Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 6/7/1999 12:00:00 AM

A OSCURAS

La experiencia de Chile, a oscuras desde octubre hasta la semana pasada, hace cuestionar <BR>la conveniencia de los monopolios privados en los servicios públicos.

A OSCURAS, Sección Mundo, edición 888, Jun  7 1999 A OSCURAS
Los chilenos ya no hablan de Augusto Pinochet porque están hoy como los colombianos
en la época de los apagones. Apenas la semana pasada regresó el fluido eléctrico después de varios meses
en la oscuridad casi total. Pero mientras en Colombia se hablaba en esa época de que la imprevisión e
ineficiencia estatales no fueron capaces de prever la crisis, los chilenos están preguntándose por las
virtudes de tener la generación y la distribución de la electricidad bajo el control total y absoluto de los
intereses privados.
En octubre de 1998, sin mediar información, comenzaron los apagones; en noviembre el gobierno decretó
racionamiento de electricidad para todo el país y la primera explicación que se dio por parte del mismo y de
las electrificadoras a la opinión pública fue que la temperamental 'Niña' había provocado la peor de las
sequías de la historia.
Pero poco a poco comenzaron a salir otras informaciones. La secretaria ejecutiva de la Comisión
Nacional de Energía, María Isabel González, dejó saber que el trasfondo de la crisis estaba en la presión
que las empresas de energía hacían al gobierno en momentos que dicha Comisión debía fijar los precios por
los siguientes seis meses y que, de acuerdo con los cálculos que se tenían, debían disminuir respecto a las
tarifas del momento. A la española Endesa y a otras generadoras eléctricas más pequeñas, que
habían logrado un compromiso con el ministro Oscar Landerretche para los precios con el pretexto de que
la sequía aumentaba los costos de generación, no les gustó que el ministro tuviera que desdecirse
públicamente. Lo cierto es que los apagones aumentaron.
El escándalo solo estalló cuando colapsó el sistema eléctrico y el gobierno bajó nueve puntos en las
encuestas. El anuncio de que todo el país estaba a punto de quedar a oscuras totalmente puso en alerta
a diputados y senadores, quienes acusaron a Endesa de vulnerar el Estado de derecho al negarse a
comprar energía en el mercado porque les disminuía las ganancias. Por primera vez la sociedad chilena
se dio cuenta de su indefensión frente a un monopolio privado y vertical de un servicio básico. El lunes
26 de abril la noche se le había venido encima al gobierno. Justo antes de que comenzara el apagón de las
9:30 de la noche el presidente Eduardo Frei hizo una dura crítica por televisión a las empresas
eléctricas. Sin ambigüedades explicó que éstas optaron por rehuir sus deberes frente a la débil
reglamentación que norma el incumplimiento de proveer el servicio eléctrico. Frei llegó a plantear dudas
sobre las bondades de las privatizaciones en el área de los servicios. "Se instala la imagen de que hay
prontitud para obtener ganancias pero desidia e ineficiencia a la hora de entregar los servicios
correspondientes", dijo.
Esta pública defensa presidencial del derecho de los ciudadanos a tener un servicio básico acorde con las
tarifas que se pagan fue la confesión de la debilidad de un sistema de privatizaciones hecho a
espaldas de los ciudadanos y sin una reglamentación que contrapese el poder económico de los
monopolios con los derechos de los usuarios.
Sin embargo la salida de Frei produjo molestias entre los empresarios. Felipe Lamarca, presidente
de la Sociedad de Fomento Fabril, dijo a SEMANA que "esta actitud del presidente puede ser
desestimulante para los inversionistas extranjeros, que son sensibles a las posiciones estatistas. El Estado
debe hacer lo que le corresponde: ser subsidiario de la salud, educación y obras públicas. Y los
empresarios hacer negocios para que haya empleo y crecimiento económico; nadie va a arriesgar su capital
para que el Estado le diga cómo debe administrarlo".
Lo curioso es que tras esta semana catastrófica, que obligó a la primera autoridad de la nación a salir en
defensa de los consumidores y a presentar un proyecto de ley que busca equilibrar el enorme poder de las
empresas privadas de servicios públicos y defender al consumidor, los apagones se acabaron como por
encanto.


La opinión de un diputado
SEMANA: ¿Por qué el gobierno demoró más de seis meses en resolver el problema de la electricidad?
Antonio Leal: Durante meses las empresas generadoras ocultaron información y dijeron que no había
déficit en el sistema eléctrico; sólo al final reconocieron que había déficit de generación de electricidad. Esto
se debe a que las empresas, cuando incurren en esta falla y se decreta el racionamiento, deben pagar un
costo más alto por la energía en el mercado para seguir dando el servicio, lo que no han hecho, y han
preferido dejar sin servicio a la población.
SEMANA: ¿Por qué sucede eso?
A.L.: Porque no hay un marco regulatorio que le dé al gobierno las herramientas para tomar medidas. De ahí
el proyecto de ley que aprobó la Cámara de Diputados, en el cual se entregan atribuciones a los
organismos encargados de fiscalizar y se aumentan las multas, que eran de 30.000 dólares, a seis
millones de dólares; esta ley también establece que los usuarios van a tener derecho a la indemnización y
a la compensación automática a todo evento.
SEMANA: ¿Es bueno que existan monopolios tan poderosos a cargo de estos servicios básicos?
A.L.: Yo creo que es necesario que estos servicios sigan funcionando privadamente porque invierten en un
sector en el cual al Estado le cuesta hacerlo por falta de recursos. Lo que sí es negativo es la
integración vertical de estos monopolios, como ocurre en Chile. En nuestro país Endesa controla la
generación, la transmisión, la distribución, controla los hielos y los derechos de aguas; ese fue el gran
negociado que hizo la dictadura de Pinochet.
SEMANA: ¿Qué consejo le daría usted a los otros países latinoamericanos que ven el sistema de
privatizaciones chileno como modelo?
A.L.: Lo que no hay que olvidar es que no se puede hacer una privatización sin hacer previamente un
marco regulatorio en el que el Estado tenga un fuerte proceso de fiscalización, con leyes que protejan a
los usuarios de este proceso de expansión de las empresas de servicios en el mundo globalizado, de lo
contrario los usuarios quedan a merced de las empresas que se manejan con criterios únicamente
económicos, como sucedió en Chile.

EDICIÓN 1874

PORTADA

La orquesta del Titanic

Para tomar decisiones en el Consejo Nacional Electoral son necesarios 6 de los 9 votos. Cinco de esos votos ya están listos contra la posibilidad de que exista una candidatura viable de centro. La determinación del Consejo Nacional Electoral no será jurídica, sino exclusivamente política.

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com