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La caída de la dinastía Cuomo

Al comienzo de la pandemia, los dos hermanos Chris y Andrew estaban en la cima del éxito. Hoy sus vidas están envueltas en escándalos. ¿Cómo se derrumbaron?


Cuando comenzó la pandemia, los hermanos Cuomo alcanzaron nuevas cotas de popularidad: Andrew, de 63 años, ganó elogios por sus francos informes diarios mientras el coronavirus asolaba Nueva York. Mientras tanto, su hermano Chris, un reportero y veterano corresponsal de CNN informaba sobre la pandemia y otros hechos del mundo con un especial sentido del humor.

El primero en caer fue el demócrata Andrew Cuomo, quien fue elegido gobernador tres veces de la Gran Manzana, pero este año, en agosto, tuvo que dimitir después de una serie de acusaciones de mujeres que fueron víctimas de acoso sexual. Aunque el funcionario trató de resistirse para mantenerse en el poder, no tuvo otra opción que dejar el cargo luego de que el fiscal general de Nueva York dijera que una investigación concluía que sí había acosado sexualmente al menos a 11 mujeres.

El sábado pasado, el caído fue su hermano Chris, a quien CNN despidió en el marco de una investigación sobre su participación en la defensa de su hermano frente a esas acusaciones de mala conducta sexual.

Ayer se supo que una nueva acusación de acoso sexual surgió y esta vez fue en contra de Chris Cuomo. La víctima habló a través de su abogada Debra Katz, quien el domingo dijo a los medios que ella había sufrido las consecuencias de un “grave comportamiento sexual indebido” por parte de Chris Cuomo, razón por la cual el miércoles habían contactado a los directivos de CNN.

En un principio CNN suspendió a Cuomo después de que surgieran detalles de cómo ayudó a su hermano, el exgobernador de Nueva York Andrew Cuomo, cuando el político enfrentaba acusaciones de acoso sexual. Pero el sábado anunciaron su despido, según la cadena CNN porque “había salido a la luz información adicional”, aunque no dieron más detalles. “Contratamos a un respetado bufete de abogados para llevar a cabo la revisión y lo despedimos con efecto inmediato”, indica un comunicado publicado en la cuenta oficial de Twitter de CNN. “Durante el proceso de esta revisión, ha salido a la luz información adicional”, añade. Lo que muchos creen es que para tomar la decisión pesó también el hecho de que había una denuncia de acoso contra Chris.

La abogada reveló que su clienta actuó después de que la fiscalía general de Nueva York difundiera evidencia que mostraba cómo Cuomo había tenido un protagonismo mayor en el manejo de las acusaciones en el caso de su hermano. Cuando surgieron los señalamientos iniciales en contra de Andrew Cuomo, su hermano les dijo a los televidentes que a él “siempre le han importado enormemente estos temas”, declaró la abogada. “Es mi hermano. Y si puedo ayudar a mi hermano, lo hago. Si quiere que escuche algo, lo haré. Si quiere que opine sobre algo, lo intentaré”, dijo Chris Cuomo, de 51 años, a los investigadores que le preguntaron en julio por los consejos que él había ofrecido. “Es mi hermano y lo quiero a muerte pase lo que pase”.

Pero la víctima de acoso consideró que sus palabras eran hipócritas y que solo estaba intentando desacreditar a las mujeres víctimas de su hermano Andrew. Fue cuando decidió reportar a CNN su experiencia en la que había habido un comportamiento sexual indebido de él hacia ella.

Cuomo presentaba el espacio informativo de las 21H00 horas, que ante su suspensión ha visto como sube en el rating. Era un horario estelar y por eso su figuración era enorme. “Los documentos, a los que no teníamos acceso antes de su publicación, plantean serias dudas”, dijo el martes un portavoz de CNN, añadiendo que estos “apuntan a un mayor nivel de implicación en los esfuerzos de su hermano de lo que sabíamos previamente”.

Ambos son hijos de Mario Cuomo, quien también había sido gobernador de Nueva York. Para entender la fuerza de los lazos entre ambos hermanos, hay que hurgar en la “saga familiar” de los Cuomo desde hace un siglo, símbolo del éxito de la inmigración italiana en Estados Unidos llegada a principios del siglo XX, explica a la AFP Michael Shnayerson, autor de The Contender: Andrew Cuomo, a Biography.

Y remontarse hasta el abuelo italiano, Andrea Cuomo, que salió de la región de Nápoles en los años 1920 y regenteó un colmado en el barrio de Queens con su esposa Immacolata.

“Golpear”

“Apenas hablaba inglés y cuando le preguntaban lo que le motivaba, respondía: ‘puncha puncha’, que significa ‘no parar de golpear’ y ‘no renunciar nunca”, cuenta Shnayerson.

Su hijo Mario Cuomo, nacido en 1932 y educado en Nueva York, remontó los peldaños de la política local y del Partido Demócrata hasta ser elegido en tres ocasiones gobernador del estado (1983-1994), dejando su huella en la Gran Manzana.

Para su biógrafo, Mario Cuomo era “un hombre con un enorme encanto, pero que fue con sus hijos tan duro como lo había sido su padre con él”.

Andrew y Chris Cuomo, que se llevan 13 años, crecieron en un clima familiar marcado por la “brutalidad” y la “rivalidad” entre ellos, pero también con un “vínculo fraterno indestructible”, una “lealtad mutua y con el resto de la familia”, explica Shnayerson.

Director de campaña de su padre en los años 1980, Andrew Cuomo entró en política en el Partido Demócrata y después en el gobierno de Bill Clinton en la década de los 1990, antes de convertirse en fiscal general del estado de Nueva York en los años 2000. En 2011 ganó las elecciones a gobernador.

El clan Cuomo se erigió durante décadas en una dinastía política de envergadura nacional, como lo fueron los Kennedy, con los que se emparentaron. Una de las hijas de Ethel y de Robert Kennedy, el senador de Nueva York asesinado en 1968, Kerry Kennedy, se casó con Andrew Cuomo en 1990 hasta su tumultuoso divorcio en 2005.

“En esta gran saga familiar, Mario siguió siendo el patriarca hasta su muerte” en 2015, constata Michael Shnayerson. Pero después de su desaparición, “Andrew y Chris quizá perdieron la brújula moral” necesaria “apara impedirles zozobrar”, concluye.

*Con información de la AFP.