Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 12/16/2006 12:00:00 AM

Un gran campeonato

Aunque la final que jugaron Italia y Francia no fue un buen partido, el Mundial Alemania 2006 dejó para el recuerdo grandes encuentros dignos del principal evento deportivo del mundo.

Un gran campeonato Después de empatar 1-1 con Francia, en 120 minutos de juego, Italia se alzó con la copa al ganar en la definición por penales. Fabio Cannavaro levanta la copa y los ‘azzurri’, campeones por cuarta vez, enloquecen
|En este lado del mundo es norma establecida: cada vez que eliminan a Brasil y a Argentina (sobre todo a Brasil), la prensa especializada comienza a rasgarse las vestiduras, a proclamar "qué mundial tan mediocre", a hablar de la crisis que vive el fútbol, a añorar México 70 y, lo que es más deprimente, a juzgar a los equipos que siguen en carrera por clichés heredados desde hace 50 ó 60 años y que se repiten sin ningún análisis. "Los alemanes son robots". "Lo de Italia es el sucio 'cattenaccio' de siempre". Ni siquiera la deslumbrante actuación de Zinedine Zidane conmovió a argentinófilos y brasilófilos, preparados de antemano para que el show se lo robaran Ronaldinho y Kaká, Tévez, Riquelme y Messi.

Pero la verdad es que hacía mucho tiempo no se veía un mundial tan bueno, sobre todo en la primera fase. Para comenzar, el partido inaugural entre Alemania y Costa Rica. Más allá de los errores tácticos, fue un festival de golazos. Desde cuando se instauró el partido inaugural (Inglaterra 1966), jamás se había visto un comienzo de Copa del Mundo tan emocionante como aquel Alemania 4 - Costa Rica 2, con los dos golazos de Lahm y Fringz, y las dos definiciones de crack del costarricense Wanchope.

Y al otro día, la épica actuación del arquero trinitario Hislop para evitar el triunfo de Suecia, y el gran partido que jugaron Argentina y Costa de Marfil y... Se haría interminable mencionar los buenos partidos que se vieron en la primera fase. Pero no sobra recordar una vez más lo bien que jugaron España ante Ucrania, Argentina ante Serbia y Montenegro, Italia ante Ghana y República Checa, así como los partidazos protagonizados por Inglaterra y Suecia, Túnez y Arabia Saudita, Japón y Australia, y Australia y Croacia. Claro, hubo huesos, como siempre (Paraguay, Polonia), y tal vez lo más negativo fue el horrible comienzo de Francia, que clasificó de milagro al vencer 2-0 a la débil Togo luego de un par de tristes empates ante Suiza y Corea del Sur. También es cierto que Brasil, el archifavorito de todos, e Inglaterra, uno de los llamados grandes, decepcionaron a pesar de que avanzaron primeros en sus zonas, en gran parte gracias a jugadas individuales (los golazos de Kaká ante Croacia y Joe Cole ante Suecia) más que al resultado de un juego de equipo convincente. El balance de la primera fase fue más que positivo.

En octavos de final decayó el nivel de manera notable y en las tres primeras jornadas lo único rescatable resultaron ser los partidos entre Argentina y México, y Portugal y Holanda, más por el dramatismo que por la calidad de los espectáculos. Tal vez el peor partido del mundial lo jugaron Ucrania y Suiza en esa fase, seguido muy de cerca por el enredado Italia-Australia, que se definió a favor de los azzurri gracias a un penal que les regaló el árbitro. Entonces, en la cuarta jornada de esta fase, apareció Zinedine Zidane, apareció Francia, que en un partido de lujo superó a la superfavorita España por 3 a 1.

Y con Francia resucitada, con Zidane dispuesto a despedirse de las Copas del Mundo como un grande (ver recuadro), Alemania 2006 volvió a ofrecer en cuartos de final espectáculos de gran calidad como Francia-Brasil, Argentina- Alemania y Ucrania-Italia. Portugal-Inglaterra no fue un gran partido, pero mantuvo una cuota de dramatismo en los 120 minutos de juego. En semifinales, lo mismo. Un dramático Francia-Portugal y un excelente Italia-Alemania. El partido por el tercer puesto entre alemanes y portugueses también fue una fiesta, en parte porque jugaba el equipo de casa y también por los dos golazos de Schweinsteiger.

La final fue en cambio un partido discreto y aburridor del que, si acaso, se pueden rescatar la primera media hora de juego, el dramatismo de los últimos minutos del alargue y la definición con disparos desde el punto penal.

El principal argumento que exponen siempre los detractores de las Copas del Mundo posteriores a México 70 (la secta de los peléfilos) o México 86 (la secta de los maradonianos) es el bajo promedio de goles por partido. Sin embargo, basta revisar viejos videos de aquellos mundiales para encontrarse con gran cantidad de goles, pero muchos de ellos consecuencia de errores groseros de los arqueros (como el brasileño Félix y el peruano Rubiños en México 70) o de defensas paradas que no marcan.

En Alemania 2006 hubo golazos para todos los gustos: remates de media distancia, veloces jugadas colectivas de arco a arco, definiciones de fantasía luego de 20 o más toques consecutivos, cabezazos impecables, definiciones sutiles a la salida del arquero... Y las dos joyas supremas: los del argentino Maximiliano Rodríguez ante México y el del inglés Joe Cole ante Suecia.

Lo que sucede es que el chauvinismo latinoamericano suele no reconocer los méritos de los europeos. Pocas veces ve uno goles tan maravillosos como los de los italianos Grosso y Del Piero a Alemania. Sin embargo, como no los hicieron Ronaldinho o Riquelme, los reseñaron como el resultado de "sucios contragolpes del feo cattenaccio italiano".

Y si Alemania 2006 fue malo por partidos como Ucrania-Suiza o Italia-Estados Unidos, pues México 70 tuvo soporíferos insoportables en el grupo de Italia, Uruguay, Suecia e Israel. Además, cabe recordar que a las semifinales de aquel maravilloso mundial llegó el antifútbol de Italia y Uruguay.

El fútbol de hoy es muy distinto al de hace 50 años. Se ven menos taquitos, menos gambetas cortas, un gol como el de Jairzinho a Inglaterra en México 70 es una joya irrepetible. Pero eso no significa que "hoy no se juega a nada", como pretenden quienes despotrican del fútbol actual pero son los primeros en no perderse ni un detalle de la Champions League, las Eurocopas y las Copas del Mundo.

VIDEOS MÁS VISTOS

  • "La creatividad no se puede comprar, se adquiere invirtiendo en educación"

    close
  • El abecé del duquismo

    close
  • "Creemos que incluso en los negocios, vivir feliz es muy importante'

    close
  • Colombianos en Harvard: "para llegar acá no hay que ser genio"

    close
  • "Los procesos judiciales no han refutado mis pruebas sino que las han enriquecido": Petro

    close
MÁS VIDEOS

EDICIÓN 1896

PORTADA

El dosier secreto de las Farc

SEMANA revela explosivos detalles del más completo informe realizado sobre la historia, finanzas y los crímenes de la desmovilizada organización guerrillera.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1899

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.