Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 7/18/1994 12:00:00 AM

LA HISTORIA DE IVAN

El 'villano' de la telenovela 'Café' parece estar inspirado en un personaje de la vida real: Alberto Duque.

LA HISTORIA DE IVAN LA HISTORIA DE IVAN
PARA CUALQUIER colombiano la telenovela Café es una historia ficticia, producto de la imaginación del libretista. Pero ahora resulta que, cuando se está convirtiendo en una obsesión para todo el país, viene a saberse que no todo lo que ahí sucede es fantasía y que el guión tiene elementos de la vida real.

La fórmula de la telenovela es muy sencilla: la historia de un amor imposible entre un rico caficultor y una pobre recolectora. Pero al lado del cuento de hadas suceden cosas que son familiares para quienes conocen el mundo del café. El libretista Fernando Gaitán dice: "Muchos de los episodios están basados en hechos que realmente sucedieron: la bonanza, la roya, la sequía del Brasil y el rompimiento del pacto de cuotas de la OIC. Los personajes también recogen ciertas características de algunos personajes del mundo del café". Pero de estos elementos, el que más salta a la vista es el del personaje Iván Vallejo (interpretado por Cristóbal Errázuriz). Según todos los que conocen el medio cafetero colombiano, Iván Vallejo tiene nombre propio: Alberto Duque.

Aunque para las nuevas generaciones este puede ser un nombre que no les dice nada, para los cuarentones, particularmente en el mundo de los negocios, Alberto Duque es un nombre familiar que ocupó muchas primeras páginas de la prensa a comienzos de la década de los 80.

EL REY DEL CAFE
En aquella época, con 30 años recién cumplidos, se había convertido en uno de los personajes más famosos de la colonia latina de Miami. Duque era conocido como 'el rey del café' y su estilo de vida era digno de Blake Carrington, el millonario de Dinastía. Su vida transcurría entre una lujosísima residencia en Miami Beach, una hacienda en Carolina del Norte y una de las mejores mansiones de Cancún. Para sus desplazamientos contaba con un jet privado, un lujoso yate y una flotilla de automóviles que incluía Porsches y un Rolls Royce último modelo. Era además un hombre que siempre estaba acompañado de mujeres hermosas. De hecho, Alberto Duque ha contraído cinco matrimonios. Ahora está casado con Graciela Londoño, y hace poco más de un mes nació su hijo -el tercero de él-, Mateo.

Independientemente de su vida amorosa, la leyenda en torno de Alberto Duque se circunscribía básicamente a su extraordinario tránsito por el mundo de los negocios. Hijo del conocido exportador de café Luis Duque Peña -dueño de El Peñón, de Girardot- Alberto había superado, en pocos años, el ya de por sí próspero negocio de su padre en Colombia. Antes de cumplir 35 años había logrado conseguir prestados 130 millones de dólares de los bancos estadounidenses. Por esa época el gobierno colombiano, a través de su ministro de Hacienda, Edgar Gutiérrez Castro, apenas había obtenido créditos por 200 millones de dólares, y eso con la garantía de la Nación.

En 1971 Duque se radicó en Nueva York, donde realizó exitosas operaciones en la bolsa de valores. Seis años después se trasladó a vivir a Miami, donde creó la General Coffee, una tostadora en la cual invirtió cuatro millones de dólares. De esta forma integró la actividad tradicional de su familia -la exportación de café a Estados Unidos- con el procesamiento y la distribución del grano. Posteriormente se amplió, agregando al café otro producto del desayuno: el jugo de naranja a través de su fábrica de cítricos All Sun Juice, que le costó cuatro millones de dólares. Luego vino la adquisición, por 15 millones de dólares, de Chase and Sanborn, una prestigiosa marca de café de la firma Nabisco. Pero el golpe que lo matriculó definitivamente en las grandes ligas fue la compra del National Bank de Miami. El costo total de la operación ascendió a 40 millones de dólares. Sin embargo, un día todo este imperio se derrumbó.

¿POR QUE CAYO?
¿Por qué cayó Alberto Duque? Por lo mismo que Iván Vallejo. Todo se vino abajo en medio de una grave crisis de liquidez del grupo Duque. Entonces recurrió, para financiarse temporalmente, a una falsificación de documentos de embarque -conocida como exportación ficticia de café-, la cual fue descubierta en Estados Unidos. Por cuenta de esto y de que Duque se negó a declararse culpable ante las autoridades de ese país -lo cual le habría podido representar una pena de dos años-, fue a juicio. Con esta actitud desafiante Duque fue declarado culpable de fraude bancario por 120 millones de dólares y sentenciado a 15 años de cárcel, de los cuales cumplió siete. Ahora Alberto Duque tiene 44 años; hace uno salió de prisión, se casó y tuvo un hijo.

Ninguna de las personas que conoce esta historia duda que Alberto Duque sea el inspirador de Iván Vallejo, el 'malo' de Café. Es algo que a diario le comentan amigos y conocidos que ven la telenovela. "El más aterrado soy yo, porque ese tipo es un villano", señala Duque. Para él, no obstante, la similitud que podría existir entre su vida y la del personaje de la telenovela es puramente profesional, no personal. "La única coincidencia es acerca del 'modus operandi' del negocio del café -dice Duque- y que el personaje montó una tostadora en Estados Unidos. Pero en mi caso no dependí del negocio de la familia ni hubo un enfrentamiento. Además, ese hombre no trabaja y yo trabajaba muchísimo". Por su parte el libretista, Fernando Gaitán, prudente al respecto, se limita a decir: "Los personajes son mitad verdad y mitad ficción. En este sentido Iván puede tener elementos de Alberto Duque, igual como los tiene de otros cafeteros".

LA VERDADERA HISTORIA
Si bien quienes lo conocen íntimamente aseguran que desde el punto de vista personal Alberto Duque no tiene ningún parecido con Iván Vallejo, tampoco tienen ninguna duda de que él es el inspirador del personaje de la telenovela. Duque, quien ha tomado toda esta situación con bastante sentido del humor, ha decidido, por su parte, escribir su propia historia, tarea que está a punto de culminar. "Se trata de una novela basada en lo que fue mi vida desde 1971, cuando llegué a Nueva York, hasta hace un año, cuando regresé a Bogotá. No es exactamente una autobiografía, para evitar que algunos personajes sean identificables. Pero el libro es una forma de sentirme bien conmigo mismo y de que la gente conozca la verdad de lo que pasó". Alberto Duque señala que con su libro (que titulará "Adiós, compro mi libertad") quiere dejar en claro cómo es el funcionamiento de la justicia estadounidense, particularmente cuando un acusado -como lo hizo él- se declara inocente y se rehusa a negociar su pena con las autoridades judiciales. Y lo cierto es que, sea Iván Vallejo o no, nadie puede dudar de que la historia de Alberto Duque es como de telenovela.-

VIDEOS MÁS VISTOS

  • "La creatividad no se puede comprar, se adquiere invirtiendo en educación"

    close
  • El abecé del duquismo

    close
  • "Creemos que incluso en los negocios, vivir feliz es muy importante'

    close
  • Colombianos en Harvard: "para llegar acá no hay que ser genio"

    close
  • "Los procesos judiciales no han refutado mis pruebas sino que las han enriquecido": Petro

    close
MÁS VIDEOS

EDICIÓN 1896

PORTADA

El dosier secreto de las Farc

SEMANA revela explosivos detalles del más completo informe realizado sobre la historia, finanzas y los crímenes de la desmovilizada organización guerrillera.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1899

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.