Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

| 2/16/2019 12:42:00 PM

Volver al pasado: Francia e Italia otra vez en disputa

Italia y Francia enfrentan una crisis diplomática inédita desde la Segunda Guerra Mundial. A tres meses de las elecciones europeas, estas tensiones reflejan la lucha entre el creciente populismo y el ideal de progreso que ha predominado desde hace décadas en el continente.

Crisis diplomática entre Francia e Italia Emmanuel Macron llamó a consultas a su embajador en Roma después de varias provocaciones del Gobierno populista italiano. Foto: STF

Mientras la Alemania nazi precipitaba la caída de Europa, Benito Mussolini, convencido de la derrota inminente de los aliados, desde el balcón del palacio de Venecia y aclamado por miles de simpatizantes sedientos de sangre, le declaraba la guerra a Francia. Según él, quería darles una lección a las “democracias plutocráticas y reaccionarias de Occidente que siempre han atacado la existencia del pueblo italiano”. París no tuvo otra opción que llamar a consultas a su embajador y prepararse rápidamente para un frente de batalla en los Alpes. Ese 10 de junio de 1940 abrió profundas heridas entre las dos naciones.

Le recomendamos: Italia el regreso del fantasma del fascismo

Solo 17 años más tarde, Italia y Francia fundaron, junto con otros cuatro países, la Comunidad Económica Europea, conocida posteriormente como la Unión Europea, institución que preservaría la cooperación y la paz en el continente. Sin embargo, seis décadas después, las querellas entre aliados vuelven de una manera alarmante. Las tensiones recientes entre París y Roma, que desembocaron en la llamada a consultas del embajador francés en Italia hace unos días, rompieron un largo periodo de colaboración.

 Las relaciones entre las dos naciones comenzaron a deteriorarse a mediados del año pasado, luego de que el ministro del Interior y vicepresidente del Consejo italiano, Matteo Salvini, decidió rechazar el desembarco en sus costas del Aquarius, barco humanitario que había rescatado 630 migrantes en el mar Mediterráneo. El jefe de Estado francés, Emmanuel Macron, denunció el “cinismo” de esta decisión. Roma convocó al embajador galo para exigirle explicaciones por esas declaraciones, y días después Macron contestó al evocar la “lepra que remonta en Europa”.

 Luigi di Maio y Matteo Salvini son los rostros más visibles de la coalición populista, que llegó al poder en Italia impulsada por ideas nacionalistas. Ambos representan lo contrario de los valores europeístas que defiende Macron.

Las cosas empeoraron en enero, cuando el Gobierno italiano acusó a Francia de colonialismo por imprimir el franco CFA. Esta moneda, vigente en 14 Estados de África, está indexada al euro, lo que implica depender de la política monetaria europea. Según Luigi di Maio, ministro de Desarrollo Económico de Italia y también vicepresidente del Consejo junto con Salvini, París financia su deuda al imprimir esa divisa. Macron convocó al embajador de su país como respuesta.

 La gota que desbordó el vaso fue el encuentro de Di Maio, en el centro de Francia, con miembros de los ‘chalecos amarillos’, movimiento de protesta galo contra la política de Macron. El hecho de que un líder extranjero entre a un país aliado, sin avisar, para encontrarse con un grupo ciudadano de oposición, es extraño. Peor aún, Di Maio se reunió con Christophe

Chalençon, ‘chaleco amarillo’ que había llamado al Ejército a tomar el poder.

 Dos días después, París llamó a consultas a su embajador en Roma. “En los años ochenta, el presidente Mitterrand se negó a extraditar a los italianos que habían participado en acciones violentas en los años sesenta y setenta en ese país, lo que generó tensiones mutuas. Pero, sin duda alguna, la crisis actual es la más fuerte desde la Segunda Guerra Mundial”, explicó a SEMANA Marie-Anne Matard-Bonucci, historiadora y especialista en Italia de la Universidad París VIII.

