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| 4/24/2005 12:00:00 AM

Empresas con corazón

Cada vez más empresas colombianas toman conciencia de que es necesario ser responsables con la sociedad si quieren que su crecimiento sea sostenible.

Empresas con corazón Empresas con corazón
"Un hombre que muere rico muere en la desgracia", solía decir Andrew Carnegie, dueño de una de las fortunas más grandes del planeta a principios del siglo XX. Carnegie terminó donando el 90 por ciento de su fortuna a un sin fin de fundaciones y proyectos sociales. Un siglo después sus palabras han recobrado vida. La responsabilidad social, un término que se ha vuelto omnipresente entre las grandes compañías del mundo, es ahora la estrategia de moda en los despachos ejecutivos. El concepto, que va desde la filantropía hasta el desarrollo de políticas empresariales que se moldean a las necesidades de su entorno social, es cada vez más importante en el proceso de toma de decisiones de las empresas. Son ideas que en Colombia cada día ganan más peso.

"No sólo se trata de tener una fundación o de donar dinero", explica Javier Torres, director del Centro Colombiano de Responsabilidad Social. Para Torres, el verdadero reto es conseguir que las políticas empresariales estén en sintonía con los problemas y necesidades del país. "No es un concepto pasajero, hemos dado pasos importantísimos en los últimos dos años", asegura. Y es que las empresas se han dado cuenta de que dar dinero también paga. Es una inversión a largo plazo que de paso, según los expertos, ayuda a la salud financiera de las compañías. Las que incorporan estrategias de responsabilidad social ganan competitividad, mejoran su rentabilidad y fortalecen su marca.

Dentro de esa estrategia, las fundaciones, aunque no son la única vía, siguen siendo una pieza crucial en los esfuerzos de las empresas para adoptar iniciativas de responsabilidad social. En un país con tantos problemas, aportar aunque sólo sea un grano de arena se ha transformado en una prioridad para muchas empresas. Algunas llevan ya años en ello. Los programas sociales de Almacenes Éxito, por ejemplo, nacieron hace 55 años. Otros grupos, como Corona y Carvajal, llevan más de 30 sustentando sus respectivas fundaciones.

Todas tienen sus especialidades. La Fundación Éxito, por ejemplo, concentra sus energías en el área de educación y nutrición infantiles. "Ambos se complementan, dice Germán Jaramillo, director ejecutivo de la fundación. Con niños desnutridos es ilógico pensar que otros esfuerzos pueden dar frutos". Como en el mundo de los negocios es necesario tener una estrategia clara. La Fundación Éxito destina el 70 por ciento de sus recursos a sus programas bandera en educación y nutrición. El 30 por ciento restante está dedicado a programas de salud, recreación, convivencia y medio ambiente. En 2004 se alcanzó un total de 6.872 millones de pesos que beneficiaron de una forma u otra a casi 500.000 personas de los 34 departamentos en los que el Éxito, o alguno de sus almacenes de cadena, están presentes.

Otra compañía que se caracteriza por trabajar bajo el esquema de responsabilidad social es la multinacional IBM. En Colombia ya tiene en marcha varios proyectos diseñados para enseñarles a los jóvenes más pobres a usar computadores. Para IBM la responsabilidad social no sólo es una ayuda sino que también es una estrategia corporativa. Como afirma María Claudia Méndez, gerente de relaciones externas de IBM Colombia, "para ser exitosos como empresa, el entorno en el cual nos desarrollamos también debe ser exitoso. Por eso queremos compartir nuestras innovaciones con la comunidad con la cual convivimos".

La Fundación Terpel también se ha convertido en uno de los nuevos protagonistas en el escenario de la filantropía. "Queríamos que la frase 'Terpel es Colombia' fuera más que un lema corporativo", explica Catalina Ortiz, directora de la Fundación. Desde 2003 Terpel se ha embarcado en proyectos de educación ciudadana en Medellín. El objetivo ha sido conseguir que la gente tenga un mayor respeto por las reglas de tráfico. "El programa ha sido un éxito", asegura.

¿Pero cómo medir el éxito de una fundación? Ese es precisamente uno de los nuevos retos a los que se enfrentan estas organizaciones. Al recibir cada vez más fondos de las empresas tienen que demostrar que los proyectos que aplican consiguen sus objetivos. "Estamos usando los mismos parámetros que la compañía y tenemos que ser igual de consecuentes con nuestras inversiones, dice Ortiz. Hay que mostrar resultados reales".

Las fundaciones tienen además un rol más importante cada día dentro de la estructura de la empresa. "Estamos en diálogo constante con la presidencia y con los distintos puestos de mando, dice Jaramillo de fundación Éxito. Somos una pieza clave en la estrategia de la empresa" .

La revolución en los programas de responsabilidad social, sin embargo, no se limita a las fundaciones. Algunos de los proyectos más innovadores, por ejemplo, se han llevado a cabo en el seno de la misma compañía. Empresas como Hocol, Gas Natural, ISA y Casa Editorial El Tiempo, por ejemplo, son pioneras en incorporar entre sus estrategias empresariales políticas que ayuden al desarrollo sostenible de la comunidad. Hocol, por ejemplo, ha puesto en marcha un programa extensivo para ayudar al crecimiento y al bienestar de las comunidades donde opera. Gas Natural tiene a su vez reglas para asegurar que todas sus iniciativas empresariales no sean dañinas para las comunidades en que se desarrollan. Por su parte, ISA también se ciñe a un estricto reglamento a la hora de desarrollar sus proyectos.

El reto ahora es que los directivos vayan más allá de respaldar a sus tradicionales fundaciones, que sigan el ejemplo del puñado de compañías que ya han incorporado las ideas de responsabilidad social en todos sus niveles y actividades. Los empresarios, que al fin y al cabo son el engranaje fundamental de la economía nacional, no pueden vivir en una burbuja, ajenos a los problemas que padece el país.

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