Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 4/24/1995 12:00:00 AM

MURIERON COMO INSECTOS

El atentado con gas letal en el metro de Tokio podría ser el abrebocas de una nueva y más impresionante ola de terrorismo en el mundo.

MURIERON COMO INSECTOS MURIERON COMO INSECTOS
NADA PRESAGIABA EL LUNES 20 DE MARZO que esa mañana iba a ser diferente de las demás en el tren metropolitano de Tokio, uno de los sistemas de transporte urbano masivo más eficientes del mundo. Pero cerca de las ocho de la mañana, en las estaciones de Kitassenjyu e Ikebukuro, por lo menos cinco trenes en tres líneas diferentes fueron afectados por la acción de alguien capaz de matar indiscriminadamente. Algunos pasajeros vieron a un hombre que usaba una máscara de cirugía, pero otros recuerdan a un personaje oculto detrás de unas gafas de sol, que dejaba furtivamente pequeños paquetes en los vagones o en las bancas de las estaciones.
Lo que siguió, por sus inquietantes características, le dio la vuelta al mundo en minutos. El mortal gas sarin, presumiblemente contenido en esos inocentes paquetes, afectó al menos a 5.000 personas, mató de inmediato a ocho y dejó en condición crítica a más de 150.
Los japoneses, acostumbrados a vivir en una sociedad que estaba entre las más seguras del mundo, despertaron bruscamente a la realidad de que son tan vulnerables como cualquiera a un ataque demencial. Y la reacción de terror se sintió alrededor del planeta. En las 30 ciudades de Estados Unidos donde existe un sistema masivo de transporte por tren, se extremaron las medidas de seguridad. Igual cosa pasó en el metro de Moscú (Rusia), donde el temor se cifra en los chechenos, mientras que en el Underground de Londres (Gran Bretaña) las autoridades recordaban a los usuarios la existencia de "medidas antiterroristas y procedimientos de evacuación de emergencia que son puestos al día de acuerdo con las circunstancias".
Porque a pesar de que la Policía japonesa anunció muy pronto la existencia de una secta budista que podría ser la responsable del atentado, lo cierto es que el hecho fue visto alrededor del mundo como la apertura de una verdadera caja de Pandora del terrorismo. Por primera vez se usó una herramienta química de destrucción masiva como instrumento de terror, con efectividad impresionante. Al fin y al cabo, acciones espectaculares como la bomba del World Trade Center producen acaso una decena de heridos, mientras que el sarin afectó a más de 5.000 personas, lo cual adquiere su verdadera dimensión si se tiene en cuenta que, según los expertos, la concentración usada fue débil y la cantidad muy limitada.
De ahí que resulte aterrador un panorama en el que los terroristas que medran alrededor del mundo comiencen a usar productos químicos que se pueden fabricar sin mucho misterio y con ingredientes legales que se logran conseguir en cualquier almacén de productos químicos.
El gas sarin, junto con su hermano el tabun, fueron inventados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, pero resultaron tan letales que ni siquiera esos maestros de la aniquilación masiva se atrevieron a usarlos, aunque al final de la conflagración cayeron en manos de Estados Unidos y Rusia, países que los tienen en su inventario de armas químicas.
El sarin es un derivado de los insecticidas y mata a los seres humanos como si fueran moscas. En estado líquido puede ser absorbido por la piel, y en el gaseoso, que se obtiene simplemente mediante un atomizador, puede ser inhalado fácilmente, pues es incoloro e inodoro. A los pocos minutos del contacto la persona siente rigidez en el pecho, disminución del ritmo cardíaco y baja de presión arterial, diarrea, vómito, convulsiones y finalmente coma. Su organismo ha sufrido el bloqueo de una enzima sin la cual es imposible detener los impulsos nerviosos, lo que produce estimulación permanente del mismo sistema. La víctima no puede respirar, sus pulmones se llenan de fluidos y finalmente muere.
Se dice que el sarin es 1.500 veces más mortal que el cianuro, y la dosis letal, que mataría al 50 por ciento de los humanos expuestos a su contacto, es de 10 microgramos por kilo de peso corporal. Si se tiene en cuenta que una moneda pequeña pesa 2,5 gramos, o sea el equivalente a 2,5 millones de microgramos, se entiende la dimensión del daño que podría producir una simple botella de aerosol utilizada, por ejemplo, en el sistema de aire acondicionado central de un edificio público.
De ahí que la preocupación de las autoridades no sea infundada. Por ahora, el único gobierno capaz de usar el sarin ha sido el de Irak, que lo dispersó con bombas en un poblado kurdo, en su propio territorio, en la guerra con Irán. Pero ahora, cuando su eficiencia ha sido demostrada en el campo terrorista, no faltará el grupo demencial que considere su utilización en alguna concurrida esquina, llena de inocentes transeúntes en un lunes congestionado.

VIDEOS MÁS VISTOS

  • “Es un gobierno tranquilo, pero con decisión y carácter”: Iván Duque

    “Es un gobierno tranquilo, pero con decisión y carácter”: Iván Duque

    close
  • ¿Cuánto de estadounidense tiene un auto de Estados Unidos?

    ¿Cuánto de estadounidense tiene un auto de Estados Unidos?

    close
  • Violento desenlace: entre gases y piedras colapsó Bogotá

    Violento desenlace: entre gases y piedras colapsó Bogotá

    close
  • "Esa marcha es discriminatoria": Luis Ernesto Gómez

    "Esa marcha es discriminatoria": Luis Ernesto Gómez

    close
  • ¿Cómo se navega en el espacio?

    ¿Cómo se navega en el espacio?

    close
MÁS VIDEOS

EDICIÓN 1906

PORTADA

“La gran bandera del gobierno es la equidad”

El presidente explica sus prioridades, qué problemas encontró, cómo quiere cambiar la política y cómo va a manejar su gobernabilidad.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1906

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.