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Educación: la clave para cerrar brechas sociales

Ese ha sido el objetivo principal de la Gobernación de Cundinamarca durante estos últimos cuatro años. Y para lograrlo, la atención integral en salud ha sido esencial.


Cundinamarca está dividida en 15 provincias, donde viven, aproximadamente, 2.845.668 habitantes, según las proyecciones del Dane. El departamento es el tercero más poblado del país, después de Antioquia y Valle del Cauca, y eso tiene sus desafíos: por un lado, el territorio es el vecino más cercano de Bogotá (física y políticamente); y, por otro, su territorio es urbano y rural con municipios alejados y de difícil acceso cerca de Meta, Boyacá y Tolima.

Esta realidad geográfica dificulta la atención de toda su población. Sin embargo, la Gobernación se propuso cumplir con 512 metas en temas de seguridad, cultura, educación y salud que mejoran ese acceso a servicios fundamentales. Precisamente, en relación con la salud se establecieron 38 metas, entre las que se destaca la atención primaria en salud, la reducción del embarazo adolescente y la atención en primera infancia.

Atención integral

En 2016 también se implementó el programa de salud ‘Cundinamarca, familia saludable y feliz’, para garantizar la atención de toda la población, teniendo en cuenta sus necesidades. Gracias a esta iniciativa, el departamento logró beneficiar durante el cuatrienio a más de 130.727 familias, y alcanzó una cobertura del 81 por ciento de las familias rurales. Hubo atención en medicina familiar, en psicología, salud oral y jornadas de salud.

Otra de las metas que cumplió el departamento fue la disminución de la proporción de embarazos en adolescentes, que pasó de 21,3 por ciento, en 2015, a 12,4 por ciento en 2019 (hasta septiembre de ese año). Específicamente se redujeron los casos de mujeres de 10 a 14 años y de 15 a 19. Sobre este último rango hubo 1.417 casos menos de embarazos en adolescentes en 2018. Esto fue posible gracias al programa ‘Conoce tu cuerpo y cuéntame tu pensamiento’, a la estrategia ‘Piensa y actúa positivamente’, y a talleres de sexualidad, de derechos sexuales y reproductivos.

La reducción de la mortalidad en menores de 5 años fue otro de los logros. En 2012 se registraron 11,6 muertes por cada 1.000 nacidos vivos de esa edad, y en 2018 fue de 10,99. En menores de 1 año, la tasa pasó de 9,42 en 2018 a 7,52 este año. Así mismo, gracias a una inversión de 2.560 millones de pesos, cerca de 57.239 niños y niñas de 0 a 5 años fueron atendidos.

A lo anterior se suman los esfuerzos en vacunación, donde hubo una cobertura igual o superior al 95 por ciento. La Gobernación de Cundinamarca también se concentró en atacar la desnutrición manteniendo en funcionamiento los tres bancos de leche humana, además de reactivar el uso de las salas de lactancia materna en las 52 instituciones prestadoras de servicios de salud.

Lo anterior fue posible, en gran medida, gracias a la apuesta del departamento por cofinanciar y verificar el acceso efectivo en salud de los habitantes de los 116 municipios de Cundinamarca. “Nuestro objetivo fue realizar el seguimiento y la asistencia técnica para asegurar el bienestar de todos”, advierte Jorge Emilio Rey, gobernador de Cundinamarca. En total se invirtieron 328.548 millones de pesos para que más de 850.000 personas, hasta septiembre de 2019, se registraran en el régimen subsidiado.

“Gracias a la estrategia de Atención Primaria en Salud se han visitado 1.160 veredas de 76 municipios en 13 provincias, que benefician a cerca de 300.000 personas. La Gobernación tuvo la capacidad de identificar síntomas a nivel individual, familiar y comunitaria, con la implementación de los protocolos de gestión de riesgo en salud pública, con un trabajo intersectorial e interinstitucional”, complementa Ana Lucía Restrepo, secretaria de Salud del departamento. Y concluye: “El propósito final es disminuir las brechas de inseguridad en salud”.