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| 4/4/1988 12:00:00 AM

¿PAÑOS DE AGUA TIBIA?

Medidas para reformar el UPAC no hacen otra cosa que destapar la crisis del sector de la construcción.

¿PAÑOS DE AGUA TIBIA? ¿PAÑOS DE AGUA TIBIA?
Siempre que se habla de UPAC en Colombia, hay polémica.
Mientras sus detractores lo acusan de haber "upaquizado" la economía, sus defensores esgrimen cifras y advierten que "si algo no está upaquizado es el mismo sistema UPAC". Recientes acontecimientos, especialmente en el campo monetario, sacaron a la luz pública algo muy bien guardado: contra todo lo que se cree y dice la captación de ahorro nuevo en el sistema valor constante fue prácticamente nula en 1986 y 1987. Las corporaciones de ahorro y vivienda terminaron esos 2 años con muchos menos recursos que con los que comenzaron.
La vox populi por estos días es que las recientes modificaciones al procedimiento tributario causaron pánico y retiros masivos. Aunque hay algo de eso, la verdad es otra en lo que tiene que ver con UPAC. El problema nació después de diciembre de 1985, cuando los saldos acumulados en ahorro UPAC llegaron a los $154.944 millones (netos). En enero siguiente fueron sometidas a control administrativo las tasas de interés, el sistema financiero vio reducir en 3 puntos promedio su rentabilidad, pero como el menor margen de intermediación lo tiene el sector del valor constante, fue el que más se resintió con las medidas. Eso representó una baja de $2.500 millones para las corporaciones, además de que las captaciones empezaron a reducirse en gran proporción. Mientras en 1985 había crecido el ahorro en 37.4% promedio, al cierre de 1986 los saldos acumulados eran de $152.663 millones, en otras palabras, 1.5% menos que el año anterior.
Para 1987 se presentaron nuevos acontecimientos. El gobierno decidió introducir cambios, aumentando la obligatoriedad de financiar vivienda popular, creando nuevos tramos para préstamos como hoteles y paradores turísticos y reduciendo del 50 al 12.5% la "franja libre" para respaldar construcción de edificios, bodegas y centros comerciales. Se forzaron además mecanismos de capitalización y se disminuyó la relación capital-pasivos. Nada de eso sirvió a la captación. En diciembre de 1987 el saldo neto de ahorro en UPAC arrojó $148.699 millones, un 2.6% menos que un año antes.
Cosas como esas han llevado a que el sistema UPAC sea el menos rentable en todo el sector financiero. Eso es reconocido por todos y se ha reflejado en un hecho criticado pero aceptado. Los únicos interesados hoy en invertir en una corporación de ahorro y vivienda son los mismos constructores. La reciente venta de Granahorrar demostró una vez más esa regla. Y en el tema de las captaciones y falta de recursos, la mano que ha tenido que tender el gobierno a través del FAVI (fondo que ayuda cuando hay baja en depósitos) es bien diciente. Mientras casi que exclusivamente en noviembre y diciembre se otorgaban préstamos a las corporaciones por retiros naturales de la época, el FAVI está funcionando desde septiembre de 1987. Al finalizar 1987 los créditos otorgados alcanzaron los $44.949 millones.
Entre septiembre y diciembre la reducción de captacioness en UPAC alcanzó los $100 mil millones, pero en enero de 1988 se recuperaron $64.074 millones. Como en septiembre del 87 no se tenía ni siquiera presunción de las nuevas disposiciones fiscales, es muy claro concluir que el sistema UPAC tiene razón cuando afirma que las explicaciones del problema son de otro tipo. La gran pregunta que se están haciendo ahora los expertos en el tema, es hasta cuándo las corporaciones van a sobrevivir con sólo la recuperación de cartera. Sin duda la difícil coyuntura que vive la construcción se agravara.

