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¡A trabajar!

A los congresistas se les acabaron sus vacaciones. La razón: debatir el Plan Nacional de Desarrollo.


Hace unas semanas, el presidente Juan Manuel Santos convocó a sesiones extras en el Capitolio para debatir el documento redactado por el Departamento Nacional de Planeación. Aunque en apariencia la razón es técnica, pues por ley debe ser aprobado 45 días antes de que arranquen las sesiones ordinarias en marzo, hay también un afán político. El Plan Nacional de Desarrollo es la hoja de ruta de un gobierno. Pone sobre la mesa los discursos para convertirlos en hechos. El principal interrogante es que uno de sus ejes transversales es la paz, pero todavía no hay acuerdo firmado. Sin embargo, el director de DNP, Simón Gaviria, le dijo a SEMANA: “La paz concebida en el plan no depende de la firma de un eventual acuerdo de paz, por lo cual su estructura no está basada en supuestos. La visión de paz del gobierno nacional parte del concepto de ‘construcción de paz’ y no de ‘posconflicto’”. Lo mismo señaló el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo: “La paz no nos puede coger con los pantalones abajo y el plan busca aterrizar el tema”. Por lo pronto, el Congreso está citado esta semana para que las comisiones terceras y cuartas avancen para que en marzo solo quede aprobar en plenaria.