La logística no volverá a ser la misma de hace algunos años, pues con la adopción de la tecnología se generaron al mismo tiempo nuevas demandas de productos y servicios.
La logística no volverá a ser la misma de hace algunos años, pues con la adopción de la tecnología se generaron al mismo tiempo nuevas demandas de productos y servicios. - Foto: iStock

La logística no volverá a ser la misma. Estos son los cambios que ha generado la tecnología

Por: José Ruiz

El uso de herramientas como analytics, blockchain o machine learning permiten consolidar cadenas de suministro hiperágiles e hiperflexibles. El recurso humano seguirá siendo vital y el futuro serán las operaciones colaborativas.

Luego de las diferentes crisis que han tenido que afrontar las cadenas de suministro a nivel mundial, el 2023 se vislumbra como el año de la transformación para un sector logístico que, aunque ha logrado salir adelante, es consciente de que debe modernizar sus procesos de la mano de la tecnología para mantenerse vigente y mejorar su productividad.

Si bien el origen de las cadenas de suministro se remonta a procesos realizados en su totalidad por el hombre, con el paso del tiempo la innovación tecnológica permitió que estos se perfeccionaran, al punto de hablar de tendencias como la hiperagilidad e hiperflexibilidad. Estos términos inciden, principalmente, en la toma de decisiones porque ayudan a lograr cambios rápidos y a actuar de manera inmediata.

Sin embargo, para consolidar cadenas de suministro hiperágiles e hiperflexibles es clave que las empresas usen herramientas como analytics, blockchain y/o machine learning y así puedan no solo recolectar información interna y externa, sino tener la capacidad para analizarla y lograr estandarizar procesos.

José Ruiz, socio de Consultoría en Cadenas de Suministro, EY Latinoamérica Norte.
José Ruiz, socio de Consultoría en Cadenas de Suministro, EY Latinoamérica Norte. - Foto: EY

Lo anterior no significa que el recurso humano se elimine, por el contrario, con estas herramientas existe la capacidad de otorgar funciones más enfocadas en la definición de estrategias, planeación y toma de decisiones, dejando de lado, en su gran mayoría, la operatividad, una labor que sería destinada a la inteligencia artificial, automatización y a los recursos tecnológicos para realizar un trabajo colaborativo y conjunto entre el hombre y la tecnología.

Estructurar estas operaciones colaborativas, sumado a redes de suministros más complejas e interconectadas, pero a la vez independientes de operaciones y otras cadenas, es uno de los más grandes aprendizajes de los últimos años, porque mostró que la globalización no es un problema sino una oportunidad.

La logística no volverá a ser la misma de hace algunos años, pues con la adopción de la tecnología se generaron al mismo tiempo nuevas demandas de productos y servicios, y el desarrollo de nuevos nichos de mercado. De ahí la certeza de que la única constante es el cambio y por eso es clave aceptarlo.

Pensar en retomar lo que se quedó en el pasado no es la mejor estrategia; la visión en una cadena de suministros debe ser futurista y el pensamiento se debe basar en permanecer en constante evolución.

*Socio de Consultoría en Cadenas de Suministro, EY Latinoamérica Norte

Contenido elaborado con apoyo de EY