| 2018/04/09

Debate presidencial: lo que dice el cuerpo de los candidatos

SEMANA consultó a El Locutorio, expertos en expresión oral, para que analizaran cómo les fue los candidatos en sus primeros encuentros televisados. Este es su veredicto.

Debate presidencial: lo que dice el cuerpo de los candidatos Debate presidencial: lo que dice el cuerpo de los candidatos Foto: Campañas de los candidatos presidenciales

Los debates presidenciales suelen ser el mayor ring de la política. La decisión entre cuáles de los candidatos llega al poder es tan importante que esos espacios en la televisión suelen concentrar a todo un país. Aunque las elecciones se juegan en muchos más escenarios, lo que un candidato diga allí puede catapultarlo o enterrarlo, y por eso la tensión que se vive es sin límites.

Esta semana, ese momento por fin comenzó. Aunque se suele hablar de ganadores y perdedores, es importante resaltar que el éxito en este desempeño no solamente tiene que ver con el contenido, sino con la expresión, y todo lo que el cuerpo dice de cada uno de ellos.

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El Locutorio es quizás uno de los centros que mejor conoce de ese lenguaje. Se definen a sí mismos como “el Gimnasio de la voz y la comunicación” y llevan años entrenando a políticos, periodistas, emprearios, entre otros, en cómo hablar en público. SEMANA le pidió a su equipo que analizaran cómo les fue a los candidatos presidenciales la semana pasada. Este grupo hizo la tarea: Alex Pinilla, CEO de El Locutorio, Jose Fernando Florez, Ph.D; Jose Carlos Álvarez, politólogo; Lena Trujillo, coach Vocal y fonoaudióloga, y Álvaro Bonilla, sicólogo y experto en lenguaje corporal. Este fue su veredicto:

Iván Duque

Percepción: Tranquilidad

Suma:

• Tiene inicios fuertes e incluyentes en sus intervenciones, buenos cierres y un manejo adecuado del tiempo. Es consistente en sus respuestas y va construyendo poco a poco en la mente de las personas, a través de la repetición de la fórmula “Quiero ser el presidente de los colombianos”, una asociación entre su nombre y el título por el que está debatiendo.

• Sus gestos invitan a la tranquilidad y a la confianza, tiene un movimiento natural de las manos en sincronía con su discurso, reforzado por el contacto visual y un buen manejo de cámara. Su cuerpo mostró coherencia cuando necesitaba ser vehemente.

• Se percibe un habla fluida, con el adecuado uso de pausas que genera división de ideas y énfasis en las frases marcándolas al final de las palabras, mediante un tono de voz grave, volumen medio y una dosificación eficiente del aire.

Resta:

• No hubo espacio para la espontaneidad, sacrificó parte de la naturalidad y la interacción con el entorno en la primera salida. Por momentos lució sobreactuado y siguiendo un libreto en el que los demás candidatos no existe. Como líder de las encuestas, es estratégicamente válido que no tenga “mucho que hablar“ con los demás candidatos, y en cambio sí mucho que comunicarles directamente a sus electores. Sin embargo, esta posición no será sostenible por mucho tiempo, cuando empiece a ser el principal blanco de sus rivales. Podría darse un momento para mostrar más a la persona real detrás del candidato.

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Germán Vargas

Percepción: Estático

Suma:

• Tiene inicios generalmente pausados, descriptivos, sencillos, llevando al interlocutor en el desarrollo de su discurso de manera fluida. Su voz de mando y varonil es su mayor arma, pero está subutilizada.

• Puede encontrar una ventaja en su voz y aprovecharla para compensar su debilidad corporal, jugar con la velocidad, hacer pausas y cambiar los tonos con el fin de generar más impacto con esos datos relevantes que quiere comunicar para ilustrar que tiene al país en su cabeza y aprovechar su experiencia en la función pública.

• En el campo estratégico, durante el segundo debate logró más protagonismo comparado con la primera salida, aquí su voz se escuhó como un rival directo del puntero.

Resta:

• Los números y las cifras no comunican por sí solos y conectan poco con la gente, salvo que haya un juego, una historia o ejemplos que permitan entender su magnitud. Debe ser más cuidadoso con los tiempos y más concreto.

• Hablando exclusivamente de la percepción (no de las verdaderas virtudes del candidato), la falta de movimiento y sincronía corporal en el primer debate, así como el estar sentado durante el segundo mientras el resto de los candidatos permanecieron de pie, incrementó la sensación de desgaste, debilidad y rezago. Las personas prefieren ver a su líder subir corriendo las escaleras del avión presidencial, como lo mostró Obama. Debe encontrar cuanto antes su naturalidad corporal y ajustar comportamientos no verbales básicos: postura erguida, hombros nivelados, pecho expandido y desbloqueo de su mano izquierda (símbolo de su monumental resiliencia) para comunicar mejor.

• Puede lograr fácilmente más matices en su habla, sin exagerar en el volumen y golpes de su voz.

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Sergio Fajardo

Percepción: Duda

Suma:

• Del cuello hacia abajo muestra transparencia y trabajo. Tiene una voz que refleja su naturalidad y su melodía en el habla puede traerle más cercanía. Hace uso de las manos para ilustrar el discurso.

