Publicado: 25/03/2010

Las baronesas del Suroccidente

Las baronesas del Suroccidente

Myriam Alicia Paredes y Dilian Francisca Toro fueron el fenómeno electoral de las pasadas elecciones en Valle y Nariño. ¿A qué se debe tanto poder?

En el Valle del Cauca y Nariño mandan los tacones. Al menos así quedó evidenciado en la pasada contienda democrática al Congreso, donde dos mujeres lideraron las preferencias del electorado, superando incluso umbrales históricos a nivel nacional. Ambas suman un total de 235.000 votos según el conteo previo de la Registraduría.

Pero, ¿quiénes son realmente estas baronesas regionales y a qué se debe su éxito arrollador en las urnas?

La gobernadora más joven de Nariño

Myriam Paredes es todo un fenómeno político en Nariño. Esta abogada inició su carrera pública en el partido Conservador siendo concejal de Guachucal, un pequeño municipio ubicado al sur del departamento. Además ocupó una curul en la Asamblea, juez de Rentas Departamentales, jefe de Planeación y la oficina de Asuntos Políticos de Pasto.

Antes de ser parlamentaria, su más alta participación en el sector público la hizo en 1983 cuando el presidente Belisario Betancur la designó gobernadora durante siete meses.

A sus 54 años de edad no deja de sorprender a sus coterráneos. En 2006 llegó a la Cámara de Representantes con 53.071 votos, siendo la mayor del departamento y en las elecciones del pasado domingo 14 de marzo volvió a arrasar obteniendo 76.347 tarjetones marcados a su favor, pero esta vez aspirando por una curul al Senado. Y fue mucho más allá al asegurar su curul en el Congreso y empujar la elección de otros dos candidatos a la Cámara de Representantes: Óscar Fernando Bravo Realpe y Diela Liliana Benavides Solarte.

En Nariño, nadie niega que ella misma haya cultivado, a pulso, su capital político. Es más, algunos dirigentes la definen como una 'clientelista clásica' trabajadora y muy entregada a las comunidades; pero de igual manera aseguran que esos resultados son producto de los beneficios burocráticos gracias al trato preferencial que ha recibido por parte del Gobierno Nacional a través de sus entidades.

Por ejemplo, a la señora Paredes Aguirre le endilgan el control político sobre las Centrales Eléctricas de Nariño, Cedenar. La Nación tiene el 95 por ciento de participación accionaria en esa empresa; el departamento y los municipios también la integran pero en porcentajes mínimos, “por cuenta de ese control a ella le agradecen la llegada del servicio eléctrico en muchas veredas de Nariño, situación que le ha generado apoyos colectivos a su proyecto político”, explicó a SEMANA un analista de Pasto, quien pidió omitir su nombre.

Sumado a ello, también le adjudican el control sobre el Icbf y la Empresa de Aguas de Pasto, Empopasto, entidades que le dan maniobra para pagar favores políticos.

Muchos líderes de Nariño creen que ese poder en las altas esferas del Gobierno Nacional se debe al padrinazgo que recibió por parte de su coterráneo el ex director de la Dirección Nacional de Estupefacientes, DNE, Carlos Albornoz.

La médica del Valle

Dilian Francisca Toro nació en Guacarí, municipio del que fue concejal y alcaldesa en 1992. Luego y durante la gobernación del conservador Germán Villegas fue nombrada secretaría de Salud del Valle, despacho que le vino como anillo al dedo gracias a que es una profesional en el campo de la salud, al graduarse como médica y especialista en reumatología.

Toro, pese a que desde hace más de 20 años se desenvuelve en el sector público, sólo a partir de 2006, cuando logró un escaño en el Congreso, se convirtió en una personaje de la vida pública nacional al obtener la mayor votación al Senado con 98.505 votos. En 2002 la cifra de tarjetones marcados a su favor fue de 71.721.

El pasado domingo, con el Partido de La U, volvió a romper el récord en su departamento, al convertirse en la candidata más votada con 137.237 votos. Además, logró llevar a la Cámara de Representantes a tres desconocidos políticos del Valle: Adolfo León Rengifo (30.519 votos), Jairo Ortega Samboní (31.422 votos) y Francined Cano Ramírez (19.521 votos).

Quienes la conocen coinciden en que se forjó en su natal Guacarí en las huestes del Partido Liberal liderado, para entonces, por dos reconocidos y polémicos caciques quienes la influenciaron y apoyaron: Carlos Herney Abadía, gestor del Movimiento Popular Unido (MPU) y padre del actual gobernador del Valle, y Manuel Francisco Becerra, gestor de la vertiente del Liberalismo Social Demócrata. Ambos dirigentes fueron salpicados por el Proceso 8 mil, en el que se vieron involucrados varios políticos que cohonestaron con el cartel de Cali.

En 1998, Toro contrajo matrimonio con el entonces senador también liberal, Julio César Caicedo Zamorano, quien llegó al congreso con 53.500 votos. Caicedo declinó su aspiración en 2002 para darle la oportunidad a su esposa quien no sólo se hizo elegir, sino que superó con creces la votación de su marido. “De sus orígenes políticos se especula mucho pero la verdad es que viene de una familia con vena política como lo fue su abuelo Hernán Toro, seis veces alcalde de Guacarí”, explicó el señor Caicedo Zamorano a SEMANA tras confirmar que Abadía padre es primo segundo de Dilian.

Hoy la senadora Toro Torres es considerada una matrona política en el Valle con fuerte poder burocrático en varias instituciones regionales como la ESE Antonio Nariño, la Corporación ambiental del Valle, CVC, la Dian, el Banco Agrario, la secretaría de Turismo de la gobernación y la Procuraduría Regional.

Además, en las elecciones territoriales de 2007 logró hacerse a ocho de las diez alcaldías que el partido de La U obtuvo en el Valle, hecho que le permite aceitar con mayor efectividad toda su maquinaria regional.

En el Valle se le conoce como una mujer de carácter fuerte, pero muy disciplinada y trabajadora, a tal punto que siempre dedica dos días de la semana para atender a sus seguidores, lo cual hace en una de las salas del hotel Inter de Cali; los sábados acostumbra visitar algún municipio del Valle. Su mayor carta de presentación como legisladora es ser la autora de la Ley Antitabaco y atención a Pacientes con Cáncer.

En la actualidad, cursa una investigación previa que le adelanta la Corte Suprema de Justicia por sus presuntos vínculos con paramilitares y la llegada de las AUC al Valle del Cauca. Hasta el momento las referencias sobre ese aspecto surgen por declaraciones que hizo en su momento la ex congresista Rocío Arias.

La semana pasada su nombre volvió a sonar, tras las afirmaciones que hiciera el ex capo Hernando Gómez Bustamante, alias ‘Rasguño’. El ex capo, que se reencuentra preso en Estados Unidos, le dijo a investigadores de la CSJ que en 2002 su organización mafiosa apoyó económicamente la campaña al senado de la señora Toro Torres.
 
La congresista siempre ha negado que sus diferentes campañas hayan recibido apoyo del narcotráfico.
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