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| 3/27/1989 12:00:00 AM

FUTBOL SINIESTRO

Tras asesinatos y abusos, Winnie Mandela cae en desgracia.

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Muchos negros sudafricanos se preguntan todavía por qué la "Madre de Africa" como se le denomina a Winnie Mandela, esposa del célebre prisionero de color, Nelson Mandela, se está volviendo contra ellos. Lo cierto es que envuelta o no, su cuerpo de guardaespaldas conocido como el Mandela Football Team de sudadera amarilla, está sembrando el terror entre la ciudadanía negra en Soweto, y hoy según las autoridades, tienen siete muertos a sus espaldas.
Winnie Mandela fue alguna vez la mujer más importante del Africa negra, y hasta hace poco era reverenciada. Las alabanzas se han convertido en criticas y hasta en amenazas, después de casi un mes en que la suerte y futuro del Congreso Nacional Africano (ANC por sus siglas en inglés) está en debate. Los movimientos en contra del apartheid ya no saben ni tienen la línea de orientación más importante en su eterna lucha por la liberación: unidad. La señora Mandela es, aparentemente, la causante de esta trágica desbandada.
La primera voz de alarma, se dio hace dos semanas. El equipo de guardaespaldas, se dijo, había secuestrado y maltratado a cuatro menores de color, que estaban habitando en la casa de un misionero blanco. Versiones de diferente índole y origen, acusaban a Winnie Mandela de haber participado activamente en el secuestro y golpiza de que fueron víctimas los jóvenes -el menor de 13 años. Uno de los pequeños, Stompie Moeketsi, que se había hecho muy popular como participante en muchas manifestaciones anti-apartheid, fue encontrado brutalmente asesinado semanas después del incidente.
Al iniciarse el último episodio en diciembre, el resentimiento y las críticas de casi todos los grupos políticos de resistencia, incluyendo el propio Nelson Mandela, se le vinieron encima. El MFT desapareció, al menos como grupo ya que sus miembros andan por ahí cometiendo asaltos. La semana pasada, su suerte ya había cambiado radicalmente. El arzobispo Desmond Tutu, único personaje de importancia que aún llama a los demás a "racionalizar" sus juzgamientos, tiene ya pocas esperanzas de intervenir en su favor por más tiempo. La "Madre de Africa" ha dicho en varias entrevistas que todo este asunto, es una patraña del gobierno de los blancos para desestabilizar el movimiento anti-apartheid.
Por ahora la señora Mandela aparentemente tiene dos opciones: salir del país, para evitar las repercusiones de los de su propia raza, o quedarse y esperar pacientemente cómo el gobierno la acusa como conspiradora en el asesinato de siete personas. No es un panorama risueño pues hace seis meses, seis sudafricanos negros fueron ahorcados por un cargo similar.

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