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| 5/2/2004 12:00:00 AM

Vinyl Hour, hora Swatch, hora Espinosa

Leonardo Espinosa es un bogotano que llegó a las grandes ligas del diseño mundial. En las vallas de todo el mundo se utilizó Vinyl Hour, una de sus creaciones, para promocionar la colección otoño /invierno 2003 de Swatch.

Vinyl Hour, hora Swatch, hora Espinosa Vinyl Hour, hora Swatch, hora Espinosa
Hay ciertas cosas que unen a las generaciones. Inevitablemente, hay algunos momentos cuando se reúnen los amigos en los que llega el incansable, infaltable e inagotable tema de conversación que deja claro cómo todos tenemos algo en común: los ochenta. Claro está, esto vale para unas generaciones, entre ellas la que me tocó a mí. Desde hace un tiempo está circulando por Internet un forward que se llama "101 cosas que usted debería recordar, saber o haber hecho si tiene veinti tantos". De todo lo que dice ese correo hay un punto clave para la historia del personaje que protagonizará estas líneas: "usó Pop Swatch o decoró su cuarto con un Swatch gigante". Hace unos meses entrevisté a Mauricio Pardo*, el director y guionista del cortometraje Moñona. Después de ver el corto, me dijo que la animación de los créditos y el cartel de la película los había hecho un amigo suyo, Leonardo Espinosa. En seguida me mostró un reloj Swatch que también había diseñado él. Me dio los datos y me dijo que hablara con él, que había una buena historia detrás de ese reloj que ha ganado varios adeptos alrededor del mundo. En efecto me puse en la tarea, y después de un buen tiempo de tratar de cogerle la caña a este diseñador, que por cosas de la vida terminó en Nueva York, me dio a conocer su historia. Hay gente que nace con la venita artística, con una concepción del espacio, el color y las formas únicas. No es suficiente nacer con eso, nacer con un talento. Hay que hacer algo de ello. Afortunadamente las cosas han cambiado desde los tiempos en que se practicaban las enseñanzas de los manuales de urbanismo del siglo XIX que rezaban sabios consejos, como el clásico "si tienes talentos, escóndelos. Si no los tienes, escóndete". Definitivamente Leonardo no ha tenido que esconder sus talentos, ni mucho menos esconderse por no tenerlos. Todo lo contrario. Su carrera empezó en Bogotá donde estudió diseño gráfico en la Universidad Jorge Tadeo Lozano. Leonardo ha dibujado toda su vida y de eso ha vivido siempre. Empezó trabajando como director de arte en una agencia de publicidad y en 1992, bajo el seudónimo de Leocomix, fundó con unos amigos la primera revista de comics colombiana que se llamó ACME. En 1993 trasladó su residencia de Bogotá a Nueva York, donde empezó a trabajar como director de arte en un estudio de diseño y al mismo tiempo estudió en la Escuela de Artes Visuales (SVA). En ese momento su rumbo se tiñó de un color diferente, pues fue entonces cuando conoció a su esposa Laura, diseñadora al igual que él. Durante los primeros meses de aclimatación en la gran manzana, trabajó junto a ella y supo que su tiempo en Colombia estaba contado: "nunca pensé que dejaría Colombia, simplemente las cosas pasaron". Leonardo se enamoró, se casó, se fue a Barcelona y después a Cambridge, Massachussets, donde vive ahora con su esposa y sus dos hijos. Ha estado viajando de un lado a otro, trabajando de manera independiente desde cualquier esquina del mundo, pues como él mismo dice "trabajo prácticamente sólo en el estudio y colaboro con otros diseñadores cuando tengo que hacer cosas como animación o multimedia, que es relativamente muy poco. Normalmente trabajo con todos mis clientes por e-mail o por teléfono." En esas andaba cuando llegó la posibilidad de realizar sueños impensables como el de trabajar con Swatch. Leonardo nunca ha podido saber cómo Swatch llegó hasta él. Qué tantos caminos tuvieron que recorrer estos suizos, cuántos diseñadores contactaron antes de él, cómo se toparon con el trabajo de este colombiano. "Swatch pudo haber visto mi trabajo en mi página de Internet o en alguna publicación. La verdad a estas alturas nunca he podido averiguarlo. Simplemente me llamaron a preguntarme si estaba interesado en hacer algunas propuestas para su colección otoño / invierno 2003. Fue muy emocionante saber que unos vanguardistas del diseño como lo son en Swatch conocieran lo que yo hago. Es de verdad muy satisfactorio ver que todos estos años de trabajo duro traen una recompensa como esta. He recibido cartas de fans de Swatch y de coleccionistas de Francia y Japón que adjuntan sus relojes para que los firme. ¡Me siento como una estrella de rock!", dice Leonardo. Uno de los relojes diseñados por él fue utilizado en los avisos de Swatch alrededor del mundo, incluyendo Colombia, para mostrar los nuevos modelos otoño / invierno 2003. Los relojes se llaman Girly Party y Vinyl Hour. Este último pertenece a la primera colección de la línea Big que lleva sólo unos meses al aire. Quién iba a pensar que los diseños de un colombiano fueran a ser la cara de una marca tan reconocida como Swatch y fueran a tomarse los espacios más exclusivos de la publicidad mundial. Actualmente está trabajando con Laura en la creación de un taller para inventar nuevas propuestas e ideas para mostrarle a sus clientes. Dentro de esos proyectos está hacer un libro infantil, juguetes, objetos para el hogar y una colección de relojes de pared, entre otras cosas más. Leonardo seguirá trabajando mientras, según confiesa, anhela que algún día un colombiano se gane el Tour de Francia. Así que fíjese bien. La próxima vez que alguien le pregunte la hora, mire bien ese reloj que le regaló su novio(a) la navidad pasada, pues sin saberlo pudo haber escogido uno de los de Leonardo. Piense que mientras usted mira desesperadamente la hora para no llegar tarde a esa cita que puede cambiar su vida, a kilómetros de distancia, en otro país, tal vez en otro continente, hay un colombiano que se imaginó ese reloj y que en los días cortos y fríos de invierno, cuando el sol brilla un poco, se monta en su bicicleta, pedalea y da vueltas por ahí. Ese reloj que insiste en darle la hora exacta le está abriendo una ventanita al gran mundo de un hombre que, como usted, nació en estas tierras de cafetales y mariposas y creció con la Colombiana y el Milo. Un hombre que ha trabajado con los mejores y es visto de la misma manera por muchos. Esta es sólo una cara de la historia de Leonardo, otro colombiano haciendo cosas grandes cuya paleta de colores es mucho más amplia de lo que podemos mostrar. Si quiere conocer más del trabajo de Leonardo Espinosa, visite su página web www.leoespinosa.com Artículo de Conexión Colombia

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