SI SE PAGA
En el tema de la recuperación de cartera se encuentra otro "cuello de botella". En 1987, la gente pagó $114.023 millones al sistema, lo que demuestra, según Luis Eduardo Rosas, presidente del Instituto Colombiano de Ahorro y Vivienda, "que a las corporaciones sí les pagan. No como dicen los detractores que la cartera es difícil de recuperar. Cinco mil deudores morosos son apenas el 1% de los préstamos del sistema".
Ante la caída de las captaciones, el sistema UPAC está dependiendo cada día más de la reobtención de lo prestado. Las inversiones obligatorias en bonos del Instituto de Crédito Territorial, los encajes, los recursos al Banco Central Hipotecario y los pagos por retiros de depósitos se están afrontando sólo con recuperación de cartera. A ella misma se está acudiendo a la hora de prestarle a los constructores. De allí que el inconveniente grande que se refleja en la baja en el número de edificaciones y viviendas al comenzar 1988, es la cada vez más exigua fuente de recursos para el sistema, y la causa de la caída en la construcción.
En el campo de la construcción, la misma Camacol reconoce que en el auge de 1987 hubo otras causas que explican el crecimiento asombroso del sector. Uno de ellos la financiación por el retorno de capitales y la cada vez más creciente participación de dineros de dudosa fuente. En enero y febrero de 1988 la construcción en Bogotá se redujo hasta en un 25%, en Armenia hasta en 40%, en Medellín casi en 50% y en Cartagena en 45%. Ya se habla de 40 mil obreros sin empleo y se afirma que de seguir así la situación, en breve otros 150 mil colombianos no tendrán ocupación definida. Es la nueva cara.
Mientras se auguraba un notorio crecimiento de la construcción para 1988, las nuevas perspectivas son otras. Eso llevó a tomar medidas urgentes que para algunos son un paliativo dentro de la crisis, pero que para otros en nada ayudarán a mejorar el problema. En esencia, el gobierno aumentó en medio punto las tasas de intereses para vivienda media, liberó las tasas de interés para vivienda suntuaria, redujo el encaje de las corporaciones para permitirles retornar préstamos del FAVI por $5 mil millones y facilitó la financiación de los programas de las llamadas "ciudades satelites".
Las criticas no se hicieron esperar. Quienes analizan el problema social de la vivienda en Colombia, afirman que el presidente Virgilio Barco abandonó las soluciones habitacionales populares y centró toda su política en Ciudad Salitre, que es vivivenda para clase media. Los conservadores advirtieron también que en ninguna otra gran capital del país se ha cristalizado un plan masivo de vivienda o "ciudad satélite", e irónicamente señalaron que el Presidente volvió a ser el alcalde de Bogotá, olvidándose que es el primer Mandatario del país.
El ministro de Hacienda encargado, Arturo Ferrer Carrasco, reconoció que las reformas buscan fortalecer financieramente el sistema de valor constante y garantizar la consecución de dineros para Ciudad Salitre. Además afirmó que "era indispensable mejorar su rentabilidad y permitir un flujo adecuado de prestamos para el sector de la construcción".Para el ICAVI se flexibilizó un poco más la colocación de préstamos para vivienda, pero la construcción, según agrega Luis Eduardo Rosas, no recibirá mucho más dinero del que ahora acoge como inyección.
Lo que sigue preocupando en torno al sistema UPAC, es que hasta diciembre venía contribuyendo de alguna manera a controlar los excesos de liquidez de la economía. Mientras en enero de 1987 entregó al FAVI excesos de liquidez por 24.466 millones, en enero de 1988 sólo llegó a $3.950 millones. En febrero del 87 fueron $20.093 millones y el pasado mes sólo alcanzaron a los $1.240 millones mientras que los créditos de ayuda extendidos por el FAVI superaron los $5.900 millones. Lo peor del asunto según los observadores, es que de seguir creciendo los préstamos del FAVI, estos recursos tendrán que cargarse por el Banco de la República a la Cuenta Especial de Cambios que se financia por el presupuesto nacional. Como ya se anuncia crecimiento del déficit fiscal, el caso de las corporaciones sería un nuevo golpe.
Por ahora la política macroeconómica del gobierno se ve turbia en tres frentes: empleo, campo monetario y saldo fiscal. Especialmente la crisis propiciada por la expansión del efectivo o circulante, sirvió para sacar a la luz pública grandes inconvenientes de la economía colombiana hasta hace un mes boyante y convertida en el éxito de la actual administración.

AREA EDIFICADA EN ENERO POR CIUDADES

Ciudad Area Total Variación mes
anterior

Armenia 6.493 (40.59)
Barranquilla 12.747 39.14
Bogotá 221.036 (17.65)
Bucaramanga 26.132 (27.10)
Cali 109.460 136.31
Cartagena 12.853 (44.96)
Cúcuta 9.586 54.17
Ibagué 10.244 (2.81)
Manizales 5.749 (23.31)
Medellín 86.935 (49.65)
Pasto 89.285 2.745.28
Pereira 19.304 (8.50)


AHORRO UPAC
(Saldos acumulados Millones $)

BRUTO INCR. NETO INCR.
% %

Diciembre 1984 302.898 23.8 112.739 3.2
Diciembre 1985 436.531 44.1 154.944 37.4
Diciembre 1986 546.821 28.9 152.663 - 1.5
Diciembre 1987 680.740 21.0 148.699 - 2.6


CAPTACION NETA UPAC
(Millones $)

1984 Diciembre - 20.876
1985 Enero 46.623
1985 Diciembre - 28.914
1986 Enero 50.960

1986 Diciembre - 48.572
1987 Enero 63.62

1987 Diciembre - 59.090
1988 Enero 64.074

EDICIÓN 1879

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