Mandalas para el alma edición 3

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El millonario negocio de mandalas en Colombia

Mandalas para el alma ha sido el libro best seller en Colombia por dos años consecutivos. Andrea Agudelo, su creadora, emprendió hace cuatro años después de encontrar conexión con su alma mientras pintaba mandalas.

Romper esquemas se ha convertido en el lema de Andrea Agudelo, una paisa de 27 años quien encontró en la espiritualidad una oportunidad no solo para dejar legado en el mundo como ella dice sino para crear un negocio que genera empleo y felicidad.

En 2015 cuando estaba por decidir entre emprender y empezar su carrera universitaria, después de haber viajado durante varios años por el mundo tomando fotografías, encontró en la industria editorial una oportunidad para crear el proyecto Mandalas para el Alma.

“En el aeropuerto de los  Ángeles pinté por primera vez un mandala, no sabía de qué se trataba ni había visto un libro de esos antes, pero al llegar a casa resulta que mi mamá conocía el cuento, me explicó todo y me encarreté aún más.  Empecé a compartir en redes sociales usando el  hashtag #mandalasparaelalma porque así lo sentía y mi papá me dio la idea de crear mi propio libro”.

Después de eso y con mucho miedo Andrea lideró un equipo con sus amigas y empezaron a crear el libro, que tomó el nombre del hashtag que usó la primera vez que subió una imagen a su Instagram que entonces tenía ya dos mil seguidores. En principio quería mandar a hacer 500 ejemplares para empezar, pero su padre quien es el conocedor del mundo comercial la convenció de hacer 1.000. “Recuerdo que me decía que nada iba a perder, que podía aprender sobre este mundo editorial para cuando lanzara mi libro de fotografía, que era lo que tenía en mente antes de Mandalas”.

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Desde que en su red social contó que iba a lanzar un libro hasta el día del lanzamiento en una tienda del Tesoro en Medellín, tuvo buena acogida de las personas que la seguían. Ese primer día exhibió su creación no solo en la tienda en que lo lanzó si no en Todo en Artes quienes rompiendo todos los protocolos la dejaron llevar 100 libros, solo por ese día, que para sorpresa de ambos se vendieron todos.

Los 1.000 ejemplares que había sacado  por recomendación de su padre le alcanzaron solo para una semana. “Yo no lo podía creer porque en Medellín nadie sabía de qué trataba esto y era algo nuevo, pero de verdad que no me explico esto; fue un fenómeno. De Prisma Color me llamaron porque era septiembre y  no tenían abastecimiento suficiente porque la gente compraba el libro y los colores”.

Mandalas para el alma ha sacado en su trayectoria de cuatro años, tres libros. Para poder diseñarlos, esta creadora se ha ido de viaje para inspirarse. El último que realizó fue a Marruecos para sacar la edición número tres. Los derechos para otros países como Norte y Centroamérica los compró Planeta, pero ella aún tiene los de Colombia. La comercialización la hace en tiendas multimarcas, online y librerías. “Mi sueño es seguir traspasando fronteras y llevando esto que no tiene lenguaje, la conexión contigo mismo y con el universo puede pasar en cualquier parte del mundo así no hablamos el mismo idioma”, dice esta emprendedora.

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Desde su creación hasta hoy ha hecho co-brandig con otras empresas como Distrihogar, Leonisa, Colcafé, Entrelazos, Caracol, Agua Bendita, Nosotras. Su  portafolio de productos ha crecido y ahora cuenta con cobijas, edredones, mat de yoga, accesorios para las mujeres y cartas que contienen mensajes del universo. Según ella vienen más proyectos que buscan romper esquemas en el país y enseñarle a la gente diferentes formas de conectarse con el universo.

Andrea comparte que su éxito en todo esto ha sido hacer lo que le apasiona y de paso crear contenidos o productos que dejen un buen legado en las personas que lo adquieren. Su esposo ahora es quien se encarga de la parte de ventas y crecimiento comercial de la empresa y ella prefiere seguir creando y tener encuentros con sus clientes  para hablar con ellos, escucharlos y contarles personalmente qué es lo que están comprando.

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