Un profesor colombiano residente en México y que estuvo reportado como desaparecido por varios días denunció este lunes que fue detenido y golpeado por militares, lo que lo dejó con tres costillas rotas.
Leonardo Ariel Escobar, de 42 años, dijo en un mensaje a medios que el 31 de diciembre, cuando hizo una escala en el aeropuerto de Monterrey, elementos de la militarizada Guardia Nacional le impidieron de manera “arbitraria” seguir su viaje a Ciudad de México.
“Durante tres días estuve en una celda en el municipio de Apodaca (...). Antes de llegar fui golpeado, lo que me generó la fractura de tres costillas”, reclamó Escobar, quien calificó el incidente como un acto de discriminación.
⚠️ La Guardia Nacional me golpeó y me fracturó tres costillas. La policía me alejó del aeropuerto y estuve 4 días deambulando sin comer ni tomar agua.
— Pamela Cerdeira (@PamCerdeira) January 19, 2026
Parte del testimonio de Leonardo Ariel Escobar, de la Ibero Puebla, desaparecido desde el 2 de enero y localizado el viernes. pic.twitter.com/tLwPs4w2dZ
El catedrático, que labora en una universidad privada del central estado de Puebla, afirmó desconocer el motivo de su detención, durante la cual, dijo, no le brindaron alimentos.
Escobar asegura que eso mermó seriamente su salud. “Lo mínimo era brindarme asistencia médica”, subrayó.
“Dicen que yo me reusé a comunicarme con mis familiares, y yo recuerdo que los mismos agentes me dijeron que no me daban dicho derecho porque había llegado con altanerías y groserías”, dijo.

El profesor fue reportado como desaparecido el 2 de enero por familiares y por la universidad en la que trabaja.
La secretaría de Seguridad mexicana informó la semana pasada que estuvo detenido por una falta administrativa, pero sin dar detalles.
El docente dijo que estuvo detenido por 3 días “a la intemperie”: “Sin comer bien y tomando agua de un grifo que probablemente estaba oxidado. No sé si fue los metales lo que haya podido generar en mí ciertas fallas de conciencia”.

Tras ser liberado el 2 de enero, Escobar dijo que estaba desorientado y que vagó por las calles, hasta que tres días después fue auxiliado por el director de un centro de rehabilitación para adictos.
Días después, recuperó la conciencia y pudo dar datos al personal del centro, lo que permitió confirmar su identidad y notificar a la fiscalía de su paradero el viernes pasado.
Tras la desaparición se produjo un prolongado silencio por parte de las autoridades competentes.

No fue sino hasta el pasado 14 de enero cuando el fiscal de Nuevo León, Javier Flores Saldívar, dio a conocer que la persona había sido arrestada por la Guardia Nacional y posteriormente remitida a la policía de Apodaca, presuntamente por la comisión de “faltas administrativas”, aunque sin detallar en ningún momento la naturaleza concreta de las infracciones.










