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Ocho muertos en ataque ruso contra localidad de Ucrania que alberga campamento militar

La guerra no termina y varias personas siguen siendo víctimas de los ataques de Rusia.


Ocho personas murieron y 12 fueron heridas el martes en un ataque ruso contra Desna, una localidad ucraniana unos 60 kilómetros al norte de Kiev, conocida por albergar un gran campamento de entrenamiento militar, anunciaron los socorristas locales.

“Ocho muertos y 12 heridos”, indicó a AFP Oleksandr Ivchenko, portavoz de los servicios de emergencia de la región de Chernígov.

Por la mañana, el gobernador regional Viatchaslav Tshaus había informado en la mensajería Telegram de muertos y heridos en “ataques de misiles” rusos contra Desna.

“La guerra no terminó y no abandonó nuestras ciudades”, añadió Tshaus, cuya región fue parcialmente bombardeada por las tropas rusas al comienzo de la invasión, antes de que retrocedieran.

Otro ataque ruso el martes por la mañana golpeó una base militar ucraniana en la región de Leópolis, a solo 15 kilómetros de la frontera con Polonia, según Maxim Kozitski, gobernador regional.

Por su parte, el ministerio de Defensa ruso informó que misiles superficie-superficie Kalibr habían atacado la estación de Starytshi, cerca de esta base en el distrito de Iavoriv, “eliminando reservistas en formación, armas extranjeras y equipos militares de Estados Unidos y de países europeos que iban a ser enviados a Donbás”.

También confirmó el ataque contra Desna y otro campamento de adiestramiento en Okhtirka, en la región de Sumy (norte). Según el gobernador de la región de Sumy, Dmitro Jivitski, este último ataque causó “al menos cinco heridos”.

“No hubo bombardeos tan intensos y masivos desde el comienzo de la guerra”, destacó a la agencia de prensa Interfax-Ucrania, señalando una actividad “creciente de los helicópteros rusos en los últimos días”.

Rusia dice que negociaciones con Ucrania están rotas

El Gobierno ruso dio a conocer hace poco que actualmente no hay negociaciones en marcha con Ucrania para terminar con la guerra, según aseguró, por la falta de compromiso, pues hay un diálogo sin resultados prácticos.

Al respecto, el viceministro de Exteriores ruso, Andrei Rudenko, aseguró en entrevista con la agencia de noticias TASS que “las conversaciones no siguen. De hecho, Ucrania salió de este proceso”, explicó.

Los rusos dijeron que Ucrania no da respuesta a sus propuestas y el mismo Putin le dijo a su homólogo finlandés, Sauli Niinisto, que sus contrincantes “no tienen ningún interés” en firmar la paz.

Vale la pena recordar que en días pasados, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, reiteró su disposición para reunirse con su homólogo de Rusia, Vladimir Putin, sin necesidad de que haya otros gobiernos mediando, aunque dejó claro que “no debe haber ultimátums” de la otra parte, que siempre ha reclamado a Kiev ciertos compromisos.

Zelenski, sin embargo, puso como requisito que las fuerzas rusas deben salir de Ucrania. “Es nuestra condición para hablar”, manifestó el mandatario ucraniano durante una entrevista con la cadena de televisión italiana Rai. Así mismo, aseguró que no cederá en materia de soberanía.

El presidente ucraniano también subrayó que “nunca” reconocerá la autonomía de las regiones controladas por los separatistas en el este de Ucrania y cuya independencia sí avaló Putin. Tampoco cederá en cuanto a Crimea, una península que Rusia se anexionó en 2014 y que Zelenski mantiene “dentro de Ucrania”.

Putin siempre ha descartado un encuentro con Zelenski y las reuniones se han limitado a equipos de negociadores que, en el mejor de los casos, han implicado a los ministros de Exteriores. El presidente ucraniano reconoció que mantener abierta la puerta del diálogo “se complica cada día”, en la medida en que las tropas rusas siguen cometiendo abusos sobre la población civil.

Entre los gestos que reclama a Moscú figura un acuerdo para sacar a los cadáveres y a los heridos que aún siguen en la acería de Azovstal, en Mariúpol, símbolo final de la resistencia en esta zona.

Con información de AFP.