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| 11/25/1996 12:00:00 AM

LA UNION HACE LA FUERZA

En medio de rumores sobre sus problemas financieros, esta semana se define la fusión entre Corfiunión y el Banco Unión. SEMANA revela intimidades de la operación.

LA UNION HACE LA FUERZA, Sección Economía, edición 756, Nov 25 1996 LA UNION HACE LA FUERZA
Este martes, 29 de octubre, se reúne en Bogotá la asamblea extraordinaria de accionistas de la Corporación Financiera Unión para decidir si se fusiona con el Banco Unión. Al día siguiente se reúne, con el mismo fin, la asamblea de accionistas del banco. La operación está prácticamente definida y si, como se espera, es aprobada enambas reuniones y aceptada luego por la Superintendencia Bancaria, las dos entidades estarán fusionadas antes de terminar el mes de noviembre.Es la primera fusión entre una corporación financiera y un banco desde que se expidió la ley 45 de 1991, y por eso las sociedades involucradas _vigiladas de cerca por la Superbancaria_ han sido muy cuidadosas en la preparación de una propuesta de fusión que no afecte a los accionistas ni a los ahorradores de ninguna de las dos entidades y que permita, según Fernando Suescún, presidente del Banco Unión, "terminar el proceso con una institución financiera fortalecida".A la idea de la fusión se llegó después de estudiar distintas alternativas para tratar de superar los problemas financieros que venía atravesando Corfiunión desde mediados de 1995, como resultado de las pérdidas sufridas en algunas inversiones realizadas entre 1992 y 1994 _tanto de manera directa como a través de empresas de su propiedad_, de la lenta capitalización que había tenido en esos años y de las enormes provisiones que tuvo que hacer para cumplir con las exigencias de la Superintendencia Bancaria. Inversión desafortunadaCapítulo aparte en la explicación del deterioro financiero de Corfiunión merece una inversión de cuatro millones de dólares realizada por la empresa Barnes de Colombia en México en 1994, meses antes de que se produjera la crisis financiera que obligó a las autoridades de ese país a devaluar el peso mexicano en más de un 100 por ciento y que redujo la inversión de la empresa colombiana a la mitad de su valor (ver recuadro). Corfiunión era propietaria del 72 por ciento de las acciones de Barnes de Colombia, y ese solo negocio representaba cerca del 25 por ciento del total de sus inversiones. Por eso el tropiezo de Barnes en México _algo totalmente imprevisto_ golpeó fuertemente los balances de la corporación. Y aunque no fue la única razón, sí contribuyó en gran medida a que a partir del segundo semestre de 1995 ésta no pudiera cumplir las relaciones de solvencia exigidas por las autoridades y tuviera que someterse a un plan de ajuste acordado con la Superintendencia Bancaria. En diciembre de 1995, y para ajustarse a los requerimientos oficiales, Corfiunión vendió cartera por 16.000 millones de pesos (de calificación A) y a pesar de eso arrojó pérdidas por cerca de 3.200 millones de pesos. Para tratar de enjugar esa deuda el Banco Unión se metió la mano al bolsillo en enero y puso 1.000 millones de pesos de capital. Y dos meses después la asamblea general de la entidad acordó _con el aval de la Superbancaria y la aprobación de los accionistas_ reducir el valor nominal de las acciones de 10 a siete pesos. Pero esa medida heroica por parte de los accionistas resultó insuficiente.Nuevamente en mayo, como resultado del aumento de provisiones y el deterioro del margen de cartera _provocado por la venta hecha en diciembre de cartera de primera calidad_ se hizo evidente la necesidad de capitalizar la Corporación. La Super exigió un capital adicional de 7.000 millones de pesos antes del 31 de mayo. Como el plazo era tan corto y no todos los accionistas estaban en capacidad de realizar su aporte en ese momento, el Banco Unión _que era propietario del 38 por ciento de las acciones_ realizó un anticipo por el total exigido, del que a la postre sólo se colocaron 70 millones de pesos entre otros accionistas.Defensa del nombreA partir de ese momento _y para responder por el nombre_ el Banco empezó a jugar un papel fundamental en la solución de los problemas de la Corporación. Cuando en agosto la Superintendencia Bancaria exigió una nueva capitalización de 4.000 millones de pesos, se decidió _después de discutirlo en asamblea extraordinaria de accionistas y por recomendación de la firma Finanzas y Proyectos_ adelantar un proceso de fusión entre las dos entidades. Y eso, dadas las obligaciones que se le trasladarían al banco, exigía una estrategia integral para fortalecer a este último.Dicha estrategia supone, en primer lugar, un aumento de capital de 5.000 millones de pesos. De ellos, 1.000 ya fueron capitalizados por los accionistas del banco y los otros 4.000 serán aportados por los socios una vez se apruebe la fusión. Fuentes de la Superintendencia Bancaria dijeron a SEMANA que la solicitud ya está hecha y que no tendría ningún problema en ser aprobada dada la seriedad con que se ha manejado todo el proceso. De acuerdo con las fuentes, "la Superintendencia está tranquila porque la administración del banco se ha mostrado serena y comprometida y está poniendo la plata".Aparte del aumento del capital social, el banco se ha comprometido en un programa de fortalecimiento patrimonial cuyo eje principal es la titularización del edificio que tiene en la carrera séptima con calle 72, en el corazón financiero de la capital de la República. El edificio tiene un valor estimado en 9.745 millones de pesos y su titularización le debe reportar al banco una utilidad cercana a los 7.000 millones de pesos. El objetivo de la titularización, según el presidente del banco, es "realizar la valorización del edificio y fortalecer la caja y el patrimonio de la entidad con el fin de salir fortalecidos del proceso".Esta misma semana tendrá lugar, además, un martillo en el cual se pondrán a la venta las acciones de la sociedad Leasing Unión, cuya venta había sido acordada desde comienzos de año entre la Superintendencia Bancaria y Corfiunión como parte del programa de ajuste de la Corporación. El precio base para el martillo es de 3.000 millones de pesos y su venta le podría reportar un ingreso del orden de los 500 millones de pesos a la Corporación, lo cual mejoraría sus condiciones de liquidez en el momento de realizarse la fusión.Todo parece indicar, por lo tanto, que a pesar de las especulaciones que alcanzaron a hacerse en días pasados sobre la situación de las dos entidades financieras, la fusión entre el Banco Unión y la Corporación Financiera Unión se llevará a cabo sin problemas, con lo cual el panorama del grupo Unión quedaría despejado. Falta ver, sin embargo, qué sucede en las asambleas que se harán esta semana.

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Enrique Santos Calderón cuenta las últimas cinco décadas en Colombia a través de su papel en el movimiento estudiantil de los sesenta, su militancia en la izquierda en los setenta, su pluma en ‘Contraescape’, su oficialismo como director de ‘El Tiempo’ y su relación con el hermano-presidente.

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