crisis en venezuela

Hasta los animales pasan hambre

La crisis alimentaria que azota al vecino país no solo afecta a las personas. Los animales de los zoológicos están en condiciones precarias. Marlene Sifontes, representante del sindicato del Instituto Nacional de Parques (Inparques), habló de esta crisis.


SEMANA: ¿Cuántos ejemplares han muerto en los zoológicos?

Marlene Sifontes: En los últimos seis meses más de 50, entre hipopótamos, bisontes o monos. De todas las especies, creo que las aves son las que más han sufrido.

SEMANA: ¿Usted diría que la mayoría sufre de desnutrición?

M.S.: Sí, la alimentación de los animales no es completa y las condiciones de vida no son las adecuadas porque no recibimos los suficientes alimentos ni medicinas. En algunos casos los animales han pasado hasta 15 días sin comer.

SEMANA: ¿Quién es el responsable de esta situación?

M.S.: La mayoría de los zoológicos y parques están hoy en día bajo la responsabilidad de Inparques, una entidad del gobierno. Pero quienes la manejan no tienen la formación para cuidar estas criaturas.

SEMANA: ¿Con qué se están alimentando los animales en este momento?

M.S.: Frente a la incapacidad del gobierno, ahora los empleados de los zoológicos y parques están asumiendo, con sus salarios, la alimentación de los animales para evitar que mueran. Pero la plata es escasa y en Venezuela tampoco es que haya mucha comida para comprarles.

SEMANA: ¿Los zoológicos reciben ayuda privada?

M.S.: No, los trabajadores no pueden recibir ayuda de entes no autorizados, ni tampoco de terceros por miedo a ser acusados de mendigar o exigir recursos para sí mismos.

SEMANA: ¿Cuáles son los zoológicos más afectados?

M.S.: El Parque Zoológico Caricuao y el Francisco de Miranda, en Caracas, y Las Delicias en Maracay.

SEMANA: ¿Cómo podría solucionarse a corto plazo?

M.S.: Que los parques sean manejados con criterio, profesionalismo y se enfoquen en el cuidado de los animales.

SEMANA: ¿Quién está comiendo mejor en Venezuela, los animales o las personas?

M.S.: Ni los animales ni las personas tienen garantizada la alimentación. La diferencia con nosotros es que los animales no tienen cómo hacer filas para tratar de alimentarse.