Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 4/13/2003 12:00:00 AM

Ocho lecciones

La estrategia del Pentágono ante posibles represalias terroristas por el ataque a Irak deja enseñanzas para la elaboración de un plan antiterrorista en Colombia.

Con el estallido de la Guerra en el Golfo la campaña contra el terrorismo lanzada por Estados Unidos entra en una nueva fase ante la necesidad de confrontar las posibles acciones de una constelación de grupos islamistas dispuestos a castigar a la administración de George Bush por su ofensiva contra Irak. Se trata de un nuevo desafío para la estrategia antiterrorista desarrollada por Washington desde el 11 de septiembre. Un haz de medidas legales, políticas y militares que han recibido fuertes críticas, pero a las que se les puede atribuir el mérito de haber incrementado la protección del territorio estadounidense frente a posibles atentados y haber debilitado las redes de terrorismo internacional. Semejante experiencia ofrece al menos ocho lecciones que deberían ser tomadas en consideración a la hora de elaborar una estrategia antiterrorista para Colombia.

1. El terrorismo es un juego global y el contraterrorismo también. Tras el 11 de septiembre Washington descubrió que los grupos armados que amenazaban su territorio reclutaban sus militantes en el Reino Unido, se financiaban en Arabia Saudí y recibían instrucción militar en Afganistán. Para confrontar esta estructura transnacional Estados Unidos ha desarrollado una estrategia global apoyada en la cooperación de países amigos. Los grupos armados que operan en Colombia son igualmente capaces de adquirir armas, vender drogas y ocultar sus finanzas en todo el mundo. Como respuesta, las autoridades colombianas están obligadas a desarrollar una red de alianzas internacionales que restrinja la movilidad internacional de los terroristas. En este sentido, los esfuerzos por conseguir que la OEA y los países vecinos de Colombia acepten la naturaleza terrorista de las Farc son pasos en la dirección correcta. En cualquier caso será necesaria una estrategia diplomática prolongada para que los gobiernos suramericanos asuman una posición más beligerante frente a la violencia en Colombia.

2. La guerra contra el terrorismo es siempre una batalla larga. Las promesas de éxitos fáciles son sólo una receta segura para la frustración. En su lucha contra la red terrorista de Al Qaeda, Washington ha tenido que aceptar que los triunfos sólo se hacen visibles después de mantener una presión permanente durante un dilatado período. De igual modo, la lucha contra el terrorismo en Colombia exige una estrategia continuada que sólo dará resultado en el largo plazo. Organizaciones armadas europeas formadas por unas decenas de hombres han sido capaces de mantenerse activas durante décadas. En consecuencia, el combate contra organizaciones con miles de militantes, como las Farc y el ELN, está llamado a ser un esfuerzo prolongado. Ante tales perspectivas la primera labor de las autoridades es preparar a la opinión pública para un largo esfuerzo en el que se alternarán victorias y derrotas.

3. La lucha contra el terrorismo es una batalla por la legitimidad en la que los insurgentes tratan de poner de manifiesto el autoritarismo del Estado mientras el gobierno intenta demostrar que no combate una idea sino a quienes quieren imponerla por el miedo. Sólo si las autoridades respetan la legalidad estarán en condiciones de conseguir el respaldo de la opinión pública y la comunidad internacional, imprescindible para tener éxito en la lucha contrainsurgente. En un combate largo y duro, como una campaña antiterrorista, el despliegue de una represión generalizada puede parecer una alternativa tentadora para alcanzar una victoria fácil. Sin embargo esta ruptura de las reglas sólo beneficia a los terroristas, que encuentran más sencillo desprestigiar al gobierno y suscitar simpatías por su causa. Esta es la razón por la que la administración Bush ha insistido en que combate a las organizaciones islámicas violentas y no a los creyentes musulmanes en su conjunto. En Colombia, el fortalecimiento de la legitimidad del Estado depende del despliegue de una estrategia contrainsurgente selectiva. Las medidas legales y las acciones policiales deben orientarse a perseguir a los violentos sin criminalizar mensajes políticos con cabida en una democracia. De igual modo, es necesario que la gestión de áreas de seguridad especial, como las Zonas de Rehabilitación, combine acciones de seguridad y programas sociales para restaurar la credibilidad del Estado.

4. La solidez de una estrategia antiterrorista es proporcional al grado de respaldo político y social del que disfruta. En ciertas ocasiones resulta preferible limitar el desarrollo de un programa de seguridad a aquellos puntos sobre los que existe suficiente consenso que intentar imponer ideas que podrían generar agrias divisiones entre gobierno, partidos y organizaciones civiles. El presidente Bush se ha esforzado por arropar su política antiterrorista con el apoyo de toda la sociedad estadounidense. De modo similar, en Colombia, la estrategia contrainsurgente sólo será eficaz si está respaldada por un acuerdo entre las principales fuerzas políticas y sociales del país. Desde este punto de vista resulta muy positivo el acuerdo parcial alcanzado entre los grandes partidos presentes en el Congreso para aprobar algunas medidas contra el terrorismo. En cualquier caso es fundamental que oposición y gobierno puedan consensuar proyectos más polémicos, pero también más importantes, como el futuro Estatuto Antiterrorista propuesto desde el Poder Ejecutivo.

