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A juicio “la joyita” del Inpec que participó en la fuga de Matamba y presuntamente mandó a matar a un compañero

La Fiscalía le imputó el delito de homicidio agravado por asesinato de un dragoneante del Inpec, Humberto Peña González, en 2010, en Caloto, Cauca.


No es nuevo que la corrupción y la delincuencia está carcomiendo al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec). La última gran jugada fue la fuga del narcotraficante Juan Lárrinson Castro Estupiñán, alias Matamba, quien salió como Pedro por su casa de la cárcel La Picota, donde incluso le abrieron cada una de las puertas que debía atravesar para salir.

En este mismo episodio está involucrado el exinspector Milton Libardo Jiménez Arboleda, quien ahora, además, fue imputado por ordenar la muerte de uno de sus compañeros del Inpec. Una “joyita” que ahora está respondiendo ante la justicia por la participación en esos dos delitos.

La Fiscalía General de la Nación imputó a Jiménez Arboleda el delito de homicidio agravado, aún cuando ya se encuentra privado de la libertad, precisamente por estar comprometido en la fuga de Matamba, quien en ese momento estaba cantando ante las autoridades la presunta relación criminal entre militares de Nariño con su organización narcotraficante, con la intermediación del condenado coronel Robinson González del Río, quien recobró la libertad al someterse a la JEP y a los pocos días volvió a las andanzas.

El exfuncionario del Inpec, ahora imputado ante la justicia, habría sido uno de los eslabones principales en un crimen que se cometió hace más de 10 años. Estaría involucrado en el asesinato de Humberto Peña González, un dragoneante de la cárcel de Caloto (Cauca), en mayo de 2010.

La víctima se trasladaba en una motocicleta a su lugar de residencia, en Santander de Quilichao (Cauca), y fue interceptada en el camino por dos hombres armados que le causaron la muerte.

El material de prueba obtenido por la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos da cuenta de que Jiménez Arboleda habría conseguido y aportado parte del dinero que le fue entregado a los sicarios para ejecutar el crimen.

Según la directora especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos, la fiscal Deicy Jaramillo Rivera. Al parecer, Jiménez Arboleda participó en la planeación y financiación de la acción legal porque el dragoneante compañero suyo, lo reportó ante los superiores y pidió su traslado inmediato por posibles actos de indisciplina y de incumplimiento de sus deberes.

En pocas palabras, este cuestionado miembro del Inpec al tener diferencias con su compañero, no solo hizo denuncias contra él, además lo mando a matar y como en su momento no pasó nada con este caso, siguió en el instituto penitenciario haciendo de las suyas, al punto que participó en la fuga más importante que se haya dado en los últimos tiempos desde un penal colombiano.

Pese a las pruebas en su contra, ante una juez de control de garantías de Caloto (Cauca), el procesado no aceptó el cargo en su contra, pero sigue privado de la libertad en la cárcel Picaleña, de Ibagué (Tolima), por su participación en la fuga de Matamba, pero ahora tendrá que esperar la decisión del juez frente a su presunta participación en el homicidio de su compañero del Inpec.