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El desafío de traer en forma segura 300 millones de vacunas a la región

El problema no es solo adquirirlas, sino almacenarlas, transportarlas y aplicarlas. Una firma señala los elementos clave a tener en cuenta en el próximo megadesafío que enfrenta la región.


El debate en torno a la oportunidad que tiene Colombia de adquirir la vacuna está caldeado.

El Gobierno ha hecho una apuesta por el mecanismo Covax como un primer acercamiento al tema. Este mecanismo le permitirá contar con vacunas para sectores clave de la población antes del primer semestre de 2021. Pero aun así, queda el proceso de adquisición de la vacuna en la negociación directa con los laboratorios cuyo resultado final todavía se demora.

Sea como sea, negociar, pagar, transportar, almacenar y aplicar una vacuna a buena parte de la población son problemas muy complejos de administrar.

Mars, firma del sector de corretajes y seguros, realizó un análisis sobre las complejidades del proceso logístico.

“En Latinoamérica deberíamos tener capacidad para aplicar las vacunas a la población más vulnerable y personal de primera atención a finales del primer trimestre de 2021, con la segunda dosis requerida a finales del tercer trimestre. En el periodo intermedio, debería continuarse con la vacunación gradual de otros grupos, hasta alcanzar entre un 40 y 50 % de la población”, comenta Gerardo Herrera Perdomo, director de Consultoría de Riesgos de Marsh Latinoamérica y el Caribe.

Al dar una mirada panorámica a la región es claro que los países latinoamericanos van a demandar hasta 300 millones de vacunas en este corto periodo.

Si se tiene en cuenta que las vacunas tienen una vida útil inferior a 10 días, es claro que mucho está en juego en el proceso de mover estos productos a lo largo de grandes distancias. Lo que vuelve más complejo el panorama es que estos productos exigen cadenas de frío de entre -20 grados centígrados y -70 grados centígrados.

“Para una población de aproximadamente 637 millones de personas en la región, estaríamos considerando como mínimo, en el escenario más conservador, entre 250 y 300 millones de dosis aplicadas en una primera fase, lo cual implica un esfuerzo logístico enorme en una escala nunca antes vista”, explicó el experto.

Por eso recomienda poner en el radar estos desafíos específicos.

Primero, es necesario considerar las flotas de aviones que harán el transporte, porque se trata de muchas dosis en un solo viaje. Así que se hace necesaria una reconversión de los aviones que se vayan a utilizar para llevar las dosis a cada lugar del continente.

Justamente, Peter Cerdá, vicepresidente regional para las Américas de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), se refirió al papel del sector aéreo en el proceso de distribución de la vacuna. En su consideración, el rol de esta industria es crítico en la distribución de la vacuna. Por eso pidió exceptuar a las tripulaciones de los aviones de los regímenes de testeo de la covid-19. Pidió, igualmente, considerar a los trabajadores de la aviación como “trabajadores esenciales” para la vacunación. Finalmente, planteó la necesidad de usar el transporte aéreo para la recuperación económica y social de toda la región.

La última milla

El experto de Mars también planteó que es necesario tomar muchas precauciones en el momento de cambio de transporte. En cada país los grandes lotes de productos se convierten en paquetes más pequeños que deben ser enviados a diferentes regiones. Si no se hace con el debido cuidado, esto genera un riesgo de daño en el lote de vacunas. En los lugares transitorios los movimientos de mercancía amplían las posibilidades de daño físico.

“Un condicionante crítico de toda la operación es la mínima tolerancia a los cambios de temperatura que tienen las vacunas, el cual requiere una especial atención cuando se deben dividir los cargamentos para distribución”, dijo el experto.

La última milla también exige adecuaciones: no es lo mismo –resalta el analista– transportar las vacunas por una autopistas de cuarta generación que por un camino de trocha en una región apartada.

Finalmente, es necesario adecuar sitios para la aplicación masiva del inmunizante, porque probablemente los tradicionales centros hospitalarios y de salud no van a dar abasto.

Estas son preguntas y aspectos que deben abordar tanto los gobiernos como el sector privado involucrado en el proceso. Cualquier falla puede dar al traste con el proceso masivo de vacunación en una zona específica.

La pandemia ha sido el golpe más duro que ha recibido la humanidad en la historia moderna. Ahora se abre una nueva etapa llena de desafíos que deben ser bien administrados para abrir las puertas a la nueva normalidad.