5.La colaboración ciudadana es un arma esencial frente al terrorismo. El gobierno estadounidense ha estimulado la cooperación del ciudadano común en la lucha antiterrorista animándole a que mantenga un estado de alerta sin histerias y educándole para que coopere con las fuerzas de seguridad. Semejante colaboración resulta aún más importante en el caso de Colombia, donde la limitación de los recursos en manos de las fuerzas de seguridad hace imprescindible que éstas cuenten con la colaboración activa de la población. En este sentido ya existen experiencias que se han mostrado útiles, como los Frentes Locales de Seguridad impulsados por la Policía Nacional. En cualquier caso los canales de cooperación ciudadana en la lucha contra el terrorismo deben ser estrechamente supervisados por las fuerzas de seguridad para que resulten eficaces y se evite su manipulación con fines ilegales.

6.Los medios de comunicación están llamados a desempeñar un papel clave en el combate al terrorismo. La prensa norteamericana ha apoyado la estrategia antiterrorista de su gobierno restringiendo la difusión de los mensajes de los violentos y actuando como canal de comunicación entre gobierno y ciudadanos. Esta actitud resulta especialmente necesaria en Colombia, donde la prensa debe desempeñar un protagonismo fundamental a la hora de estimular el rechazo popular a la violencia y la colaboración ciudadana con las fuerzas de seguridad. En cualquier caso esta cooperación debe construirse a través de un compromiso voluntario de los grandes medios de comunicación nacionales. La imposición de medidas de censura generaría dudas sobre la voluntad del Ejecutivo de proteger las libertades públicas, restándole legitimidad para confrontar a los grupos armados.

7. La estrategia antiterrorista debe prestar especial atención a la lucha contra las estructuras clandestinas que los radicales utilizan para gestionar sus finanzas y captar nuevos militantes. Estados Unidos ha puesto el máximo énfasis en desarticular las redes económicas y los centros de reclutamiento utilizados por los extremistas islámicos. De forma equiparable, las autoridades colombianas deben otorgar la importancia que merece a la lucha contra los entramados financieros y las redes de apoyo logístico que alimentan la insurgencia. Ciertamente, la orientación de las operaciones de inteligencia en esta dirección puede parecer políticamente menos rentable en la medida en que no proporcionará resultados espectaculares a corto plazo que puedan ser mostrados a la opinión pública. Sin embargo la quiebra de los entramados económicos que sustentan a guerrillas y autodefensas ilegales es un paso decisivo para reducir la capacidad bélica de estos grupos.

8. El éxito de una campaña antiterrorista descansa más en la calidad profesional de las fuerzas de seguridad que en el empleo de recursos técnicos más o menos complejos. Washington ha descubierto que los medios de inteligencia electrónica pueden ser útiles para seguir los movimientos de los grupos armados, pero nunca reemplazan el trabajo de los agentes del orden. Para Colombia esta experiencia confirma que los planes de modernización de las instituciones militares y policiales no deben obsesionarse con la adquisición de nuevas tecnologías sino centrarse en mejorar la capacitación de las fuerzas antiterroristas. Sin duda, reclutar y adiestrar personal de seguridad es una tarea costosa cuyos resultados sólo se hacen visibles a largo plazo. Pero resulta clave impulsar una continua mejora del nivel profesional de las fuerzas militares y policiales cuando se trata de confrontar organizaciones terroristas cada vez más sofisticadas.

En última instancia, la experiencia de la guerra contra el terrorismo de la administración Bush revela las dificultades para encontrar un punto de equilibrio entre el mantenimiento de las libertades y la necesidad de reforzar la seguridad cuando se confronta una amenaza terrorista. O dicho de otra forma, plantea con nitidez el difícil interrogante de cómo defender la democracia sin arriesgarse a asfixiarla. Ese es también el desafío para Colombia.

* Profesor de seguridad en América Latina del Instituto General Gutiérrez Mellado.

VIDEOS MÁS VISTOS

  • "La creatividad no se puede comprar, se adquiere invirtiendo en educación"

    close
  • El abecé del duquismo

    close
  • "Creemos que incluso en los negocios, vivir feliz es muy importante'

    close
  • Colombianos en Harvard: "para llegar acá no hay que ser genio"

    close
  • "Los procesos judiciales no han refutado mis pruebas sino que las han enriquecido": Petro

    close
MÁS VIDEOS

EDICIÓN 1896

PORTADA

El dosier secreto de las Farc

SEMANA revela explosivos detalles del más completo informe realizado sobre la historia, finanzas y los crímenes de la desmovilizada organización guerrillera.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1899

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.