Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 3/31/1997 12:00:00 AM

ALIADOS Y DISTANTES

Estados Unidos no es el único país con el que Colombia tiene problemas en este momento.

ALIADOS Y DISTANTES ALIADOS Y DISTANTES
Aunque la certificación es un proceso que se considera injusto aun dentro de sectores importantes de la opinión norteamericana, el hecho de que Colombia haya sido señalada por la Nación más poderosa del mundo como un país donde impera la corrupción en los más altos niveles del gobierno es suficiente para que un gran número de colombianos se sientan cada vez más cerca de ser vistos como parias internacionales. Y no les falta razón. Al creciente deterioro de las relaciones con Estados Unidos por el tema del narcotráfico se han sumado en los últimos meses serias dificultades en la mayoría de las relaciones internacionales importantes para Colombia. Ya no se trata sólo de los acostumbrados roces con Venezuela, producto de la vecindad y la rivalidad. A las tradicionales preocupaciones de la Cancillería colombiana se han sumado ahora temas que antes no ocupaban un lugar importante dentro de la agenda internacional del país, como por ejemplo las reiteradas denuncias de violación de los derechos humanos en Colombia, particularmente ante el Parlamento Europeo, y la renovada pretensión de Nicaragua sobre San Andrés, que hacen que el panorama de las relaciones internacionales de Colombia se encuentre hoy en uno de los momentos más difíciles de su historia reciente. Vecinos y amigosAl tradicional problema del diferendo con Venezuela se ha sumado recientemente otro que amenaza enturbiar aún más las relaciones con el vecino país: las repetidas incursiones de la guerrilla colombiana en territorio venezolano. El fuerte intercambio de notas de protesta que tuvo lugar recientemente _a raíz del ataque de la Guardia Nacional a una embarcación colombiana en el que murió un menor_, dejó al descubierto la fragilidad de los acuerdos entre las dos fuerzas armadas y la poca utilidad de la cumbre binacional realizada hace algunas semanas. La incapacidad cada vez mayor del Ejército colombiano para impedir que la guerrilla opere en la frontera ha creado un creciente malestar en los venezolanos, quienes no han dudado en responder con represalias contra campesinos colombianos acusados, en muchas ocasiones sin fundamento, de ser aliados de la guerrilla. Frente a este panorama la mayoría de los observadores coinciden en que se necesita un gran esfuerzo de las fuerzas armadas de los dos países para actuar conjuntamente contra la guerrilla. Alrededor del tratamiento que debe dársele al tema del diferendo existen, sin embargo, posiciones encontradas. Mientras para analistas como Héctor Charry Samper lo ideal sería congelar el tema por 40 ó 50 años, otros conocedores de la materia, como el ex embajador en Venezuela Francisco Posada de la Peña, piensan que se debe hacer lo contrario. "Mientras no se solucione el problema del diferendo va a seguir existiendo una piedra en el zapato de las relaciones y los venezolanos han dejado saber que jamás van a solucionarlo por la vía directa. Hay que explorar otros caminos, como la comisión de conciliación e incluso la Corte Internacional de La Haya", opina el ex diplomático.
El mayor obstáculo que hay para cualquier arreglo sigue siendo, sin embargo, las hipótesis de guerra que se manejan internamente en los dos países y que llevan a que a la hora de la cooperación entre las fuerzas armadas cada una actúe con reservas frente a la otra para no poner en evidencia su verdadera capacidad militar.

