. Sepan que cuentan con mi apoyo y el de mi familia incondicionalmente. Desde lo más profundo de mi corazón deseo que Dios les fortalezca y les bendiga”.

La pelea que le quitó la vida

En una de las esquinas del ring, arrinconado contra las cuerdas, Muñoz intentó conectarle varios golpes a Quiñones, lanzando algunos ganchos y terminando con dos jabs (puñetazo directo al oponente con el brazo extendido). Lo curioso es que ninguno de esos puños tuvo éxito, porque fueron esquivados.

Aun así, Luis Quiñones se desplomó en la lona sin recibir ningún golpe en ese momento de la pelea, dejando en incertidumbre a todos. Tras lo sucedido, después de validar con la mesa, donde hubo indicación de golpe, el árbitro Leonel Mercado siguió el conteo hasta diez para finalmente decretar el nocaut.

Sin tener reacción alguna, la asistencia médica tuvo que ingresar al ring para atender a Luis Quiñones, quien durante ese último round ya había trastabillado al caminar. De inmediato fue trasladado a la Clínica General del Norte de Barranquilla, donde le tuvieron que practicar una cirugía de emergencia para sacarle un coágulo de sangre del cerebro.

Pronóstico muy reservado para la vida y la función con alta morbimortalidad, lo cual se ha informado ampliamente a sus familiares. La organización Clínica General del Norte brinda al paciente, a su núcleo familiar todo el acompañamiento psicológico, espiritual con el apoyo de todo el equipo interdisciplinario de salud, soporte tecnológico para la óptima atención del paciente”, fue el primer parte médico tras las primeras 72 horas.

El boxeador de Barrancabermeja tuvo que ser inducido a un coma para poder ser tratado, esperando que respondiera. Lastimosamente, tras seis días en cuidados intensivos, se confirmó que no pudo ganar su pelea más importante, en la que el rival era la muerte.