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Fallecidos por Ida en Estados Unidos ascienden a 48

El presidente Joe Biden prometió durante su visita a Luisiana no dejar atrás “a ninguna comunidad”.


Al menos 48 personas han muerto hasta el momento por los estragos del ciclón Ida, ahora degradado a tormenta tropical, a lo largo de la costa este de Estados Unidos, donde por ejemplo unas 4,5 millones de personas siguen bajo advertencia de inundaciones por las históricas lluvias registradas en Nueva Jersey.

El gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy, confirmó el pasado viernes que son 25 las víctimas que identificadas como fallecidas por los remanentes de Ida, informó CNN, mientras que otras seis siguen desaparecidas.

Mientras tanto, unas 4,5 millones de personas siguen bajo advertencia de inundación, en particular en el noreste de Nueva Jersey, donde los ríos están en su capacidad límite; de hecho, está previsto que algunos del noreste del estado permanezcan por encima del nivel de inundación durante el fin de semana.

En el estado de Nueva York, otras 17 personas han perdido la vida, 13 en la ciudad de Nueva York, mientras que en Pensilvania se han notificado cinco víctimas hasta el momento. Maryland y Connecticut han registrado una muerte cada uno.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, aprobó la declaración del estado de emergencia en Nueva York y Nueva Jersey, y dio orden para que los responsables locales reciban ayuda federal.

No dejar a nadie atrás

Biden, quien viajó el viernes a Luisiana, donde tocó tierra por primera vez en Estados Unidos el entonces huracán Ida, prometió que su Gobierno no dejará atrás “a ninguna comunidad” afectada por el desastre.

“Creo que lo que estamos viendo (...) es que no hay nada político en esto. Se trata simplemente de salvar vidas y de volver a poner esto en marcha”, aseguró el presidente durante una reunión con las autoridades locales.

Biden dijo también que se tendrán en cuenta aspectos medioambientales a la hora de reconstruir las muchas infraestructuras dañadas por el paso del huracán.

“No podemos reconstruir carreteras, autopistas, puentes, nada, como era antes. Tenemos que reconstruir como es ahora”, aseguró el mandatario, al tiempo que comentó que las compañías energéticas “lo entienden”.

Las precipitaciones sin precedentes provocadas por Ida, que entró la semana pasada por Luisiana a Estados Unidos, dejaron severas inundaciones en la costa este del país. Las devastadoras consecuencias llevaron a la ciudad de Nueva York a lanzar un programa para lidiar con la lluvia y el clima extremo, después de que el alcalde Bill de Blasio explicara que el miércoles se registró “el récord (de precipitaciones) en una sola hora en la historia”.

“Un nuevo desafío”

Los huracanes y los tornados son un fenómeno recurrente en Estados Unidos. Sin embargo, los científicos advierten que el calentamiento de la superficie del océano está contribuyendo a que las tormentas sean más poderosas, en particular en ciudades costeras como Nueva York.

El alcalde Bill de Blasio también alertó el viernes sobre el cambio climático. “Esta tormenta debe despertarnos. Este es un nuevo desafío (...) en comparación con la época en que se asociaba las inundaciones con áreas costeras”, dijo a la televisión MSNBC el viernes.

El caos reavivó el recuerdo del huracán Sandy, que en octubre de 2012 dejó sin electricidad a gran parte de Manhattan e inundó totalmente el metro.

Las lluvias récord de la noche del miércoles al jueves convirtieron las calles de la ciudad en ríos y provocaron la muerte de casi una docena de personas que vivían en apartamentos subterráneos. El sistema de Metro se vio completamente paralizado y el viernes todavía sufría interrupciones.

“¡No debería sorprendernos!”, señaló Jonathan Bowles, director del grupo de expertos Center for an Urban Future. “La ciudad parece colapsar con cada gran tormenta. La mayor parte de la infraestructura data del siglo XX”, le explicó a la AFP.

Nueva York “no se construyó para siete pulgadas (unos 18 centímetros) de lluvia en unas pocas horas”, señaló Nicole Gelinas, especialista en economía urbana del Manhattan Institute.

Los desagües del sistema de alcantarillado de la ciudad se obstruyen –explicó– y “no hay suficiente espacio verde para recoger parte del agua”, así que “algunas avenidas se convierten en canales cuando hay una gran tormenta”.

*Con información de Europa Press y la AFP.