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“Hipócritas”: ¿por qué fueron criticados Meghan y Harry luego del jubileo de la Reina?

Ambos son activistas por el cambio climático y promueven la reducción de las huellas de carbono. Mientras tanto, viajan en un avión que produce 60 toneladas de carbono en un solo vuelo.


El jubileo de platino de la Reina Isabel II fue motivo de grandes celebraciones en Inglaterra. Sin embargo, finalizadas las celebraciones el príncipe Harry y la princesa Megan se convirtieron en el foco de fuertes críticas por parte de la opinión publica.

La pareja ha sido tildada de hipócrita luego de que se conociera que utilizaron un jet privado para volver desde Inglaterra a California. Tanto Megan como Harry son activistas ambientales, por lo que el uso de un avión privado al “mejor estilo de los oligarcas rusos” sorprendió a la opinión pública.

Estos aviones privados son una gran fuente de emisiones de carbono y por lo tanto, uno de los medios de transporte más contaminantes. Según afirma la BBC, estos vuelos producen más carbono por pasajeros que los aviones comerciales tradicionales.

Una polémica similar se levantó el año pasado cuando muchos lideres mundiales llegaron a la COP26, la cumbre más importante sobre el cambio climático a nivel global, usando estos aviones.

Bombardier, el avión usado por ambos miembros de la familia real para su desplazamiento, es un jet de “rango muy alto” que cuenta con puestos para 13 pasajeros y con un camarote privado. El avión puede moverse por más de 9.000 kilómetros sin realizar ninguna parada.

El viaje de Megan y Harry, según informa el diario inglés The Telegraph, habría producido casi 60 toneladas de carbono. Los duques de Sussex también volaron en un avión privado al jubileo de platino desde California, por lo que dicha cifra de emisiones de carbono, suponiendo que usaron el mismo avión, podría duplicarse.

Según los acuerdos de país, que buscan mantener la temperatura de la tierra por debajo de los 2°C, la producción anual de carbono de una persona debería mantenerse por debajo de 2.1 toneladas. Una cifra que, solamente por este vuelo, ambos ex miembros de la realeza pasaron con creces.

Luego de abandonar la línea de sucesión de la realeza británica, Meghan y Harry empezaron a explorar diferentes inversiones, entre las que priorizaron empresas que promovieran el desarrollo sostenible y que luchan en contra del cambio climático.

Además, en un comunicado publicado en su página web hace unos meses, la pareja afirmó que han “tomado decisiones activas para balancear su huella de carbono” a lo que añadieron que empezarían a “vigilar lo que comemos y que tan seguido lo consumimos”.

Tom Quinn, autor de un libro sobre la vida de Meghan y experto en asuntos reales, dijo al diario británico The Times, que los duques “pontifican sobre ayudar a la gente y el planeta mientras que toman jets privados. Le dicen a las personas que cuiden el medio ambiente mientras que ellos no lo hacen. Es enormemente hipócrita”.

Los riesgos de un calentamiento global por encima de los 2°C son imprevisibles pero catastróficos. Expertos en cambio climático hablan de sequías, inundaciones, cambios drásticos de clima e incluso la extinción de buena parte de la fauna marina debido al incremento de las temperaturas del mar.

Según un último informe del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático), el mundo cuenta con por lo menos 5 años para lograr una transición a las energías renovables y no contaminables y por lo menos con 10 (hasta el 2030) para detener por completo las emisiones de carbono si lo que se quiere es mantener a raya el calentamiento del planeta.

Esto es sumamente problemático debido a que, como también informa el IPCC, ni los gobiernos ni las grandes empresas están tomando las decisiones correctas para detener el calentamiento del planeta. En este sentido, se necesitarían compromisos inmediatos y fuertes que permitan detener el calentamiento del planeta de forma efectiva.