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Descubren casi 60 compuestos de medicinas farmacéuticas en una especie de pez

Estos serían contaminantes que se encuentran en aguas residuales y afectan a los peces.


En medio de un estudio de la Universidad Internacional de Florida (FIU), en el que científicos de esta academia, en conjunto con la organización Bonefish & Tarpon Trust (BTT), duraron tres años estudiando al macabí, o como se conoce en el mundo científico ‘Albula vulpes’, y encontraron que esta especie tendría compuestos farmacéuticos para combatir enfermedades para el corazón, la próstata o, incluso, antidepresivos.

La investigación inició en 2018, justamente en la Bahía de Vizcaya y de los Cayos de Florida, Estados Unidos, donde fueron estudiados 93 individuos del macabí, un pez que habita el mar Caribe y que tiene tres huesos en su cuerpo, por lo que también es conocido como el “pez hueso”. Sin embargo, en especies que suelen ser presas del macabí, también encontraron estos contaminantes, por lo que se estima que más animales acuáticos podrían estar siendo afectados.

Estos hallazgos preocupantes subrayan la necesidad urgente de que Florida amplíe y modernice las instalaciones de tratamiento de aguas residuales y la infraestructura de alcantarillado en todo el estado”, fueron las palabras de Jim McDuffie, presidente y director ejecutivo de BTT, haciendo referencia al peligro que representan los componentes encontrados en el pez.

Y agregó: “Los productos farmacéuticos son una dimensión de la calidad del agua que a menudo se pasa por alto... representan una amenaza significativa para la pesca de bajío”, continuando con su explicación e insistiendo en el peligro de los contaminantes para los animales.

Así entonces, en las pruebas realizadas por los científicos se llegó a establecer que el macabí tiene restos de antidepresivos, opioides, antibióticos, analgésicos, medicamentos para el corazón y la próstata, entre otros 58 componentes, dentro del tejido de sus cuerpos, así como en su sangre y sus huesos.

Al parecer, estos peces tendrían en promedio unos 7 tipos de componentes en sus cuerpos, pero también encontraron un macabí que llegó a tener hasta 17 compuestos dentro de sus partes, de los cuales 8 era antidepresivos, una cifra desorbitada que se considera peligrosa incluso para los humanos.

“Los productos farmacéuticos son una amenaza invisible, a diferencia de las floraciones de algas o las aguas turbias. Sin embargo, estos resultados nos dicen que son una amenaza formidable para nuestras pesquerías y resaltan la necesidad apremiante de abordar nuestros problemas de infraestructura de aguas residuales de larga data”, afirmó la investigadora principal, Jennifer Rehage, dando una luz sobre la amenaza que representa el hallazgo.

Y por otro lado, la Universidad explicó que este tipo de contaminantes están presentes en aguas residuales y, al parecer, luego de los tratamientos de aguas negras, continuarían presentes en el agua, por lo que, al final, terminan afectando a la población marina.

Permanecen activos a dosis bajas, pueden liberarse constantemente y la exposición puede afectar todos los aspectos del comportamiento de los peces, con consecuencias negativas para su reproducción y supervivencia”, aseguró la FIU alertando sobre estos contaminantes en las aguas del Caribe.

Y agregó: “Se ha demostrado que los contaminantes farmacéuticos afectan todos los aspectos de la vida de los peces, incluida su alimentación, actividad, sociabilidad y comportamiento migratorio”, insistiendo en que los peligros van más allá de lo que se podría imaginar o establecer en un primer balance, ya que al existir este tipo de componentes, en un número sin determinar de especies, se podría ver afectada la población marina ampliamente.