El crimen en la Santa Sede


Por primera vez en su historia el Vaticano publicó un reporte de los crímenes cometidos en su territorio durante el año pasado. La gran mayoría de las 608 infracciones cometidas fueron hurtos y raponazos. La Plaza y la Basílica de San Pedro reciben millones de visitantes al año y los carteristas hacen su agosto durante los multitudinarios discursos papales. Más del 90 por ciento de los responsables nunca fueron atrapados, ningún crimen capital fue reportado y el último que se recuerda fue el asesinato del comandante de los guardias suizos, que custodian a su Santidad, en 1998. El otro crimen que nadie olvida es el atentado contra Juan Pablo II en 1981, cuando un tirador turco lo hirió de gravedad.