opinión

Claudia Varela, columnista
Claudia Varela, columnista. - Foto: Foto suministrada por la columnista Claudia Varela

Que no sea solo un día

La reflexión es para que no hagamos una sociedad inclusiva solo un día o nos tomemos una foto apoyando la diversidad, que es un tema de hábitos y comportamientos y de no discriminación que debe ser tendencia y no una moda cool.


Por: Claudia Varela

El movimiento LGBTQ empieza en la ciudad de Nueva York en el año de 1969, con una marcha que se llevó a cabo después de los llamados disturbios de “Stonewall”, que comenzó la revolución gay. El Stonewall Inn era un restaurante bar frecuentado por muchísimas personas, una noche Sylvia Ryvera de 18 años, salió a bailar al club con sus amigas cuando un policía le pidió su identificación, y le preguntó si era hombre o mujer. Esto desató impotencia y furia en Sylvia, quien trató de agredir al agente que se la llevó a la cárcel. Luego se dieron cuenta de que Sylvia estaba identificada legalmente como un hombre.

En los años cincuenta era ilegal no vestirse con por lo menos tres prendas del sexo que llevaba cada persona en su identificación. Ya que esto no sucedió con Sylvia, se iniciaron todas las marchas y protestas contra los prejuicios, discriminación, leyes, gobiernos, partidos políticos y religiones.

Sin embargo, aunque se conoce como hito clave la noche de Stonewall, hay que decir que incluso antes de este momento, ya había un camino recorrido. Un hombre gay llamado Karl Henrich Ulrichs, también fue un pionero y alguien muy influyente en la comunidad. Era un abogado alemán muy reconocido, que al ser descubierto como gay por sus compañeros fue segregado y finalmente echado de su trabajo.

Decidió “salir del closet” y habló públicamente en Munich reclamando los derechos igualitarios sin importar la orientación sexual. Esto ocurrió a mediados del Siglo XIX y en medio del conservadurismo que aún perduraba en esta época, escribió un compilado de ensayos llamados Estudios sobre el misterio del amor masculino.

A inicios del siglo XX también mujeres empezaron a hablar sobre diferentes identidades de género y orientaciones sexuales. Frida Kahlo, feminista y bisexual y reconocida artista, que en sus pinturas siempre expresó el daño que hacen los estándares femeninos, lo cual, sin duda durante la primera mitad del siglo XX era toda una novedad no tan bien recibida.

Stonewall fue un momento histórico. El terreno ya había sido abonado por todo el movimiento hippista y la era de la contracultura de los años 60 que estaba abriendo la puerta a la construcción de una sociedad diferente. El objetivo principal del activismo de la comunidad LGBTQ+ ha sido desde siempre contar con la aceptación y el respeto por parte de la sociedad, que sin que sean blanco de discriminación o señalamientos por no identificarse con las orientaciones sexuales y las construcciones de género usuales que han sido consideradas por la mayoría como normal.

Freddie Mercury, rockero vocalista de la reconocida banda Queen, también fue una de las personas más influyentes en la comunidad LGBTQ, que mediante sus videos musicales y puestas en escena abrió la puerta para que muchas más personas de esta comunidad empezaran a dejar sus temores para enfrentarse a la sociedad. Lastimosamente, Mercury murió de SIDA lo cual incremento un prejuicio hacia la comunidad.

El siglo XX se convierte en una lucha por el avance en el reconocimiento de los derechos a esta comunidad que incluso ahora generan mucha controversia, especialmente para quienes son más conservadores: matrimonio igualitario, la adopción, la despenalización de la homosexualidad en diferentes países del mundo, entre otros.

Uno de los problemas más comunes de la comunidad LGBTQ+ es el rechazo y discriminación que reciben, esto es causa de la homofobia (el odio a su orientación sexual). Hay que mencionar que, si bien en la Segunda Guerra Mundial el genocidio fue principalmente judío, basado en la teoría de la supremacía de la raza aria, también hubo persecución para las personas homosexuales. Y, aunque resulte increíble, aun en la segunda década del siglo XXI, existen países homofóbicos que castigan ser parte de esta comunidad: Arabia Saudí, Irán, Yemen, Mauritania, Sudán, además de la zona islámica de Nigeria.

La reflexión es para que no hagamos una sociedad inclusiva solo un día o nos tomemos la foto apoyando, la diversidad es un tema de hábitos y comportamientos y de no discriminación que debe ser tendencia y no una moda cool. ¿Estás dispuesto a liderar y vivir sin prejuicios?

(Extracto de mi Libro DiversIQ. Conmemorando el día de la Diversidad)