especial infraestructura

Rezago en el ritmo de ejecución de la construcción de obras públicas en Colombia

Por: : Juan Camilo Pardo Niño*

Juan Camilo Pardo, analista económico de Corficolombiana, explica los factores que influyen en las diferencias en el desempeño de estas obras con respecto a los proyectos 4G.


La construcción de infraestructura vial tiene un rol fundamental en la actividad económica debido a su efecto positivo sobre el empleo y el ingreso de los hogares. Además de su impacto en el PIB de corto plazo, aumenta la capacidad de crecimiento de largo plazo en la medida que incrementa la competitividad a partir del engranaje de las cadenas de valor, la reducción de los tiempos y costos, la mejora en la conectividad del país y los fuertes encadenamientos con otros sectores.

A pesar de esto, sus niveles de actividad siguen rezagados con respecto al resto de la economía. Según los últimos datos de cuentas nacionales, el sector cayó cerca de 23 por ciento en el primer semestre de 2021 con respecto a los primeros seis meses de 2019. Este rezago se explica principalmente por la recuperación dispar que viene experimentando la infraestructura vial. Es decir, mientras las concesiones viales de cuarta generación (4G) reportan un buen desempeño y ritmo de ejecución, la construcción de obras públicas ha sido más lenta de lo esperado.

Los proyectos 4G están avanzando a toda marcha. Desde el equipo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana estimamos que para 2021 su ejecución en inversión (Capex) crezca 8,9 por ciento frente a 2020. Es decir, mientras en 2020 se ejecutaron 6,2 billones de pesos, en 2021 esta cifra ascenderá a 6,7 billones de pesos. Adicionalmente, tres obras se encuentran actualmente en etapa de operación y mantenimiento y seis proyectos finalizarán construcción en 2022.

Con datos a octubre de este año, su avance de obras es del 60 por ciento y su ejecución acumulada es de 28 billones de pesos. Sin duda, este es el programa más ambicioso y exitoso del sector de infraestructura del país e incluso de América Latina. Por su parte, la ejecución presupuestal en obras públicas alcanzó en agosto 33 por ciento, lo que representa una contracción con respecto a 2019 de cerca de 36 por ciento. El paro nacional cumplió un rol importante interrumpiendo el avance de obras y a pesar de que desde junio se ha ido reactivando gradualmente, su ritmo de ejecución no ha logrado alcanzar el desempeño que registraba hasta abril. Además, la entrega de grandes obras, como el túnel de La Línea, y la falta de iniciaciones de proyectos del mismo tamaño, implica que los volúmenes de ejecución sean menores.

Finalmente, el lento avance de la ejecución territorial ha rezagado la recuperación del sector. Pese a que la historia reciente muestra que en el segundo año de los gobiernos territoriales se acelera el ritmo de construcción, esto no está sucediendo.

Bajo este contexto, para 2021 el PIB del sector crecerá cerca de 6,5 por ciento. Prospectivamente para 2022, los proyectos 4G seguirán bajo la misma senda de ejecución y la construcción de obras públicas y territoriales repuntará. Si queremos una recuperación robusta y con efectos positivos sobre la actividad económica a largo plazo, se debe acelerar la ejecución en infraestructura vial.

* Analista económico en Corficolombiana

Lea también: Más de 14.000 empleos ha generado en Colombia la empresa de infraestructura española Sacyr

Le puede interesar: “Sin los peajes, los gobiernos difícilmente habrían podido ejecutar obras de infraestructura vial”: Presidente de la Cámara Colombiana de Infraestructura