Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 10/28/1996 12:00:00 AM

LA SALA DE ESPERA

Aplazada la operación de Yeltsin y en medio de la inquietud popular Rusia entra en el limbo político.

LA SALA DE ESPERA LA SALA DE ESPERA
Como los parientes ansiosos que se muerden las uñas esperando al médico en el hospital, Rusia estaba pendiente del consejo médico que decidió aplazar unos dos meses la operación del corazón al presidente Boris Yeltsin.
Pero en Rusia no se salvan de la desaprobación ni siquiera los popes de la medicina mundial, como el octogenario cardiólogo estadounidense Michael DeBakey, quien participó del consejo y respaldó a sus colegas rusos. El famoso especialista habló del buen estado de salud del paciente, desmintió los rumores de que Yeltsin solo puede trabajar 15 minutos diarios, diciendo que puede sentirse "como en el Kremlin", y garantizó el buen funcionamiento del hígado y los riñones del mandatario, echando por tierra las versiones sobre posibles daños hepáticos debidos al abuso del alcohol.
Destacados galenos occidentales que visitaban a Moscú con ocasión de una conferencia mundial sobre cirugía cardiovascular pusieron en duda las afirmaciones de DeBakey. Otro cardiólogo norteamericano, citado por el periódico Moscow Times, cuestionó los motivos dados para aplazar la operación, diciendo que "DeBakey está haciendo declaraciones políticas y no dando opiniones médicas. Está haciendo lo que los rusos quieren que haga". Robert Jones, director médico de la Universidad de Duke, citado por The Washington Post, señaló que "no hay evidencia de que una demora para mejorar la función cardíaca antes de hacer el 'by pass' sea razonable".
Pero si bien el aplazamiento de la operación puede ser saludable para el paciente, no lo es para el país. Desde el 9 de agosto, día en que se posesionó nuevamente de su cargo presidencial, Rusia solo sabe de Yeltsin por las imágenes de archivo de la televisión o por las cortas tomas con el Primer Ministro, que lo visita en el hospital. En el mejor de los casos su ausencia se mantendrá hasta entrado el año que viene.
La Constitución no da una salida clara al respecto, pues si bien establece que el Presidente deja de estar en su cargo en caso de "una incapacidad persistente para ejercer sus funciones por su estado de salud", no define ningún mecanismo para declarar la incapacidad. La Constitución de Estados Unidos estatuye que el vicepresidente, contando con un voto mayoritario del gabinete , puede declarar al Presidente incapaz de gobernar y tomar temporalmente sus poderes.
Aquí, donde todas las leyes están a medio hacer, el Presidente puede estar enfermo mucho tiempo, el país puede estar meses y meses a la deriva y no hay ningún mecanismo legal ni constitucional para resolverlo. La ley admite vacíos, pero la vida no, y la lucha por el poder continúa. El jefe de seguridad nacional, general Alexandr Lebed, parece en plena campaña electoral. Hace pocos días declaró que ante la ausencia de Yeltsin "la voluntad del Estado ha desaparecido", advirtiendo que esto puede provocar una oleada de descontento, debido a la falta de pago de salarios en el ejército y en distintas regiones, y previniendo sobre un posible 'octubre caliente'.
El alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov, se prepara para arrojar la casa por la ventana en las celebraciones de los 850 años de la ciudad, llena de andamios y de huecos, de reconstrucciones y de viejas iglesias que renacen como nuevas, de afiches recordatorios y de bombas de colores. Como un rey encerrado en su castillo que busca ampliar sus dominios, Luzhkov se mete en los asuntos de Chechenia, de la flota del mar Negro y postula soterradamente su nombre para la sucesión que se avecina.
El primer ministro, Victor Chernomyrdin, sin la popularidad de Lebed o Luzhkov, es visto como el más serio candidato para reemplazarlo. Pero los voceros de Yeltsin quieren hacer creer que éste mantiene el pulso de la nación, mandando telegramas a las familias de los niños muertos en un accidente ferroviario o preocupándose por los conflictos sociales.
La oposición se reanima. El Partido Comunista quiere hacer aprobar una ley que haga obligatoria la revisión médica para todos los altos funcionarios estatales. El dirigente nacionalista Vladimir Zhirinovski llamó a Yeltsin a renunciar si su enfermedad se prolonga por más de tres meses pues, según la legislación laboral, después de ese plazo un trabajador pierde su empleo y la ley debe aplicarse "a todos por igual, desde el barrendero hasta el Presidente".

VIDEOS MÁS VISTOS

  • El desafío de reducir la desigualdad económica

    El desafío de reducir la desigualdad económica

    close
  • "Es una refrendación de mi inocencia": Cepeda gana batalla jurídica a Uribe

    "Es una refrendación de mi inocencia": Cepeda gana batalla jurídica a Uribe

    close
  • Las razones por las que los estudiantes continúan marchando

    Las razones por las que los estudiantes continúan marchando

    close
  • Los mitos más populares de la ciencia

    Los mitos más populares de la ciencia

    close
  • "Nos hicieron un gran daño", organizador del concierto de Marduk

    "Nos hicieron un gran daño", organizador del concierto de Marduk

    close
MÁS VIDEOS

EDICIÓN 1902

PORTADA

Memorias de medio siglo

Enrique Santos Calderón cuenta las últimas cinco décadas en Colombia a través de su papel en el movimiento estudiantil de los sesenta, su militancia en la izquierda en los setenta, su pluma en ‘Contraescape’, su oficialismo como director de ‘El Tiempo’ y su relación con el hermano-presidente.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1902

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.