• Hace el ejercicio de escucharse mientras habla, tiene el mensaje en el corazón, pero aún no conecta genuinamente con él. Sus palabras claves, “confianza” y “corrupción”, salen naturalmente: cuanta más intención, repetición y caminos que conduzcan a ellas dearrolle más rápido aterrizará la emoción a su pecho y no hablará solo de confianza, sino que la reflejará.

Resta:

• Tiene posiciones claras, pero en la forma pierde claridad. Estructurar el mensaje le dará más conciencia corporal.

• En su cara se dibujan expresiones de angustia, impotencia, preocupación e incluso asco y desprecio (probablemente inconscientes), que no van en sintonía con su mensaje. Sus gestos transmiten estrés y presión. Sus manos en ocasiones se sobreactúan en ciertos movimientos que se vuelven repetitivos, en particular el cierre de dedos estirados con las palmas hacia arriba.

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Gustavo Petro

Percepción: Seguridad

Suma:

• Muestra sus millas de oratoria en cada intervención. Refleja seguridad y contundencia. Sabe que debe encontrar un debate con Duque y ha ido dosificando ese trabajo estratégico en forma artesanal. Se mostró tranquilo, maneja muy bien los tiempos y su voz pausada.

Resta:

• En el primer debate ocultó sus manos detrás de su espalda, al parecer de una manera intencional, y ocasionalmente activaba una sola de ellas en un gesto que puede reflejar prepotencia. Sin embargo, esto no le suma porque le resta confianza en el televidente. El movimiento de sus manos es repetitivo y no refuerza el mensaje.

• Puede marcar más pausas en su discurso para mayor manejo de dosificación de aire y evitar tensión en la voz y rasposidad.

• Tiene muy poco contacto visual con la cámara y por ende con “los colombianos”. Le favorecería recordar que en la cámara también hay alguien que quiere escucharlo mientras lo mira. Sus ojos con frecuencia se extravían hacia arriba, en una especie de muletilla facial que en otras personas se podría percibir como inseguridad o duda, en este caso es una mirada asociada a un estilo de auto confianza que se puede confundir con prepotencia.

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Humberto De La Calle

Percepción: Preparación

Suma:

• Llegó enérgico, con movimiento en la tarima, contacto visual y manejo de las manos. Soltó frases ganadoras, incluso con toques de humor, mientras se mostró auténtico. No buscó disimular sus emociones y tiene una gran oportunidad de conectar emocionalmente con la audiencia.

Resta:

• Por momentos desplegó más energía de la necesaria. Hay un exceso de movimiento que se muestra involuntario y sin un propósito. Sus manos podrían también encontrar más sintonía con el discurso bajándolas un poco y dibujando más con ellas.

• En el inicio del discurso se percibe un tono grave y un volumen alto, así como una velocidad rápida del habla que no permite seguir con facilidad las ideas desarrolladas en el discurso. No hay marcación de pausas, lo que confunde una idea con la otra quitándole efectividad al mensaje. Encontrar un tono más bajo y con pausas bien administradas le ayudará a generar impacto y ser más coherente con su mensaje de reconciliación.

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Algunos apuntes

La primera pregunta en el segundo debate (¿Quién es usted?) fue una oportunidad que pudo ser mejor aprovechada por todos los candidatos.

No hubo un “porqué” de ningún candidato. Quieren ser presidentes y seguro que cada uno de ellos saben por qué lucha para ello, pero no lo dijeron claramente. Nos hablaron de su historia en un minuto, o incluso más, cuando lo ideal era resumir en 30 segundos lo que el país ya sabe y la mayor parte del tiempo destinarla a que la gente se conecte emocionalmente con ese porqué. Las personas no votan por los títulos o cargos asumidos, marca la X por quien crea en lo que ellos creen. En esa pregunta, en todos los casos:

• No hubo una frase ganadora.

• No hubo un cierre contundente.

• No hubo un valor diferencial.

• No hubo un punto de partida y llegada consciente en esa intervención clave.

Mejor comienzo: Iván Duque, “tengo 41 años y hago parte de ese 73% de los colombianos menores de 45 años que quieren un país distinto”.

Mejor cierre: Humberto de La Calle, “pero más importante para mí no es ser presidente de la república sino celebrar cuántas personas no han muerto por razón del acuerdo que logramos”.

Un consejo: “Plan Uribe” para todos.

En este mes los candidatos deben transmitirles a los periodistas el mensaje que los votantes quieren escuchar. Cuanto más claro y simple, mejor: su discurso debe ser entendido por un niño de 8 años y un abuelo. Ese corazón de la comunicación que es el mensaje debe ir acompañado coherentemente con la emoción que despliega el lenguaje corporal y una voz con sentimiento.

No hay espacio para los tecnicismos, “winter is coming”.

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*Este análisis fue hecho por Alex Pinilla, CEO de El Locutorio, Jose Fernando Florez, Ph.D; Jose Carlos Álvarez, politólogo; Lena Trujillo, coach Vocal y fonoaudióloga, y Álvaro Bonilla, sicólogo y experto en lenguaje corporal. 

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