Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 5/18/2013 12:00:00 AM

"No somos una sociedad decente"

El defensor del pueblo, Jorge Armando Otálora, le mandó la semana pasada al presidente Santos una carta pidiéndole declarar al país en emergencia social por el hacinamiento en las cárceles. SEMANA habló con él.

"No somos una sociedad decente" Foto: Diana Sánchez / Semana
SEMANA: ¿Por qué declarar la emergencia social?

JORGE OTÁLORA: El país siempre ha estado acostumbrado a ver hacinamiento. Pero en 2010, con la Ley de Seguridad Ciudadana, el problema se agravó. Hasta hoy los jueces han clausurado 14 cárceles y desde entonces miles de reclusos están en lugares de paso. Así se violan los derechos humanos. Cuando a una persona se le priva de la libertad, única y exclusivamente se le priva de su derecho de locomoción.

SEMANA: ¿Dónde ve las causas del problema?

J. O.: En la mala planeación legislativa y el fracaso del Estado. Se suele señalar al Inpec, pero la responsabilidad está en la forma improvisada y desarticulada con que el Estado se enfrenta al tema. Aquí se crean nuevos tipos penales y se incrementan penas, pero nadie se informa sobre la realidad carcelaria.

SEMANA: Esto se le ha salido de las manos a la Procuraduría, a la Personería y a su Defensoría. ¿De veras cree que la solución vendrá de la Casa de Nariño?

J. O.: Sí. La Constitución le da al presidente la posibilidad de tomar medidas extremas. Y eso es lo que necesitamos. Una sociedad justa y decente  debe medirse desde las cárceles y desde el respeto del Estado hacia esos ciudadanos. Nosotros no somos una sociedad decente.

SEMANA: ¿Cómo cambiarlo?

J. O.: Una reforma al sistema penitenciario, como la plantea la ministra de Justicia, no soluciona nada. Tenemos 42.000 personas hacinadas. Una reforma solo reduciría el número a 35.000. Una emergencia social, en cambio, permitiría adoptar decretos y leyes y nombrar jueces de ejecución de penas para descongestionar y construir nuevas cárceles.

SEMANA: ¿Y eso va a solucionar el asunto?

J. O.: También hay que excarcelar a quienes están procesados o condenados por delitos de bajo impacto como el tráfico de moneda falsa, el abuso de confianza calificado y los hurtos pequeños. Y se debe crear una figura de castigo que no sea necesariamente la cárcel.  Yo me pregunto: ¿Cuánto tiempo más deben esperar los reclusos?

SEMANA: ¿Están los presos unidos y organizados?

J. O.: Ellos tienen disciplina y paciencia, y eso contribuye a que el problema no se empeore aún más. Están tan organizados que incluso tienen su propio líder de derechos humanos. 

EDICIÓN 1888

PORTADA

Petro vs. López Obrador, ¿cuál es la diferencia?

El recién elegido presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha tenido una carrera muy parecida a la de Gustavo Petro. ¿Por qué uno pudo llegar al poder y el otro no?

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1889

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.