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“Yo quería tirar la toalla”: Lady Noriega cuenta lo que es estar al borde la muerte por covid-19

La reconocida artista narra el duro momento en que se reúne con su familia antes de la entubación. “No aguanto. Si Dios me lleva, me hace un favor. No me dejen solo al niño... Siento que me voy. No tengo alientos de vida”, les dijo.


“Yo lo veía claro. Yo sabía que la vida estaba en riesgo, que era más probable irme que quedarme”, así narra la reconocida actriz Lady Noriega los momentos más duros que vivió cuando estuvo internada en una clínica de Medellín como paciente crítica de covid-19. Su fe en Dios, su tesón y el amor de su familia y sus seguidores la hicieron salir adelante. Hoy su historia tiene un final feliz.

“Yo creo en Dios. Muchas circunstancias duras de mi vida me han hecho refugiarme en la fe. Cuando Pablo mi hijo tenía siete años, en un momento difícil, Dios me dijo ‘te daré largos años para que disfrutes de tu hijo’. Y este día pensé que si me iba, no tendría largos días con él. Pablo tiene 16 años. Me necesita. Y eso le pedí a Dios que me dejara acompañarlo más”, le contó a SEMANA en una extensa entrevista.

La actriz es muy querida entre los colombianos por sus múltiples papeles en las mejores producciones de la televisión e interpretó recientemente a Pepita, uno de los personajes entrañables de Pasión de Gavilanes.

En dialogo con SEMANA, narró lo que significó estar tantos días con la vida en riesgo. Lady pasó una semana entubada en una unidad de cuidados intensivos. Asegura que cuenta su historia para que otros puedan aprender de ella. Sobre el proceso de entubación, quizás el momento más difícil en un pronóstico grave por cuenta del Covid, asegura que es “algo tan duro que nadie podría soportarlo consciente o despierto”.

La artista se recupera satisfactoriamente luego de haber estado casi una semana en cuidados intensivos.
La artista se recupera satisfactoriamente luego de haber estado casi una semana en cuidados intensivos. - Foto: Andrés Reina/ Esteban Vega

“Yo no me puedo imaginar lo que es sentir que te meten un tubo por la garganta. Por eso, uno está sedado siempre”, agrega. La actriz narra que hubo solo un momento de consciencia en esos días críticos. “Me desperté. Y sentí esa presencia dentro de mí, esa quemazón. Traté de mover los brazos y me di cuenta que los tenía amarrados. Y después me explicaron que los amarraban porque muchas personas cuando despertaban momentáneamente, así como yo lo hice, intentaban arrancar el tubo del cuerpo”.

En los demás días, sus recuerdos no son claros, pero tiene algunas memorias. “Yo en esos días oía cosas raras, veía cosas raras, pero yo no era capaz de discriminar que eso no era real. Veía un desierto lleno de grietas con una matica que se iba secando. Y yo sentía que yo era esa matica. Sentía una sed terrible, un calor insoportable. Yo no sabía en qué lapso del tiempo estaba” dice.

Agrega que en “otros momentos me sentía fuera de mi. Veía mi cuerpo como si estuviera fuera de mi. Pero también veía unos brazos fuertes que me cargaban y que me decían: te voy a dar largos días para que disfrutes de tu hijo. Y eso me daba paz”.

La actriz contrajo el Covid a comienzos de abril y comenzó a sentirlo un sábado que fue a trotar y le dolió la cabeza. Ese día se automedicó y siguió como si nada. El domingo el dolor no se fue y el lunes se convirtió ya en insoportable. Tras ir a urgencias, los médicos confirmaron que tenía Covid.

Lady estuvo con tratamiento en casa una semana, pero un día a las 3 de la mañana dejó de poder respirar bien. Y decidió irse a urgencias. “Estaba ahogándome. Me ponen una cánula de flujo que era la peor sensación que yo había vivido hasta este momento. Es como si uno sacara la cabeza por un avión que va a toda”.

Para ella, ese sentimiento ha sido uno de los más incómodos que ha tenido en su vida. “Es como un puño caliente que entra por las vías respiratorias y yo solo gritaba: “¡Quitenmelo! ¡no soy capaz!”. El médico me explicó que si no la toleraba me podría agravar mucho y duré tres días intentando respirar así”.

Por tres días, ella intenta estar bien con la cánula, pero la situación se complica. “El médico me advierte que estoy mal, pues estoy saturando 43. Me explica que la cosa es muy grave porque puedo perder el conocimiento y tener muerte cerebral en cinco minutos, y que por eso debe entubarme”, dice.

Lady cuenta que cuando escuchó ese pronóstico quedó en shock. “Y ahí él me dijo quizás lo más duro: que debía llamar a mi esposo para despedirme. Este día, el 17 de abril, estábamos de aniversario”, relata.

Lo que siguió de allí fue aun más difícil. Su familia se reúne en una video llamada para desearle suerte, pero ella siente ya que esta tirando la toalla. Se siente más muerte que viva y comienza pedirle a Dios que la ayude.

Y sus oraciones tienen una respuesta. Sin embargo, cuando le anuncian que finalmente su cuerpo le está ganando la batalla al virus y que va a ser desentubada, la actriz vive otro calvario. “A este punto no puedo decir qué es peor si que te digan que te van a entubar o cuando te despiertan”, asegura.

“Me acuerdo de mi esposo, me cogía las manos, se notaba que había llorado mucho. Y me decía: lo lograste, de aquí en adelante todo será mejor. Me explicó que desentubarme era muy duro y que me calmara”, cuenta.

Lo que vino después fue “horrible”. El proceso para sacar el tubo del cuerpo es muy impresionante y doloroso. “Cuando comienzan a sacar esa sonda, la sensación es horrorosa”.

“Uno tiene el estómago vacío, en mi caso una semana sin comer nada. Me dijeron que iba a sentir ganas de toser, pero que eso era bueno. Cuando empezaron a mover eso sentía que me ahogaba. No paraba de toser, pero sentía que me estaba atrapando la garganta. En un momento me dijeron que de pronto iba a vomitar. Y vomité muchísimo. Nunca entendí de dónde. Realmente es una tortura y yo no le deseo eso a nadie”, recuerda la actriz.

La artista estuvo una semana en cuidados intensivos y lleva más de un mes en recuperación. Su historia tiene un final feliz.
La artista estuvo una semana en cuidados intensivos y lleva más de un mes en recuperación. Su historia tiene un final feliz. - Foto: Andrés Reina/ Esteban Vega

Lady estuvo una semana más en la clínica y lleva 20 días de recuperación. Los médicos le dicen que ha logrado en ese tiempo lo que otros pacientes en dos o seis meses. Asegura que no tiene palabras para agradecer las oraciones y los buenos deseos que le han enviado miles de colombianos. Y que siente en el alma cada mensaje que ha recibido de personas que padecen un gran dolor por el Covid pues han perdido un familiar o tienen a alguien batallando en una unidad de cuidados intensivos. Asegura que en este mal momento vio también lo más grandioso de la humanidad, el amor y la entrega de miles de personas que luchan contra la enfermedad y que la apoyaron en este tiempo difícil.