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| 3/28/1994 12:00:00 AM

LA VIDA COLOR DE ROSA

Por cuenta de la revista 'Hola', un tímído y desconocido español es el árbitro de la vida social de ese país. ¿Cuál es su fórmula?

LA VIDA COLOR DE ROSA LA VIDA COLOR DE ROSA
POCAS PERSOnas no conocen o no han oído hablar alguna vez de la revista española Hola. Esta publicación es sin duda una de las más reconocidas revistas de farándula del mundo y, para muchos, la biblia de los chismes sobre los ricos y famosos. Por estos días la revista está cumpliendo cincuenta años y esta celebración ha dado pie para que admiradores y rivales le rindan homenaje a una familia que ha logrado crear y mantener uno de los fenómenos editoriales mas importantes del siglo. Su creador, Antonio Sánchez Gómez, era un editor de peribdico, quien hace 50 años sólo con un lápiz y una regla, y en un cuarto de su pequeño apartamento familiar en Barcelona, sacó a pulso y con la única ayuda de su mujer, Mercedes Junco, el primer número. Para hacer realidad su sueño, Sánchez decidió renunciar a su trabajo en el diario La Prensa y dedicarle todo su tiempo y sus ahorros a ese proyecto.
Desde el comienzo, la filosofía de la revista fue clara: hacer periodismo de entretenimiento. Y hoy no son pocos los entendidos en la materia que opinan que Sánchez fue un visionario. El primero de ellos es su hijo, Eduardo Sánchez Junco, actual dueño y editor de Hola: "El era ungenio, y entendió qué era lo que el lector queria. En 1944 su idea era muy original. Fue el precursor de un tipo de periodismo que con los años ha ganado terreno. Cuando comenzó, bautizó la revista con el nombre de 'Hola Semanario de Amenidades". En esa época él ya había entendido el uso de las fotografías", señaló hace poco en una entrevista para la revista estadounidense Vanity Fair.
Para nadie es un secreto que a la gente le interesa saber de la otra gente. Y aún más cuando tiene todo lo que se desearía tener. Esa es la clave del éxito de Hola. Con algo de magia al estilo de Disney, la fórmula funciona. Todo está diseñado con el único propósito de hacer ver bien y hacer sentir bien a la gente. El as bajo la manga son las fotografías pues hoy en día son pocos los que prefieren leer que ver unas llamativas ilustraciones. Por eso Hola es una secuencia de páginas y páginas de fotografias, a todo color, de los ricos y famosos -la realeza, las estrellas de cine, los personajes del espectáculo, etc.- en bautizos, matrimonios, funerales, fiestas de sociedad y también en eventos de protocolo. Lo visual domina. Los artículos apenas tocan lo superficial. Al principio parecen fotografías aburridas e inofensivas, pero una mirada más cercana muestra a los famosos como rara vez son vistos por las revistas de ese tipo, donde, por lo general, hay fotografías de estudio o ensayadas. Las fotos de Hola y de Hello -que no son iguales, pues cada una está dirigida a una cultura diferente- parecen haber sido sacadas de un álbum familiar.


UN MUNDO ROSA
En resumidas cuentas, Hola jamás hará quedar mal a nadie que aparezca en sus páginas.Y no es fácil mantener una revista que pueda ser vista por lectores de 12 años y que al mismo tiempo escudriñe las vidas de la realeza o de las celebridades que, por lo común, están llenas de escándalos y tragedias. Pero Sánchez lo logra. Su revista crea un mundo color rosa, con cierto sabor a publirreportaje, donde hasta los entierros son exaltados como un evento sublime. En Hola, las vidas de los personajes parecen tener siempre un final feliz.
La regla de oro que Eduardo Sánchez Gómez impuso, y que su hijo continúa, es nunca ofender a un lector, nunca creer en un chisme y jamás utilizar títulos amarillistas. Hola jamás publica reportes de segundas manos, rumores sensacionalistas o escándalos sexuales. Por ejemplo, cuando la esposa del recientemente fallecido actor Raymond Burr declaró que su marido había vivido por más de 30 años con un hombre, la revista se abstuvo de titular, como el resto de los medios, "Raymond Burr era gay". En su lugar, publicó: "Revelación del secreto que mantuvo escondido por más de 45 años. Isabella, la viuda de Raymond Burr, habla por primera vez sobre su matrimonio con la estrella de Perry Mason ".

