Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 8/1/2004 12:00:00 AM

Muerte e indiferencia

Ante el drama humano de Darfur, que no da espera, el Consejo de Seguridad de la ONU da muestras de la misma inacción que condujo al genocidio de Ruanda en 1994.

Muerte e indiferencia Los refugiados que logran sobrevivir al ataque de los Janjaweed mueren de hambre y enfermedades.
El debate en la ONU parece realizarse en un planeta diferente. En los salones del edificio de Nueva York los diplomáticos occidentales buscan encontrar una fórmula que permita detener el horror de miles de sudaneses que se debaten entre la vida y la muerte en medio del barro, el hambre y la desolación. La delegación norteamericana tuvo que acceder a quitar la palabra "sanciones" del proyecto de resolución que obligaría al gobierno de Khartum a desarmar a los paramilitares que asesinan en Darfur, para hacerla más aceptable. Mientras tanto, el presidente sudanés Omar al Bashir asegura que cualquier intervención militar extranjera será recibida a bala, por legal y pacifista que sea. Los países musulmanes lo respaldan pues tras la invasión de Irak ven con sospecha cualquier intento occidental de intervenir. Y mientras hablan, muchos siguen muriendo sin saber por qué.

El drama podría ser el peor desde la matanza de Ruanda, en 1994. Sin resguardo contra la lluvia y en chozas de plástico y cañas, miles sufren penalidades indecibles. El paisaje del Sahara ha sido testigo del camino que han tenido que recorrer cerca de 100.000 personas para huir de las hordas de paramilitares árabes montados en caballos y camellos, del grupo conocido como Janjaweed. Los asesinos llegan a las aldeas para matar a los hombres y violar a las mujeres, en lo que ha sido calificado por Human Rights Watch (HRW) de "limpieza étnica".

Lo más preocupante es la relación entre el gobierno y las milicias musulmanas. Según HRW, existen documentos confidenciales de la administración de Darfur que prueban los vínculos de altos funcionarios con este grupo ilegal. "Es absurdo distinguir entre las fuerzas gubernamentales y las milicias sudanesas, son una sola", dijo Peter Takirambudde, director de la División de África de Human Rights Watch. "Estos documentos demuestran que la actividad miliciana no sólo se ha condonado, sino que ha sido respaldada por el gobierno de Sudán".

La sangría de Darfur es el capítulo más reciente de la historia de sangre que ha afectado a Sudán desde su independencia en 1956. La guerra civil entre el sur negro, cristiano y animista y el gobierno árabe de Khartum, empeñado en aplicar la sharia o ley musulmana en todo el país, está en una dudosa tregua desde mayo de este año. Pero a comienzos de 2003 se alzó en Darfur, una región centrooccidental, el Ejército Popular de Liberación de Sudán (Epls), con el argumento de que la región era oprimida por el gobierno. En represalia, los Janjaweed comenzaron la masacre.

El resultado no podría ser peor: del cerca de un millón de personas que ha abandonado sus aldeas hacia la frontera con Chad, casi 50.000 han muerto y la situación de los sobrevivientes es desgarradora. El acceso de la ayuda humanitaria se ve obstaculizado por las dificultades de obtención de visas y por la temporada de lluvias que presagia epidemias.

Según dijo a SEMANA Jordi Passola, director de Comunicaciones de Médicos Sin Fronteras (MSF), es urgente que la ayuda internacional aumente en los próximos días. "La totalidad de los campos de desplazados es absolutamente dependiente de la ayuda externa, ya que los habitantes no han podido sembrar sus cosechas", aseguró. Actualmente, MSF estima que en algunas zonas sólo el 35 por ciento de los desplazados tiene acceso a la tarjeta que los autoriza a recibir comida de las Naciones Unidas.

Como sucede en estas crisis, los niños son el grupo más vulnerable. La gran mayoría presenta desnutrición y, según los voluntarios de MSF, algunos de ellos no sobrevivirán. Los improvisados centros de atención están instalados en medio de los campos y en muy pocas ocasiones las víctimas pueden acceder a un servicio hospitalario adecuado.

Mientras tanto su destino es decidido en los ámbitos de la alta política internacional. La instancia multilateral de la ONU, como en el caso de Ruanda, vuelve a mostrarse paquidérmica en decisiones que, para muchos en el remoto Sudán, son de vida o muerte.

EDICIÓN 1896

PORTADA

El dosier secreto de las Farc

SEMANA revela explosivos detalles del más completo informe realizado sobre la historia, finanzas y los crímenes de la desmovilizada organización guerrillera.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1898

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.