Las provocaciones entre los dos países forman parte de la estrategia de campaña para enfrentar los comicios del Parlamento Europeo de mayo de este año. “En Francia, el partido en el poder y sus líderes intentan convertir estos escrutinios en una confrontación entre nacionalistas antieuropeos y progresistas proeuropeos. En Italia, el objetivo de los partidos políticos y de los líderes nacionalistas es ganar fuerza en esos comicios gracias a las tensiones actuales”, dijo a esta revista Robert Chaouad, especialista del Instituto de Relaciones Internacionales Estratégicas de París.

Le puede interesar: Arde París

En efecto, Macron se ha presentado como un idealista que cree ciegamente en la cooperación continental y en los valores de progreso. En el discurso que pronunció el 11 de noviembre de 2018 para conmemorar el centenario del armisticio de la Primera Guerra Mundial, Macron criticó el “nacionalismo, traición del patriotismo”, y enalteció la Unión Europea como “la unión libremente consentida que nos liberó de nuestras guerras civiles”.

La última vez que París llamó a consultas a su embajador en Italia, Benito Mussolini le declaró la guerra a Francia, en junio de 1940.

El hecho de llamar a consultas a su embajador constituye una jugada maestra que le da a Macron una visibilidad importante, contribuye a su imagen de liberal antipopulista y suscita la solidaridad de los liberales europeos. El apoyo a los galos expresado por el exjefe del Gobierno italiano Matteo Renzi, y por una buena parte de  la prensa de ese país, confirmó los cálculos de la diplomacia francesa.

 La situación es menos simple del otro lado de los Alpes. La coalición italiana, formada por el Movimiento 5 Estrellas, de Di Maio, y el partido extremista Liga Norte, de Salvini, intenta ganar votos en los comicios europeos al atacar a Francia, pero su beligerancia muestra las tensiones en su seno. Las dos organizaciones lograron formar un gobierno y tienen en común una retórica antisistema, aunque manejan programas económicos y sociales diferentes. Esto hace que la competencia entre los dos movimientos en el plano local y regional siga fuerte.

La última demostración de estas disputas fue la derrota del Movimiento 5 Estrellas en los comicios de la región de Abruzos, en el centro del país. 

 Di Maio se ve obligado, en ese contexto, a acercarse a un movimiento popular como los ‘chalecos amarillos’ para intentar existir en la escena internacional. Eso le permitiría contrarrestar al popular Salvini, quien, desde su llegada al poder, se ha autoerigido como el líder de los populistas en el Viejo Continente con sus acciones mediáticas contra la inmigración.

 La situación de contienda entre Macron y la pareja Di Maio-Salvini también tiene orígenes profundos. “Los partidos políticos en Italia serían otros si, durante años, Europa no hubiera dejado al país solo en primera línea sobre la cuestión migratoria”, explicó al diario Libération Hubert Védrine, exministro francés de Asuntos Extranjeros. Sin embargo, no todo está perdido si los países logran tomar medidas contra las causas de la popularidad de los movimientos antisistema. “Luego de las elecciones europeas, algunas iniciativas podrían resolver el problema más importante para Italia, la cuestión de los flujos migratorios”, explica Chaouad.

 Dado que los Gobiernos francés e italiano representan ideales tan opuestos, una reconciliación parece hoy imposible. Las dos naciones, pero también los progresistas y populistas del continente, ajustarán sus cuentas en las elecciones del Parlamento Europeo. 

El movimiento de protesta de los ‘chalecos amarillos’ es el principal dolor de cabeza de Macron. Eso explica que los italianos los busquen para provocar al mandatario francés.
TEMAS RELACIONADOS

EDICIÓN 1954

PORTADA

Recta final apretada por la Alcaldía de Bogotá

En la lucha por las alcaldías se cierra la pelea en Bogotá y Cali. En Medellín el puntero toma ventaja. En Barranquilla hay un virtual ganador y en Bucaramanga cualquier cosa puede pasar.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1954

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.