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| 10/17/1994 12:00:00 AM

CONSTRUCCION, TRADICION Y FUTURISMO

VIVIENDA EN BOGOTA, 23817

CONSTRUCCION, TRADICION Y FUTURISMO, 23817 CONSTRUCCION, TRADICION Y FUTURISMO
UN HOGAR FUERA DE ESTE MUNDO
Después de la llegada a la Luna con el Apolo 11 ,el proyecto de diseño y arquitectura mas avanzado de la historia será una estación espacial que permita la vida permanente en el espacio.
UNA NOCHE DE julio, hace 25 años, millones de personas frente a sus televisores presenciaron la realización de un sueño de muchos siglos. En las pantallas se reprodujo la imagen de Neil Amstrong, el comandante de la misión Apolo 11, que descendía cauteloso la escalera de su nave espacial. No se escuchaba sino el sonido de su respiración. Momentos después, el astronauta dijo: "El suelo parece muy granulado, es como si fuera polvo puro". Y, cuando ya se acercaba la medianoche en la Tierra, Amstrong logró hacer lo que nadie había logrado antes: dejar su huella estampada en la superficie lunar. Y en ese instante pronunció la histórica frase: "Este es sólo un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad".
En la Tierra el mensaje de Amstrong fue transmitido por radio y televisión a una audiencia estimada de 600 millones de personas. Pero con seguridad nadie vio con tanto interés y orgullo este logro, como lo hicieron los 400.000 estadounidenses que trabajaron para hacer realidad este alunizaje. Ingenieros, científicos, administradores, empleados del gobierno, de la industria y de la academia, llamados 'Grupo Apolo', estuvieron dedicados ocho años a lograr el reto que el presidente John F. Kennedy había puesto sobre el tapete cuando dijo en uno de sus más recordados discursos: "Creo que esta Nación debe comprometerse para que antes de que esta década termine, sea capaz de llevar a la Luna y traer de nuevo a un hombre". Y en ese inolvidable 20 de julio de 1969, la meta se había logrado.
Sin duda alguna la misión Apolo 11 fue el logro tecnológico más importante en toda la historia. Y ante semejante éxito las cosas no iban a quedarse ahí. De esta forma se abrieron las puertas para que comenzara una vertiginosa carrera de alta tecnología. Nunca antes el hombre se había esforzado tanto para realizar un sueño que parecía completamente inalcanzable. Cuando el presidente Kennedy pronunció su discurso frente al Congreso de Estados Unidos, el 25 de mayo de 1961, todo parecía indicar que la meta que había fijado era absolutamente imposible de lograr. Apenas una semana antes la Nasa había llevado al primer astronauta estadounidense al espacio. Pero a pesar de que el camino parecía ser muy largo, miles de personos, con entusiasmo, trabajaron duro para que el hombre pudiera ir a la Luna y volver sano y salvo .

HOGAR, DULCE HOGAR
A partir de entonces se comenzó a gestar el proyecto más ambicioso de la arquitectura y la ingeniería, con el que se espera batir el increíble precedente sentado por la Nasa con el Apolo 11. Se comenzaron a crear grandes planes que tenían en su mira la conquista del espacio. Uno de ellos apuntaba a Marte y el otro consistía en construir una estación espacial que fuera habitada permanentemente por seres humanos. Si bien es cierto todavía no está cerca el día en que el hombre toque el suelo de Marte -el presidente Bush aseguró que eso se logrará en el año 2019, cuando se celebren los 50 años del primer alunizaje humano- el proyecto de una estación espacial parece estar a la vuelta de la esquina. Y para confirmar que estos 25 años no han pasado en vano, y que las grandes conquistas espaciales van viento en popa, Omega, la firma suiza de relojes que está trabajando hombro a hombro con la Nasa desde 1965, organizó un concurso alrededor del mundo para seleccionar a unos pocos afortunados, y abrirles las puertas de sus mas secretos proyectos y mostrarles el futuro del hombre en el espacio.
Primero fue el sueño de conquistar el espacio, y una vez que se logró, comenzó el sueño de colonizarlo. En 1969 una misión tripulada por hombres que tenía como objetivo final la Luna requirió el más grande esfuerzo de la alta tecnología. Pero hoy el reto es mucho mayor. Científicos de la Nasa y de las agencias espaciales de Europa, Francia, Italia, Alemania Canadá, Rusia y Japón, han puesto manos a la obra para lograr producir una estación espacial que sea capaz de mantener en una situación ideal cualquier forma de vida. Pero hacerlo no es un juego de niños. Lograr las condiciones básicas: un baño con inodoro y ducha, así como agua potable, comidas tres veces al día, oxígeno, un sitio adecuado para dormir y otro para trabajar, no es nada fácil de reproducir a cientos de kilómetros de distancia de la atmósfera de la Tierra. Pero como muchos científicos del proyecto lo aseguran: "Es el paso que sigue en la conquista del espacio".
Cada uno de los programas espaciales de los países involucrados en el proyecto se ha encargado de una parte de la estación espacial. El objetivo último es que ésta sirva no sólo como un albergue de científicos para que desarrollen experimentos que ayuden a mejorar las condicion es de vida en la Tierra sino, además, como plataforma que reciba las misiones espaciales de los transbordadores del futuro, tal y como hoy en día lo hace un aeropuerto con los aviones de pasajeros. Pero tal ha sido la dimensión del proyecto que, a pesar de que en un principio estaba diseñado para que fuera desarrollado únicamente por la Nasa, los requerimientos de la alta tecnología y la envergadura económica forzaron a que Estados Unidos se uniera con las agencias espaciales de Europa, Japón y Rusia. Y como bien se dice, la unión hace la fuerza. Cada una está aplicando sus más avanzados conocimientos técnicos y del diseño para crear la estación espacial universal, que envuelva el esfuerzo conjunto de los países tecnológicamente más desarrollados del mundo.
Cada detalle de este "hogar" fuera del planeta, está siendo estudiado con minucioso rigor. La idea es que se logre crear un conjunto, que al principio no será muy amplio, compuesto por diferentes módulos o cápsulas. Cada una de ellas estará dedicada especialmente a una actividad. El más grande de todos es el laboratorio, en donde pasarán la mayor parte del día los científicos y visitantes ocasionales. El equipo comprenderá un red de computadores que monitoreará desde el desarrollo paulatino de cada uno de los experimentos que se estén llevando a cabo, hasta las condiciones de altitud, presión, oxígeno, electricidad de toda la estación. Además de esta cápsula habrá otras que servirán de literas, con baños y un área para que los astronautas pasen sus ratos libres; un comedor en donde estará dispuesto también un lugar para preparar comidas. Además la estación contará con una plataforma de despegue y aterrizaje de transbordadores espaciales, y una cápsula, que a manera de garaje, contendrá equipos para realizar las caminatas espaciales. Todo lo necesario para vivir ha sido considerado para desarrollar este ambicioso proyecto, y lo cierto es que si las cosas siguen como van, en pocos años el hombre podrá decir con orgullo que sus conocimientos técnicos, arquitectónicos y del diseño le han permitido sacar de este planeta y proyectar hacia el infinito el sitio donde vive. -

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