opinión

José Miguel Santamaría Uribe
José Miguel Santamaría Uribe. - Foto: SEMANA

De tormenta en tormenta

Como lo advertí en alguna columna anterior, las acciones en Estados Unidos han perdido valor aceleradamente por el aumento de tasas de interés.


Por: José Miguel Santamaría

Nada más cierto que algunas leyes de Murphy, sobre todo la que dice que las cosas tienden a empeorar. Eso es lo que estamos viviendo en Colombia en los últimos días. Tenemos tres frentes difíciles de afrontar: las elecciones presidenciales, la inflación (que no ha dado tregua) y los nuevos actos violentos.

Los nuevos actos de violencia, perpetrados por el Clan del Golfo, a raíz de la extradición de alias Otoniel, nos demuestran lo infiltradas que están las estructuras delincuenciales en el país.

El narcotráfico sigue haciendo de las suyas. Además, el Estado ha sido incapaz de llegar a estos territorios y tener la presencia necesaria. Como siempre, las más perjudicadas han sido las clases menos favorecidas que tienen que soportar la pérdida de sus negocios o de seres queridos, por cuenta de esta violencia.

El gobierno no se puede amilanar, porque en su fortaleza y empeño está el futuro. Nuestras fuerzas militares deben recobrar estos territorios e imponer la ley y el orden.

El tema inflacionario sigue siendo un dolor de cabeza a nivel mundial. No es un mal que nos aqueje solo a nosotros. Actualmente, hay problemas de exceso de consumo, falta de oferta y problemas logísticos. La pandemia golpeó fuerte las estructuras de producción y, mientras en Estados Unidos la Reserva Federal siga subiendo las tasas de interés, tendremos problemas en las nuestras, su Bono del Tesoro es referencia de los mercados mundiales.

Tengo un gran susto: que en el país no se tome en serio la inflación, no podemos echarle leña al fuego y seguir dando subsidios a diestra y siniestra y fomentando el consumo de hogares mientras los commodities siguen a precios altos y nuestra moneda pierde valor. Todo unido es una bomba atómica. No quiero ni pensar que un gobierno populista tome las riendas con una economía así de caliente, porque podría ser catastrófico.

Estamos a prácticamente dos semanas de elecciones y cada vez vemos más riesgos que la izquierda populista llegue al poder, sobre todo cuando esta se ha visto permeada por grupos delincuenciales y por la mafia. Ese pacto o perdón social ha demostrado ser totalmente cierto y puede llevarnos a ser un país paria frente al mundo. Salir a perdonar a cuanto bandido exista es inaceptable.

Las encuestas siguen dando como ganador, tanto en primera, como en segunda vuelta, a esta izquierda que no tiene ningún recato, que su odio y sed de venganza pueden hacer mucho daño a nuestras instituciones y a nuestra economía.

Como lo advertí en alguna columna anterior, las acciones en Estados Unidos vienen perdiendo valor aceleradamente por cuenta del aumento de tasas de interés. Hay compañías que ya están a precios interesantes para comprar. Creo, todavía, que no es el momento de hacerlo. Faltan más subidas de tasa y por consiguiente se podrán conseguir mejores precios en un futuro cercano.

Mi consejo, a mis compatriotas, es el de apretarse el cinturón en términos económicos y políticos. No es el momento de salir, ni a endeudarse, ni a gastar más de la cuenta y mucho menos de buscar el cambio político saltando al vacío, y un consejo al que le caiga, es que el populismo no se confronta con populismo, sino con la razón.