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¿Adoctrinamiento político a niños en colegio de Barranquilla?

Lo que parecía un acto educativo terminó en el ojo del huracán, en colegio de la capital del Atlántico se conoció un video de niños que representaron al actual presidente y vicepresidenta de la República.


Polémica ha generado un video que empezó a circular en las redes sociales, grabado en el Colegio Gabriel García Márquez de Barranquilla, Atlántico, en el que se ve a niños representando el acto de posesión del presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez. En la presentación, que hace una de las docentes, se escucha decir: “Petro y Francia ayer estuvieron en Bogotá y hoy están en el mejor colegio de Barranquilla, Gabriel García Márquez”, después de un conteo como preámbulo y al son del himno nacional, salieron a desfilar los estudiantes de aproximadamente 12 años.

Un padre de familia con el que habló SEMANA y que prefiere mantener su identidad en reserva para evitar que sus hijos tengan represalias, señaló que aunque algunas familias no se sentían cómodos con el evento, accedieron por ser un acto escolar, “planearon con antelación todo, buscaron que los niños que salieran al frente fueran parecidos a los mandatarios”, señaló.

Una niña afrodescendiente y un niño con gafas y la banda presidencial fueron los que encabezaron la puesta en escena, mientras un pequeño disfrazado de soldado les abría paso con la bandera de Colombia en una asta. Luego, al desfile, se sumaron más niños con ropa que semejaba el camuflado de militares. Incluso en la última línea iba un pequeño que aludía llevar el uniforme del Esmad. Mientras otros niños vestidos de campesinos veían lo que semejaba ser la posesión que se hizo histórica al ser la primera vez que llega al gobierno los políticos que representar la izquierda en el país.

Algunos usuarios de las redes sociales celebraron que este acto se realizara y lo vieron como parte de la fiesta que se vive por la llegada de un gobierno que prometió un cambio no solo en la educación, sino en igualdad y oportunidades para las clases sociales más desfavorecidas. Otros se molestaron, por lo que califican una señal más de adoctrinamiento político.

“En este gobierno no habrá educación de calidad, sino adoctrinamiento puro y duro. ¿Qué tal este descaro en un colegio de Barranquilla?”, se lee en el Twitter de @SantiagoSernaOs.

SEMANA buscó a la Secretaría de Educación de Barranquilla, en la que aseguran que no harán ningún tipo de pronunciamiento frente a los hechos, teniendo en cuenta que para ellos es una actividad que formaba parte de la celebración del 7 de agosto, fecha en la que históricamente se ha conmemorado la Batalla del Puente de Boyacá.

En el colegio Gabriel García Márquez estudian alrededor de 1.500 alumnos, en jornada única, y los docentes han manifestado que allí no adoctrinan y que tales actividades son parte de actos culturales en los que se destacan hechos relevantes socialmente para el país y que los alumnos están siendo formados para tener un pensamiento crítico de la realidad.

Sin embargo, cabe recordar que en su momento el expresidente de Ecopetrol, quien fue precandidato presidencial por el Partido Conservador, Juan Carlos Echeverry, lanzó fuertes críticas contra la Federación Colombiana de Educadores (Fecode), porque, según él, en algunos casos, los maestros adoctrinan a estudiantes en la educación pública.

El economista les pidió a sus seguidores en Twitter que se imaginen cuando van al médico en el régimen subsidiado de salud, y el galeno, antes de atenderlos, les da propaganda política como parte de la consulta. “Sería inadmisible. ¿Por qué en la educación pública Fecode toma el derecho a adoctrinar políticamente a los estudiantes?”, cuestionó. Aunque en ese momento no nombró casos puntuales, hoy muchos indicaron que hechos como el que sucedió en Barranquilla, respaldan la denuncia de Echeverry.

El adoctrinamiento –según Echeverry– en este caso es inadmisible porque no es una relación entre mayores de edad. “Se trata de un grupo de adultos, que a los ojos de los niños, están dotados de autoridad y confianza; que traicionan esa confianza para inculcar ideas políticas propias de otros escenarios”, puntualizó hace varios meses.