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Este golpe es un efecto de la crisis económica que enfrenta el Reino Unido. (Photo By C P George/ClassicStock/Getty Images) - Foto: ClassicStock

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Uno de los medios más grandes del mundo despedirá a cientos de sus empleados

Esto es un efecto colateral de la crisis económica que sufren las grandes potencias.

La BBC, lanzada estos últimos años a un drástico plan de ahorro, anunció este jueves 29 de septimebre su intención de eliminar 382 puestos en su servicio internacional, con el objetivo de acelerar su paso hacia el sector digital.

Este proyecto significará el cierre de las emisiones de radio en árabe, persa y chino, así como el cese de algunos programas de TV en África y Asia, precisó en un comunicado el grupo audiovisual público británico, que se apresta a festejar su centenario y en mayo había anunciado un plan de transformación.

“La evolución de las costumbres del público en el mundo, con un número creciente de personas que acceden a la información a través del instrumento digital, se acompaña de un clima financiero difícil”, recordó el grupo.

El prestigioso servicio internacional de la BBC, que llega a una audiencia estimada de 365 millones de personas en el mundo y es un instrumento importante del soft power británico, será uno de los más afectados por el recorte.

De los 1.000 puestos eliminados en el grupo, sobre un total de 22.000 empleados, el servicio internacional perderá 382, con un ahorro estimado en 28,5 millones de libras anuales (unos 31 millones de dólares).

La BBC aseguró que ninguno de sus 41 servicios en lengua extranjera será cerrado por completo, aunque casi la mitad de ellos solo estarán disponibles en internet y algunos se irán de Londres, como el caso de la redacción tailandesa (a Bangkok) o el noticiero televisado africano (a Nairobi).

Ya enfrentada al envejecimiento de su audiencia, la BBC se encuentra bajo una considerable presión financiera, ya que el gobierno conservador congeló por dos años el impuesto audiovisual, lo que creó un agujero en sus cuentas, especialmente con el actual nivel de inflación.

El objetivo total es lograr un ahorro de 500 millones de libras anuales (unos 543 millones de dólares).

Una decisión muy difícil

Este anuncio del recorte, como respuesta a las medidas gubernamentales y a la crisis económica en Europa, no ha caído muy bien, puesto que los programas del servicio internacional son particularmente importantes en países donde la libertad de prensa es limitada.

“Cientos de millones de personas confían en la BBC para obtener informaciones justas e imparciales, especialmente en los países en los que eso no es común”, subrayó Liliane Landor, directora de BBC World Service, en el comunicado.

En ese texto se agrega que “existen argumentos convincentes a favor de la expansión de nuestros servicios digitales en el World Service, para prestar mejor servicio a nuestro público”.

El contexto de dificultad financiera se degradó en los últimos meses con la disparada de los precios y los costos, empujando a la BBC a “elecciones difíciles”. Para alcanzar sus objetivos de ahorro global, el grupo ya anunció su intención de fusionar sus canales de información británico e internacional. También va a dejar de difundir de manera continua algunos canales, como los dedicados a los niños o a la cultura.

La polémica por la baja en impuestos

La primera ministra del Reino Unido, Liz Truss, defendió el jueves su política de recortes fiscales, a pesar de que provocó agitación en los mercados y obligó al Banco de Inglaterra a intervenir.

“Teníamos que tomar medidas urgentes para que nuestra economía crezca, para que Gran Bretaña avance y también para hacer frente a la inflación”, le dijo Truss a la BBC.

“Y por supuesto, eso significa tomar decisiones controvertidas y difíciles, pero estoy preparada para hacerlo como primera ministra”, añadió.

A medida que aumentan las críticas dentro de su propia mayoría, la conservadora Truss salió así de varios días de silencio para defender el plan que provocó una tormenta el viernes. Su plan presupuestario incluye costosas ayudas públicas a las facturas energéticas e importantes bajadas de impuestos.

Evaluado por los economistas entre 100.000 millones y 200.000 millones de libras (106.000 millones a 212.000 millones de dólares), el plan provocó preocupación en los mercados. El Fondo Monetario Internacional (FMI) lanzó una advertencia y pidió explícitamente a Londres que reconsiderara algunas medidas.

*Con información de AFP.