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Coronavirus: refugiado sirio reencontró a su madre, pero la perdió por covid-19 - Foto: AP Newsroom

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Refugiado sirio reencontró a su madre, pero la perdió por el coronavirus

La pandemia de coronavirus ha dejado por su paso algunas historias desgarradoras de personas que lograron sobrevivir a guerras, enfermedades y otros momentos de dificultad, pero que en pocos días la covid-19 deterioró su estado de salud y les ganó la batalla.

Una familia de refugiados sirios en São Paulo, Brasil, vive un momento de conmoción y dolor por la muerte de su madre. La mujer logró huir de la guerra en Siria, el asesinato de su esposo y del tiempo que vivió distanciada de sus siete hijos y trece nietos, los cuales se esparcieron por todo el mundo por causa de la violencia. Sin embargo, en medio de la libertad que encontró en Brasil como refugiada, fue derrotada por el coronavirus.

Khadouj Makhzoum, de 55 años, llegó a São Paulo junto con Sedra, una de sus hijas, en diciembre de 2018. Esto fue posible gracias al esfuerzo y la gestión de uno de sus hijos, Abdulbaset Jarour, conocido como Abdul, que vive allí como refugiado desde 2014.

Todos lograron escapar del conflicto y de una violencia que hacían sus vidas desgraciadas y tristes, y, a pesar de las drásticas diferencias entre su idioma, cultura y religión musulmana con las costumbres brasileñas y el portugués, se adaptaron y comenzaron una nueva vida.

Abdulbaset se encontraba realizando el proceso para regularizar los documentos de su madre y hermana en el nuevo país para su correcta estancia, hasta que llegó la pandemia de coronavirus y cambió sus planes. El consulado cerró y el proceso quedó estancado, además su hermana Sedra alcanzó a viajar al Líbano para vivir con otra pariente.

Podrían superar esto también, pensaban. Abdul se quedó con su madre, pero esta resultó contagiada por el coronavirus en el mes de abril. Su estado de salud se agravó porque era una paciente diabética e hipertensa, lo que desde el primer momento la puso en más riesgo. Estuvo por 21 días en la unidad de cuidados intensivos del Hospital de las Clínicas, de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo. 

El sirio sintió que el tiempo no estaba a su favor, ya que cada día que pasaba la mujer empeoraba. Por eso decidió convocar a una cadena de oración por su madre a través de sus redes sociales y hasta se fue a la famosa avenida Paulista, en pleno Día de la Madre, y con carteles les pidió a las personas que se resguarden en casa y pasen el confinamiento con todas las medidas de protección.

Makhzoum murió días después, dejando un vacío muy grande en la vida de sus seres queridos y de los brasileños que conocieron su historia de superviviencia. "Todo tiene su hora. En mi religión musulmana, créeme que el destino ya está escrito y que todos ya tienen su hora para morir", contó Abdel para el periódico Folha de São Paulo.

Por causa de los estrictos protocolos de bioseguridad decretados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) frente a los velorios y sepelios, Abdulbaset solo pudo ver la cabeza de su madre desde el ataúd y darle una despedida entre lágrimas y palabras de perdón. La mujer fue enterrada en el Cementerio Islámico de Brasil, en el municipio de Itapecerica da Serra, estado de São Paulo.