economía

Los directivos del GEA, arrinconados, podrían decidir “inmolarse”

El GEA podría hacer una “jugadita”, como la que hizo durante la última asamblea de marzo.


El Grupo Sura citó a una asamblea para escoger a sus nuevos miembros de junta, el próximo lunes 13 de junio. Por cociente electoral, a JGDB Holdings SAS, una sociedad controlada por Jaime Gilinski, le corresponderían 3 de 7 miembros de dicha junta.

Sin embargo, el GEA podría hacer una “jugadita”, como la que hizo durante la última asamblea de marzo.

Contrario a lo que venía ocurriendo en años anteriores, en los que el GEA proponía una sola plancha para elegir a la junta directiva del Grupo Sura, en la última asamblea ordinaria de los accionistas de la compañía varias entidades pertenecientes al GEA, entre ellas Nutresa, Argos y la Fundación Grupo Argos, propusieron diferentes planchas para la elección de los directores del Grupo Sura.

Esto resultó en una votación que expertos consideran pudo haber sido concertada para beneficiar a las listas del GEA.

Para lograr los porcentajes que obtuvieron sus candidatos –Jorge Mario Velásquez (19,9 %), Alejandro Piedrahita (20,1 %) y Carlos Ignacio Gallego (19,6 %)– en la asamblea tuvo que haber un fraccionamiento del voto (ilegal) o una movida interna en alguna de las compañías del GEA, probablemente en Grupo Argos, para ajustar su voto a la perfección y tomar ventaja del residual para favorecer a sus listas.

También pudo haber sido un milagro matemático. Existe una posibilidad de que el GEA vuelva a hacer la misma jugada el próximo lunes 13 de junio y JGDB Holdings S. A. S., que posee cerca del 38 % del Grupo Sura y ha sido transparente con el mercado en su participación accionaria, y no dividió sus votos, nombre a 2 de 7 miembros.

Pero esto sería solo temporal, ya que podría hacer un ajuste, citar a otra asamblea y ganarle la “jugadita” al GEA. En cuestión de semanas quedaría con 3 de los 7 miembros de junta. Aunque reformaron estatutos, cambiaron el gobierno corporativo e hicieron todo lo posible para impedir la llegada de los nuevos accionistas, los directivos del GEA estarían arrinconados. Podrían acudir a prácticas cuestionables para preservar sus cargos y el uso de sus aviones.

Lo que podría resultar complejo es lo que sigue. Por ejemplo, el Grupo Nutresa, que posee el 13,07 % del Grupo Sura, dice en sus estatutos que el presidente, en este caso Carlos Ignacio Gallego, tendría que “dar su voto en representación de esta y de acuerdo con las instrucciones que reciba de la junta directiva”.

El problema para Nutresa es que su junta directiva podría tener conflictos para emitir este voto, lo cual podría implicar que la decisión se eleve a su asamblea de accionistas.

Por ejemplo, Gonzalo Pérez, CEO del Grupo Sura, es miembro de la junta directiva del Grupo Nutresa. Abogados consultados aseguran que eso sería un conflicto de interés que no le permitiría votar.

Miembros patrimoniales Grupo Sura
Miembros patrimoniales Grupo Sura - Foto: SEMANA

SEMANA revisó los conflictos de los miembros de junta manifestados y, de hecho, hay cuatro de ellos que, según expertos consultados, tendrían un impedimento.

Sin quorum, la junta quedaría sin capacidad de decisión y tendría que elevar el asunto a la asamblea de accionistas. Esto podría implicar que el Grupo Nutresa no alcanzaría a emitir su voto en la asamblea de Sura, el próximo lunes 13 de junio.

Aunque remota, existe la posibilidad de que Carlos Ignacio Gallego, quien pertenece a la junta de Sura, y según expertos consultados tendría un conflicto de interés a la hora de emitir el voto, decida de todas formas hacerlo para beneficiarse. De ser así podría quedar en evidencia que el gobierno corporativo del GEA solo se aplica para unos casos y no para otros.

Si Gallego vota el lunes en la asamblea de Sura, lo cual es posible, abogados consultados aseguran que estaría incurriendo en un conflicto de interés y su voto, eventualmente, podría ser revocado.

Si Gallego vota sin la autorización de la junta, lo podría hacer no en representación de Nutresa sino en nombre propio, usurpando el voto de la sociedad.

Además, podría enfrentar sanciones de las autoridades y asumiría un riesgo de demandas. No tiene presentación que un administrador emita un voto por él mismo para otra junta, ni que el gerente del Grupo Sura, como miembro de junta del Grupo Nutresa, vote por el órgano que lo vigila y controla.

El caso del Grupo Argos podría ser similar si su junta directiva no aprobó el voto de Jorge Mario Velásquez, quien tendría el mismo conflicto que Gallego.

Adicionalmente, tendría que explicarle al mercado, a sus accionistas minoritarios y a las autoridades cómo, teniendo el 27,86 % del Grupo Sura, utilizó parte de ese porcentaje para votar por otra lista. ¿Se trata de jugaditas pendejas de administradores que quieren perpetuarse en el poder?

El famoso gobierno corporativo del GEA tendrá una prueba de fuego el lunes 13 de junio, aunque todo se puede esperar.

Para Gilinski es irrelevante, en el sentido de que el resultado final para él serían los tres miembros en la junta. La única diferencia es que le tomaría unas semanas más conseguirlos. Sin embargo, los que actúan en contra de la ley enfrentarán consecuencias.

*Gabriel Gilinski es accionista de Publicaciones SEMANA.