Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 12/2/1996 12:00:00 AM

RIOS DE SANGRE

La tragedia de Zaire, de dimensiones insospechadas, es una nueva manifestación de la guerra ancestral entre hutus y tutsis.

RIOS DE SANGRE, Sección Mundo, edición 757, Dec  2 1996 RIOS DE SANGRE
La guerra que se libra en la parte oriental de Zaire tiene a casi un millón de personas huyendo por las montañas, sin ninguna posibilidad de alimentarse o librarse de las epidemias. De no conseguirse rápidamente una solución pacífica, el mundo estaría a punto de presenciar una tragedia capaz de superar la ocurrida en Ruanda en 1994, cuando 400.000 personas de la etnia Tutsi fueron masacradas por sus enemigos, los Hutu. Pero los llamados de los funcionarios europeos evacuados la semana pasada de Zaire no han logrado producir una movilización internacional capaz de evitar la tragedia. Las instituciones multilaterales saben, al fin y al cabo, que ese es un conflicto ancestral cuya solución parece imposible, dado que entrañaría el reacomodo de las fronteras establecidas arbitrariamente por los europeos en la época colonial, esto es, la eliminación de la causa primordial del conflicto.Aunque hay muchas facciones en lucha, los combates de la provincia zaireña de Kivu se reducen en últimas a un contraataque de los tutsis en Ruanda, Burundi y Zaire para reafirmar su control sobre un área que consideran parte de sus reinos ancestrales.El problema se remonta a 1994, cuando luego de la muerte de su presidente, los hutus de Ruanda masacraron a 400.000 tutsis. Pero poco después una guerrilla rebelde compuesta principalmente por éstos derrotó al ejército ruandés. Temiendo las represalias, un millón de hutus huyó a la vecina Zaire.A partir de entonces, los gobiernos de Ruanda y Burundi, hoy por hoy dominados por los tutsis, deben soportar la hostilidad de grupos hutu basados en Zaire, y compuestos por miembros del antiguo ejército ruandés, que huyó con sus armas y se mezcló con los refugiados civiles. Por eso se dice que lo que tiene lugar ahora es el contraataque de los tutsis. El pretexto ideal se presentó en septiembre, cuando el gobierno de Zaire, estimulado por la propaganda antitutsi de los hutu, decidió expulsar de su territorio a un grupo de tutsis afincado al sur del lago Kivo desde hace 200 años. Los tutsi banyamulenge, como se les conoce, formaron su propia milicia para negarse a abandonar tierras que consideran suyas, pues están desde antes del establecimiento de las fronteras de Zaire en 1910. El caso es que los tutsi banyamulenge pasaron a la ofensiva y han tomado Uvira y atacan Bukavu. El peligro de guerra internacional es inminente, pues los ejércitos de Zaire y Ruanda están intercambiando disparos de artillería sobre la frontera entre Bukavu y Cyangugu. Zaire acusa a Ruanda de apoyar a los tutsis banyalamenge, mientras ésta acusa a Zaire de apoyar a los hutus que atacan a su gobierno. El presidente zaireño, Mobutu Sese Seko, se trata un cáncer de próstata en Suiza, por lo cual se habla de un vacío de poder y de que el destino del país está en manos de los militares. El ruandés, Pasteur Bizimingu, niega las acusaciones, pero respalda los argumentos de los tutsis. Y como no hay mucho que hablar, hablan las armas.

EDICIÓN 1879

PORTADA

Gustavo Petro: ¿Esperanza o miedo?

Gustavo Petro ha sido un fenómeno electoral, pero tiene a muchos sectores del país con los pelos de punta. ¿Cómo se explica y hasta dónde puede llegar?

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com