internacional

Aumenta la degradación humana en el mundo por culpa de la tecnología

Un concepto que ha ganado popularidad en Silicon Valley es la “degradación humana”, entendida como el fenómeno en el que la tecnología sobrepasa las capacidades del ser humano.


De tanto discutir sobre cuándo la tecnología iba a sobrepasar nuestras capacidades, perdimos de vista que las máquinas se estaban enfocando en conocer nuestras debilidades. Esta es la base que sustenta un concepto que está resonando en Silicon Valley y que se conoce como human downgrading, o "degradación humana" en español.

Fue acuñado por el científico informático Tristan Harris y su socio Randima (Randy) Fernando, cofundadores del Center for Humane Technology (CHT, Centro para la Tecnología Humana), una organización sin ánimo de lucro cuya misión es "revertir la degradación humana" y "realinear la tecnología con nuestra humanidad".

Lea también: Snapchat repartirá US$1 millón diario entre contenidos virales

En el reciente documental de Netflix The Social Dilemma (El dilema de las redes sociales), Harris y Fernando exponen esta cuestión, estrechamente ligada a la llamada "economía de la atención", o cómo las empresas monetizan nuestra atención a través de las redes sociales y otras tecnologías digitales.

Fernando, director ejecutivo del CHT, cree que la tecnología debería ser "más humana".

A las empresas les resulta muy fácil configurar perfiles sobre nosotros con base en la información que compartimos en las redes sociales, y comparten esa información con los anunciantes. Este modelo de negocio hace que nuestra atención se vuelva vital y además no se fundamenta en nuestros intereses, sino en los de los anunciantes”, le dijo Randy Fernando en entrevista con BBC.

Añadió que el ser humano durante mucho tiempo se entusiasmó mucho ante todas las mejoras tecnológicas, pero advirtió que no se les ha prestado la atención suficiente a los cambios que la tecnología ha hecho en el cerebro.

La degradación humana ha sobrepasado algunos límites importantes, por eso ahora está empezando a preocuparnos. Vamos siendo conscientes de cómo las notificaciones tratan de secuestrar nuestra atención. Si los diseñadores lo usan a su favor pueden hacer que pasemos más tiempo en su producto, atraer nuestra atención para que nos fijemos en ciertos elementos a través de aspectos como el brillo de la pantalla y otros pequeños trucos”, dijo.

Resaltó que otro de los problemas es que ahora no se sabe con certeza qué información es real y cuál no lo es.

“Ya no sabemos qué es real y qué no. Los deepfakes (videos con personas aparentemente reales modificados con inteligencia artificial) son un buen ejemplo de ello”, dijo.

Recalcó que el problema actual de la tecnología se predijo años atrás, pero que por intereses particulares no se hizo nada para mitigar los efectos negativos del avance tecnológico.

Lea también: ¿Qué pasa con las redes sociales de una persona cuando muere?

Hay gente muy competente alarmando sobre el uso de la tecnología desde hace tiempo, pero quienes trabajan en los avances tecnológicos tienen otros incentivos y no les interesa aminorar la velocidad porque a menudo significa un perjuicio para ellos del que puede aprovecharse su competencia”, dijo.

Finalizó afirmando que se deben modificar la forma en la que se llevan a cabo los avances tecnológicos en el mundo.

“Tenemos que cambiar las condiciones del juego. La tecnología que divide a la sociedad no es tecnología humana porque es dañina para los seres humanos. Ahora tenemos que seguir propagando el mensaje para que la tecnología sea cada vez más humana y nos permita conectar mejor, difundir la verdad y sacar la mejor versión de nosotros mismos”, concluyó.