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Alejandra Carvajal, columnista
Alejandra Carvajal, columnista - Foto: Foto suministrada por la columnista a SEMANA

Matar a Fico, nuevo objetivo del Pacto

Este titular se refiere al asesinato moral, similar al que ha sido víctima Sergio Fajardo. Sin embargo, es preocupante que grupos al margen de la ley abiertamente apoyen al líder de la Colombia Humana y pasen del plano moral al físico.


Por: Alejandra Carvajal

A estas alturas es claro que existe una estrategia jurídica, comunicacional y guerrerista para ganar las elecciones por parte del Pacto Histórico. En materia jurídica, desprestigiar al enemigo al punto de asesinarlo moralmente les ha salido bien. El video que protagoniza una senadora recién electa de esa colectividad devela cómo pretende destruirse la vida de cualquiera que piense distinto o que se les interponga.

Este es un antecedente gravísimo, en especial porque en caso de ganar la contienda electoral, tomarán el poder para acabar con la vida (moralmente hablando), honra y bienes de cualquiera que piense de manera diferente.

El asesinato moral es algo en lo que ha podido avizorarse que son expertos. Es lo que han venido haciendo durante años con Sergio Fajardo, mediante una estrategia muy bien montada en materia judicial, la cual confesó la senadora del Pacto Histórico de apellido Zuleta en el video que se ha viralizado en los últimos días en redes sociales.

Con Uribe han hecho un trabajo similar, incluso visitando presos en cárceles de Estados Unidos. A Federico Gutiérrez le espera un destino similar, que ya mismo están labrando. Han hablado incluso de una fecha y hora en la que se harán “grandes revelaciones” en contra de Fico, generando toda una campaña de expectativa, como si se tratara del anuncio del estreno de una película, en este caso de una muy mala, en la que prima el terror por encima de los argumentos.

Acabar con los bienes de otros es algo claro cuando vemos el plan de “democratización de la propiedad”, lo cual no se limita a los bienes baldíos como quieren mostrar, sino que va dirigida a la propiedad privada. De manera puntual el candidato senador ha hablado de “comprar a un precio justo” ingenios azucareros del Valle del Cauca.

En una democracia los bienes se compran y venden libremente. En una dictadura se pone un “precio justo” que puede ser irrisorio, a cambio de una propiedad que obligan a vender. Un destino similar se ha anunciado que correrán los hoteles de la zona de “La Boquilla” en Cartagena. Con esa política pondrán a “vivir sabroso” a todas las personas que trabajan en los ingenios azucareros y en los hoteles más emblemáticos de la ciudad amurallada, cuando queden sin empleo y sin un ingreso. “Democratizar” las pensiones de los colombianos que estén cotizando en fondos privados era la cereza que le faltaba a este pastel.

Comunicacionalmente hablando, tienen una estrategia muy bien cimentada que lleva muchos años en redes sociales y en varios medios. Matonean al Comandante del Ejército, a periodistas, columnistas, encuestadoras y obviamente a opositores políticos. La palabra “matonear”, en el Diccionario de la Real Academia significa asesinar a alguien a traición, estando al acecho. A eso hemos estado sometidos y pretenden someternos.

En materia guerrerista ha podido observarse el despliegue y capacidad de hacer daño que tienen colectivos como la Primera Línea. Preocupa muchísimo como en varios audios recientemente expuestos a la opinión pública se oye a la madre de alias Siopas, nuevo líder del Clan del Golfo, instando a sus hijos a votar por el líder de la Colombia Humana, pues sería la instrucción de Siopas.

La revelación de estos audios va de la mano con las últimas declaraciones del candidato senador, en las que manifiesta que los paramilitares tendrán con él una segunda oportunidad. Vale la pena recordar que Marquitos Figueroa, reconocido jefe para, desde la cárcel de Cómbita invitó a todos los miembros de su organización delincuencial a votar por Petro. Salvatore Mancuso escribió una carta al líder del Pacto Histórico en la que defiende el muy polémico “perdón social”.

Tal como están las cosas, teniendo en cuenta que existe una prueba audiovisual, como lo es el video de la senadora Zuleta en la que invita a “quemar” a Federico Gutiérrez tal como lo habían hecho ya con Sergio Fajardo, que no es nada distinto a asesinarlo moralmente, muy seguramente existan varios creativos en las filas de los grupos armados ilegales que apoyan a Petro, como la Primera Línea, el Clan del Golfo, o el ELN que quieran asesinar a Fico no moral sino físicamente.

Es urgente que se refuerce la seguridad de Gutiérrez, cuyo peligro es inminente. A Petro le reforzaron el esquema de seguridad por mucho menos.

Solo me resta pedir desde esta columna que se deje de “infiltrar”, “quemar” y asesinar moralmente a cualquiera que se considere ideológicamente contrario. Los colombianos merecemos un debate con altura, no prácticas mezquinas e ilegales que en nada ayudan a construir un país mejor.