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Reservas de petróleo en EE. UU. volvieron a caer y avivan temores de un aumento de precios

Los precios del crudo viene en caída libre en el mercado internacional


Las reservas comerciales de petróleo y gasolina cayeron fuertemente la semana pasada en Estados Unidos, una sorpresa para el mercado, según las cifras publicadas el miércoles por la Agencia estadounidense de Información sobre Energía (EIA).

En la semana que terminó el 12 de agosto, las reservas de crudo perdieron 7,1 millones de barriles (mb), a 425 mb, y las de gasolina cayeron 4,6 mb. Los analistas esperaban un pequeño aumento de las existencias de crudo en 800.000 barriles y una disminución de 1 mb de los stocks de gasolina.

Los precios del petróleo volvieron a bajar con fuerza el martes, lastrados por la desaceleración económica en China, pero sobre todo por la perspectiva más cercana de un acuerdo sobre el programa nuclear iraní, que pondría en el mercado casi de inmediato unos 100 millones de barriles.

El precio del barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en septiembre perdió 3,22 % a 86,53 dólares, su nivel de cierre más bajo desde el 25 de enero, casi 7 meses, en Nueva York. En tanto, el Brent del mar del Norte para entrega en octubre, perdió por su parte 2,90 % a 92,34 dólares, un mínimo desde febrero.

Según Robert Yawger, de Mizuho, esta nueva caída está “principalmente vinculada a Irán”. Los responsables de la Unión Europea y Estados Unidos examinaban el martes la respuesta de la república islámica al texto propuesto por la UE para reactivar el acuerdo sobre el programa nuclear de Irán.

Parece realmente que tratan de llegar a un acuerdo”, remarcó Yawger, quien destacó que en caso de éxito, “es la posibilidad de ver un millón de barriles más por día en el mercado”. El volumen podría ser mayor a mediano plazo.

Sin poder exportar libremente por cuatro años, el noveno productor mundial (según la Agencia estadounidense de Información sobre Energía) podría, además, liberar rápidamente unos 100 millones de barriles en stock.

“Si el acuerdo sobre el programa nuclear iraní resucita, eso podría llevar los precios (del WTI) cerca de los 80 dólares”, estima en una nota Edward Moya, de Oanda.

Se suman para alimentar la presión a la baja de los precios, malos indicadores macroeconómicos, en particular una caída de la confianza de los inversores en Alemania, tras cifras decepcionantes en China que mostraron una desaceleración de la segunda economía mundial. “Las previsiones de demanda se llevaron un golpe”, reusmió Moya.

Temor por escasez de gas en invierno desata fiebre del carbón en Berlín

La temida escasez de gas ruso por la guerra en Ucrania está provocando una demanda inusual de los particulares de esta forma de calefacción, a pesar de su nocividad.

“Tanta prisa en verano, todo el mundo quiere carbón, nunca habíamos visto algo así”, comenta Frithjof Engelke, proveedor de Berlín de ese combustible en desuso y de nuevo codiciado en Alemania por la crisis del gas que previsiblemente empeorará a partir del otoño.

Para Engelke, jefe de la centenaria empresa familiar Hans Engelke Energie, “las vacaciones tendrán que esperar”. Ahora hay que tomar pedidos, organizar las entregas en camión - ya tiene programadas hasta octubre- y preparar el producto para quienes van directamente a comprar a su almacén.

En un caluroso día de agosto, pesa y embolsa carbón en medio del polvo y el ruido de su máquina llenadora y luego coloca las bolsas en tarimas. En Berlín, entre 5.000 y 6.000 hogares se calientan aún con carbón, una minúscula fracción de los 1,9 millones que componen el parque de vivienda, indica el ayuntamiento.

Se trata generalmente de personas mayores, a veces totalmente dependientes de este combustible y que viven en casas antiguas que nunca fueron renovadas. O bien, de amantes del calor intenso que emana de las antiguas estufas. Pero este año, han llegado “en masa” nuevos clientes, asegura Engelke, cuya pequeña empresa también vende pélets (combustible granulado de madera) o fuel.

*Con información de AFP.