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| 9/20/1993 12:00:00 AM

El destape

José Zúñiga, uno de los mejores soldados del Ejército de los Estados Unidos, sacrificó todo por la causa gay.

El destape, Sección Gente, edición 590, Sep 20 1993 El destape
EN MEDIO DE LA polémica y las protestas que se han generado en torno de la participaci6n de los homosexuales en el Ejército de los Estados Unidos, José Zúñiga, un norteamericano de ascendencia mexicana, sacrificó una brillante carrera militar para abanderarse de la causa gay.
Zúñiga quería seguir los pasos de sus antepasados. Dos de sus bisabuelos fueron héroes durante la revolución mexicana. Sus abuelos sirvieron en los ejércitos español y mexicano. Y su padre fue oficial del Ejército de los Estados Unidos.
De padres católicos, iba a misa todos los domingos y los días santos, e incluso fue monaguillo en la parroquia de su barrio, en el este de Chicago. Cuando ingresó al Ejército no sabia que era gay. Todo parecia indicar lo contrario, ya que creia estar enamorado de su novia Cheryl con quien tenia una relación desde hacia un par de años.
Pero el ingreso al Ejército lo enfrentó con el homosexualismo. Durante los cursos de iniciación, el comandante a cargo de su compañía cogió entre ojos a un muchacho que, aunque nunca se confirmó si era gay, sirvió de chivo expiatorio para enseñarle al resto de los aspirantes lo que el Ejército norteamericano consideraba que no era un comportamiento ejemplar.
Una vez en el Ejército Zúñiga conoció a una oficial que, según se rumoraba, era lesbiana. Poco tiempo después ella abandonó las filas con un sello de "homosexual" en su hoja de vida, con lo que se justificó su retiro.
En otra ocasión, en compañia de una amiga también lesbiana, Zúñiga fue a un bar de homosexuales. se sorprendió al ver que entre los presentes había miembros del Ejército.
El joven soldado tenía un serio conflicto interno, pero la confirmación llegó cuando fue enviado al golfo Pérsico en calidad de editor del periódico de la Primera División de la Caballería.
Estuvo lejos de la línea de fuego. Sin embargo sentía temores que comenzó a compartir con un compañero de la compañia, por quien con el tiempo comenzó a sentir lo que jamás imaginó sentiría por alguien.
A pesar de las dudas que tenia con respecto a sus preferencias sexuales, a su regreso a los Estados Unidos Zúñiga se casó con Cheryl. La separación era inminente, pero se negó a reconocer su condición hasta pocos meses después de recibir la condecoración como uno de los mejores soldados del Ejército norteamericano.
Entonces tuvo el coraje de defender a los homosexuales frente a miles de personas que asistieron a uno de los eventos que tuvieron lugar durante la marcha de protesta que los homosexuales realizaron en Washington.
La respuesta no se hizo esperar. Zúñiga fue relevado de su cargo y, además, se le procesó por exhibir la medalla con la que lo habian condecorado en un evento de esta naturaleza.
Finalmente fue expulsado de las filas militares. Sin embargo, hoy es una de las figuras más representativas de la lucha por la defensa de los derechos de los homosexuales en los Estados Unidos.

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