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| 3/19/2001 12:00:00 AM

Triángulo real

Una nueva biografía sobre los duques de Windsor pone al descubierto al misterioso personaje que durante años fue amante de la duquesa.

Triángulo real Triángulo real
Era el secreto mejor guardado de la alta sociedad inglesa. Durante años se había mencionado discretamente pero nunca había salido a la luz pública. Wallis Simpson, la duquesa de Windsor, protagonista del escándalo de amor más grande del siglo XX con el entonces rey Eduardo VIII, tuvo durante muchos años un amante.

Gracias a los testimonios de una empleada, que trabajó en casa de los duques en París, el periodista Christopher Wilson pudo escribir Dancing with the devil, un libro que por primera vez cuenta las intimidades del matrimonio de los Windsor.

Anteriormente Wilson había realizado algunos escritos sobre uno de los más conocidos escándalos reales: la relación entre lady Diana, el príncipe Carlos y Camila Parker. En esta oportunidad deja al descubierto otro triángulo aún más controversial, integrado por los duques y el playboy Jimmy Donahue. Si este romance supera al primero es por el particular estilo de vida de Donahue: millonario, homosexual, promiscuo y según algunos testimonios sádico, pues en una ocasión tuvo problemas con la justicia por castrar a un soldado con una cuchilla de afeitar. Rubio, delgado, muy bien parecido y además con un gran sentido del humor fue capaz de ganarse el afecto de una sociedad que repudiaba la homosexualidad, y también el de los Windsor, especialmente el de Wallis.

Donahue era nieto de uno de los hombres más ricos de Estados Unidos: Frank W. Woolworth, dueño de la cadena de almacenes que llevaba su nombre. La nieta más famosa del empresario era Barbara Hutton, quien por ser hija única se había convertido en la mujer más rica del mundo al heredar 238 millones de dólares en 1930. Esta fortuna volvió su vida una telenovela, como la de Athina Onassis hoy, y sus siete matrimonios (incluyendo uno con Porfirio Rubirosa y otro con Cary Grant) fueron tema obligado de todas las revistas del corazón durante varias décadas.

En medio de todos esos fracasos emocionales la persona más cercana a Barbara Hutton era su primo Jimmy Donahue. El dinero de ambos sirvió durante cinco años para financiar el carísimo estilo de vida de los duques de Windsor, quienes con el exilio se convirtieron en la pareja más cotizada del jet set, dispuestos siempre a vivir a costillas de otros.

Dancing with the devil relata cómo 14 años después de la abdicación de Eduardo VIII, la duquesa, a los 53 años de edad, menopáusica y completamente frustrada sexualmente, se encontró a bordo del barco Queen Mary con el joven millonario 20 años menor que ella. “Desde entonces metió a Donahue en su cama y ahí permaneció los próximos cuatro años y tres meses”, relata Wilson.

La vida sexual de los Windsor ha sido durante muchos años objeto de interés y especulación. Alrededor de esta se han construido leyendas que desafían la credibilidad. De Wallis se han dicho y se han publicado dos hechos bastante inverosímiles: el primero es que en una época de su vida trabajó en un burdel en Shanghai, ciudad donde vivió durante los años 20. Allá habría aprendido unas técnicas sexuales que explicarían parte de su encanto con los hombres a pesar de no ser una mujer tan atractiva. Este aspecto fue mencionado por Philip Ziegler en una biografía sobre Eduardo VIII. El segundo punto es todavía más exótico. Se ha llegado a decir que era transexual y que había nacido varón. En una oportunidad el biógrafo Michel Bloch interrogó a un siquiatra sobre el sexo de la duquesa, el doctor John Randall, quien afirmó sin la menor duda, después de compartir pruebas con algunos colegas, que la duquesa era un hombre.

Y qué decir del duque. Sus preferencias sexuales tampoco eran totalmente ortodoxas. Está demostrado que era masoquista y que obtenía placer siendo humillado por las mujeres. Esto lo han atestiguado dos de sus famosas amantes anteriores a Wallis: Dudley Ward y Thelma Furness. Al parecer a su alteza le gustaban los jueguitos en que la mujer tenía que interpretar el papel dominante. Estos incluían desde ponerse pañales y dejarse regañar de la ‘nana’ hasta disfrazarse de sirviente y convertirse en esclavo de su ‘dueña’, como lo afirma el escritor Charles Higham en una de las biografías sobre el duque. Pero a pesar de las sátiras y suspicacias que pueden despertar estas prácticas el autor aclara que son muy comunes dentro de la aristocracia británica.

El otro rumor sobre el duque es que tenía tendencias homosexuales, pero la verdad es que fuera de un episodio de su juventud en la Universidad de Oxford con un profesor, todos los biógrafos coinciden en que nunca fue un homosexual practicante.

Como Jimmy Donahue era abiertamente homosexual y el duque tenía fama de ser un homosexual reprimido se llegó a hablar de un triángulo de naturaleza sexual entre los Windsor y Donahue. Sin embargo esto es considerado más leyenda que realidad y en lo que todo el mundo está de acuerdo es en que para el duque la relación entre su esposa y el millonario playboy no era desconocida, y se hizo el de la vista gorda frente a sus notorios ‘cuernos’.

Durante los años que duró la secreta relación entre Wallis Simpson y Jimmy Donahue la duquesa pensó en abandonar a su esposo para casarse con su amante, pero al parecer la detuvo la responsabilidad histórica de haber sido la causante de que por primera vez un rey de Inglaterra abdicara al trono.

El libro Dancing with the devil cuenta que después de cuatro años y tres meses de intensa pasión la duquesa rompió su relación con Jimmy y nunca lo volvió a ver. El tuvo un final decadente que incluyó la acusación de que había asesinado a su amante homosexual David Morra, conocido como Lucky. Este apareció muerto cuando se alojaba en la mansión de Donahue en Hawaii y muchos creen que las autoridades fueron sobornadas para hacer aparecer como muerte natural algo que no lo fue.

Finalmente Jimmy murió el 8 de diciembre de 1966 a los 53 años. El duque falleció seis años más tarde, y la duquesa los sobrevivió a ambos hasta abril de 1986 cuando falleció a los 89 años.

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