El cobre: una oportunidad para el progreso de Colombia

En los próximos años, el país espera convertirse en un importante actor en la producción mundial de este mineral. La mina de Quebradona, en Jericó, Antioquia, podría ser una pieza fundamental para llegar a esta meta. *


En una carrera contra reloj, el mundo busca que el aumento de la temperatura global en este siglo no sobrepase los dos grados celsius. Para lograrlo, la ONU, en sus Objetivos de Desarrollo Sostenible, ha propuesto que entre 2020 y 2030 se reduzcan anualmente las emisiones de CO2 un 7,6%. Meta que implica, entre otras cosas, hacer una rápida transición de las energías fósiles a las renovables o limpias.

Esa transformación necesita, por un lado, una alta dosis de innovación científica y tecnológica y, por el otro, la oferta continua de grandes cantidades de minerales como el aluminio, cobre, cobalto o manganeso. El estudio publicado por el Banco Mundial en mayo de este año, titulado Minerals for Climate Action: The Mineral Intensity of the Clean Energy Transition explica que de hoy al 2050 habrá un aumento del 500% en la producción de estos minerales ya que la industria de las energías renovables (eólica, solar y geotérmica) necesitará más de 3.000 millones de toneladas de estas materias. El informe asegura que “aunque la demanda de algunos minerales básicos, como el aluminio y el cobre, parecen ser modestos en términos porcentuales, sus cifras absolutas de producción son significativas: 103 millones de toneladas y 29 millones de toneladas para 2050, respectivamente”. El Banco Mundial estima que la industria de la energía solar fotovoltaica y eólica consumirá el 74,2% de la producción de cobre.

De cumplirse todas estas previsiones en los próximos 30 años, se logrará que la industria de la explotación de cobre se convierta en una excelente oportunidad de negocios y fuente de importantes ingresos para los países. Una oportunidad que el gobierno colombiano empieza a ver, también, con buenos ojos.

Colombia tiene una producción incipiente de cobre. En la actualidad, solo hay una mina en el Chocó que, según datos de la Agencia Nacional Minera y el Ministerio de Minas, el año pasado explotó cerca de 5,8 toneladas, tan solo un 0,13% de lo que produce Chile. Sin embargo, hay buenas noticias para que Colombia se convierta en un actor importante en la industria del cobre. De acuerdo con los estudios del Servicio Geológico Colombiano hay indicios de yacimientos en cuatro regiones del país: en el Urabá chocoano, entre Mocoa y Tolima, en Antioquia y el Eje Cafetero y en la Serranía del Perijá. Además, en los últimos cinco años los distintos gobiernos han promovido el desarrollo de proyectos de exploración minera en cobre. De acuerdo con el Ministerio de Minas y Energía hoy hay más de 350 títulos mineros relacionados con cobre, de los cuales casi 40% se concentran en Antioquia y 17% en Chocó. Así mismo, existen más de 1.200 solicitudes de títulos mineros relacionados con este mineral, de las cuales 11% fueron radicadas este año.

De todo ese universo de títulos y licencias, el proyecto más avanzado es el de la mina de cobre de Quebradona, en Jericó, Antioquia, desarrollado por la empresa AngloGold Ashanti. Con más de 14 años de haber llegado a la región y haber hecho exhaustivos estudios que involucraron más de 120.000 metros de perforaciones en distintas partes de la zona alta del municipio, la compañía ya hizo los estudios de prefactibilidad, factibilidad y el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) junto con el Plan de Trabajos y Obras, que están a la espera de que sean aprobados por las autoridades competentes. Se estima que se exploten 4,9 millones de toneladas de concentrado polimetálico compuesto por 80 por ciento de cobre y 20% de oro, plata y otros minerales. El proyecto se llevará a cabo durante 38 años en cuatro fases: cuatro años iniciales de construcción y montaje, 21 de extracción, tres de cierre y 10 de poscierre, sin contar los más de 14 años que ya pasaron de prospección y exploración. La explotación se hará completamente de manera subterránea.

¿Qué impacto económico tendrá este gran proyecto en el país? Felipe Márquez Robledo, presidente de AngloGold Ashanti Colombia, explica que la mina tendrá una inversión de entre US$1,3 y US$1,4 billones y generará US$400 millones de ventas en cobre al año y US$150 millones en oro (sin contar los ingresos por plata y molibdeno), así como más de 6 billones de pesos en impuestos durante los 21 años de vida de la mina, sin contar los 3.000 empleos directos e indirectos que se generarán durante la construcción y los 1.500 durante su operación. “Por la magnitud de la inversión, por la generación de empleo y por la cantidad de mineral explotado esperamos convertirnos en una de las 60 empresas más grandes del país y en un actor importante en el propósito del Estado colombiano de convertir al país en un gran productor de cobre en el mundo”, explicó Márquez Robledo.

Y es que la meta del país para los próximos 10 años es llegar a los dos millones de toneladas anuales. En ese sentido, Quebradona se convertiría en el productor de cobre más grande de Colombia. Y si se cumplen los planes del Estado con respecto a incentivar la explotación del mineral, esta mina aportaría entre 10% y 12% de esa meta. Según los datos dados por AngloGold Ashanti, de los 4,9 millones de toneladas que se explotarán en los 21 años vida de la mina, en los primeros 8 años la producción de concentrado oscilará en las 250.000 y las 300.000 toneladas anuales, en los siguientes 12 años estará entre las 210.000 y 230.000 toneladas anuales y en el último año la producción será de un poco más de 94.000 toneladas. Solo con esas cifras que aportaría AngloGold Ashanti, Colombia podría llegar a las primeras 20 posiciones de los países productores de cobre (hoy está por debajo de los 50) y sería el quinto productor en América Latina. El futuro es halagüeño.

*Contenido hecho en colaboración con el proyecto Quebradona