50 AÑOS Y SIGUE IGUAL
Quizás lo que más llama la atención de la trayectoria de Hola es que si bien el mundo cambió y España cambió, la revista no cambió. En ese país se creó una de las industrias editoriales más importantes del mundo. Cientos de publicaciones inundan el mercado y a diario se anuncia la salida de nuevas revistas, que se han convertido en el pan de cada día para los españoles. Hasta tal punto que los grandes grupos económicos son fervorosos inversionistas de las publicaciones. De ser la cenicienta de Europa, España pasó a ser una potencia de la industria editorial. Y ante todo esto Hola se quedó impávida. Nunca cambió su política editorial, la familia que la maneja sigue siendo la misma, la nómina de periodistas se niega a incluir nuevos nombres. Lo único que ha variado en sus 50 años de historia es el nombre de su dueño. Fue hace diez años -en febrero de 1984-, cuando su creador y promotor murió de un ataque cardiaco en medio del trajín de un cierre de edición. Su hijo Eduardo heredo esa responsabilidad.
Cuando Sánchez hijo se puso al frente, decidió no modificar la forma casi artesanal como se hace la revista desde hace 50 años. Después de la muerte de su padre, insistió en que su madre continuara trabajando en el semanario. Y hoy en día, a los 72 años, continúa haciéndo, codo a codo con su hijo, el trabajo fuerte de la edición. Ellos dos se ocupan de todo: desde la portada hasta el crucigrama. Lo mismo sucede con la versión inglesa, que él mismo maneja desde Madrid. Hasta allí deben llegar todos los artículos y las fotos, que él edita, corrige y, si es necesario, reescribe.
Tal vez esa extraña pretensión de no querer hacer de su revista un imperio editorial, fue la fórmula que la disparó. En este momento, Hola es la revista semanal de mayor circulación en España. Se venden 650 mil ejemplares y sus ganancias anuales se estiman en 48 millones de dólares. Las cifras muestran que circula seis veces más que Cambio 16 y supera de lejos a la docena de publicaciones, entre las que se encuentran Semana y 10 minutos, que nacieron con la pretensión de hacerle competencia.
Su hermana, la revista Hello, que hace cinco años comenzó a circular en Inglaterra, creció la circulación en forma vertiginosa. De 180 mil lectores pasó a medio millón. Y se cree que las ganancias anuales superan los dos millones de dólares. Hello ha crecido más rápido que cualquier publicación inglesa en toda la historia de las revistas en ese país. Y sin tener que recurrir al sensacionalismo, los chismes baratos y la vulgaridad.
ARTICULOS DE 10 MIL DOLARES
En lo que sí se ha modernizado la revista es en las sumas que pagan por las fotografías o reportajes que publican. Sus directivas no dudan en girar hasta 10 mil dólares por fotos o artículos que muestren a los protagonistas del chisme del momento de vacaciones, de compras o tomándose unas copas a la luz de una vela. Y esto, que funciona en España, les ha causado más de un dolor de cabeza en Inglaterra. Hace poco fueron públicamente requeridos por la Comisión de quejas de prensa, a raíz de la publicación de una entrevista con Darius Guppy, un cuasiaristócrata que está cumpliendo en la cárcel una pena de ocho años por fraude. Las directivas de la revista admitieron que le habían pagado a un familiar del condenado por la entrevista con el personaje, pero dijeron que no se imaginaron que estaban rompiendo el código de ética de la prensa inglesa, pues en España se acostumbra a pagar por las entrevistas. Sus más recientes chivas-escándalo han sido la publicación de las fotografías exclusivas del matrimonio de Liz Taylor, que consiguieron gracias a que la revista hizo la promesa de que, a cambio de la exclusiva, haría una donación a una fundación de caridad. Igualmente se dice que pagaron una fuerte suma por la exclusiva sobre la separación de los duques York.
En este momento los planes de Eduardo Sánchez y su madre son crear una versión estadouinidense. Aunque aún no hay nada seguro, ya han entrado en negociaciones con algunas empresas editoriales. Sin embargo, algunos observadores sostienen que es muy factible que Sánchez asuma la creación de la nueva Hola desde sus oficinas en Madrid.

ANONIMOS DUEÑOS DE UN IMPERIO
Pero si el mayor prestigio social en España es aparecer en la revista Hola, sus dueños viven en el más completo anonimato. Aunque parezca mentira, son pocas las personas a las que el nombre y cara de los Sánchez les son familiares. Eduardo Sánchez Junco es, al igual que sus padres, un hombre sencillo, casado y con tres hijos. Es un millonario que se mantiene en la sombra, trabajando todo el tiempo, protegiéndose de los titulares de prensa. La familia elude cualquier tipo de publicidad. Y en lugar de ser el centro de la frenética vida social madrileña, los fines de semana prefieren recluirse en su finca, de 5.000 acres, en Burgos, donde los únicos lujos son una piscina y una cancha de tenis.
Todos viven en un modesto apartamento de Madrid, construido en el barrio de moda en la década de los 60. Y en ese mismo sitio, en el piso inferior, funcionan las oficinas del semanario. "Me gustaria mantenerme anónimo. No siento ninguna necesidad de volverme famoso. La discreción es esencial 4 en este trabajo", dice Sánchez, quien " tenía solo un año " cuando su padre comenzó la empresa. Su madre, Mercedes, lo recuerda gateando bajo la mesa donde la pareja acostumbraba a armar las páginas con un par de tijeras.


LA MONARQUIA Y LA FARANDULA
Ante el fenomenal éxito de la revista, no han faltado quienes en diferentes países hayan intentado imitarlos. Pero los logros de Hola no son automáticamente repetibles. España tiene condiciones únicas para que se pudiera crear semejante fenómeno. La primera es la aristocracia. En ese país hay más condes, duques y marqueses que en ningún otro. El segundo es la existencia de una monarquía que no pasa semana sin asistir a un acto social, ya sea oficial o informal. No son pocos los que afirman que entre la monarquía y la revista existe una relación de interdependencia, en la que cada uno depende del otro. Y tal vez sea en el cubrimiento que la revista le ha hecho a la famila real, donde radica el prestigio de que goza hoy en día.
Otro factor importante es la agitada farándula que se vive en España: toreros, actores, actrices y cantantes son la comidilla predilecta de los millones de españoles. Y, para completar, no debe descartarse la inmensa propensión que tienen muchos famosos a contar todas las minucias de sus vidas privadas.
Lo que sorprende es que un periodismo blando, cursi y complaciente sobreviva ante el periodismo crítico y contestatario que se impone hoy. Eso lo único que demuestra es que la i gente lee cada vez menos.
En el caso de Hola es prácticamente imposible toparse con la revista y no ojearla de cabo a rabo. Inclusive aquellos machistas que de labios para afuera afirman nunca haber leído una línea de un cuento rosa, no resisten la tentación de pasearse por sus páginas.

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