UE: No hay derecho
Con la Unión Europea, con la que Colombia realiza transacciones comerciales que superan los 5.000 millones de dólares al año, los derechos humanos se han convertido en un obstáculo para el normal desarrollo de las relaciones.
Según la viceministra de Relaciones Exteriores para Europa, Pilar Gaitán, si se quieren conservar y mejorar los vínculos con los europeos es necesario tener una actitud firme y mostrar resultados concretos frente a este tema."Los europeos tienen un compromiso histórico y ético con los derechos humanos, los consideran una regla fundamental para la convivencia. Es una de sus banderas desde la caída del muro de Berlín y todas las cancillerías europeas los tienen entre sus prioridades", dice Gaitán.La importancia que le dan los europeos al tema contrasta con la visión que tienen los colombianos del mismo. En el país los derechos humanos siguen siendo un asunto de la izquierda o de soñadores. Además, de acuerdo con un ex funcionario de la Cancillería consultado por SEMANA, "la política gubernamental en este campo ha cambiado significativamente. Los planteamientos novedosos que se hicieron al comienzo de la administración Samper poco a poco fueron quedando relegados a un segundo plano ante la necesidad del gobierno de mantener el apoyo de los militares para sostenerse en el poder". Por eso, diversas fuentes coinciden en señalar que el problema con la Unión Europea es más grave de lo que los colombianos se imaginan y que como va , va por mal camino.
Para la Ministra de Relaciones Exteriores, sin embargo, éste no es un asunto nuevo. Desde hace nueve años los europeos presentan informes sobre derechos humanos y los de los últimos cinco han sido particularmente duros con Colombia. En octubre del año pasado el Parlamento Europeo ya había expedido una resolución, bastante crítica, sobre el caso colombiano. A pesar de ello la resolución de hace dos semanas cayó como un baldado de agua fría en el país.
En el documento los europarlamentarios solicitaron a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que durante su próxima reunión revise la situación de los derechos humanos en Myanmar (Birmania), China, Timor Oriental, Indonesia, Irán, Irak, Nigeria, Sudán, Turquía y Colombia, con lo cual el país vuelve a quedar al nivel de las naciones más desprestigiadas del mundo.Aunque, según Pilar Gaitán, las resoluciones emitidas por el Parlamento Europeo no tienen consecuencias económicas inmediatas pues el Sistema de Preferencias Arancelarias de la Unión Europea está relacionado con la lucha contra la droga, "no ocurre lo mismo con la cooperación técnica que nos prestan, que sí puede verse afectada". En este momento hay más de 20 proyectos de cooperación y gracias al Sistema de Preferencias el 80 por ciento de los productos que exporta Colombia al viejo continente tienen arancel cero. En el próximo encuentro de la Comisión de Derechos Humanos, que tendrá lugar en Ginebra en el mes de abril, los expertos coinciden en que Colombia la verá negra. No sólo por las resoluciones del Parlamento sino además porque las relaciones con países como Alemania, Italia y Gran Bretaña no pasan por un buen momento. Aunque la Cancillería sostiene lo contrario, en el gobierno alemán hay cierto malestar por la manera como se manejó el caso Mauss. Con el gobierno italiano hay tensión por el caso Turra y con el británico puede haber problemas por las denuncias de algunos parlamentarios de ese país sobre la supuesta indiferencia de la British Petroleum frente a violaciones de los derechos humanos en las zonas donde realizan operaciones. Para el politólogo Fernando Cepeda, "el hecho de que Colombia lleve 20 años hablando del tema de derechos humanos y no haya pasado nada es para los europeos sinónimo de complicidad. Lo que está en juego ahí es la credibilidad de Colombia como país democrático".
Isla flotante Otro de los temas que amenaza convertirse en un serio problema para la diplomacia colombiana es la pretensión de los nicaragüenses de desconocer la soberanía de Colombia sobre el archipiélago de San Andrés y Providencia. La reclamación 'nica' se basa en el argumento de que cuando los dos países firmaron el Tratado Esguerra-Bárcenas, por el cual definieron sus límites marítimos en 1928, el gobierno nicaragüense era un gobierno de facto. Con esta tesis, el presidente Arnoldo Alemán ha anunciado su intención de llevar el caso ante la Corte Internacional de La Haya, para que ésta decida a cuál país pertenece el archipiélago de San Andrés y Providencia.
Mientras que la Cancillería colombiana dice que la soberanía de Colombia sobre San Andrés es indiscutible y ha minimizado el asunto, su similar nicaragüense, según un informe oficial de inteligencia conocido por SEMANA, ha venido presentando a su país en diferentes foros internacionales como una víctima internacional con el fin de obtener respaldo para sus pretensiones insulares, en especial de países vecinos como Honduras y Costa Rica. Lo grave del caso, según los expertos, es que mientras Nicaragua es respaldada por las naciones centroamericanas, Colombia no cuenta con el mismo apoyo entre sus aliados regionales del Grupo Andino por cuenta de sus ya conocidas diferencias territoriales con Venezuela.
La situación con Nicaragua se enredó cuando el año pasado el presidente Ernesto Samper accedió a hablar sobre el tema de San Andrés con la entonces presidenta Violeta Chamorro. La inesperada concesión de Samper dio al traste con la estrategia planeada por la Cancillería de sentarse a la mesa con los nicaragüenses a hablar sobre temas de vecindad, lo cual significaba el reconocimiento tácito de Nicaragua de la soberanía colombiana sobre San Andrés, que sólo siendo colombiana podría limitar con Nicaragua. Pero las cosas no salieron como se esperaba y ahora todo parece indicar que los nicaragüenses quieren llevar el asunto hasta la Corte. Aun así la Cancillería colombiana dice que tiene cómo demostrar la posesión del archipiélago desde 1921.La actitud de Nicaragua hace sospechar a los autores del informe confidencial conocido por SEMANA que pueden tener el respaldo de los estadounidenses. Lo mismo cree el internacionalista Héctor Charry Samper: "El problema de los nicaragüenses no es sólo de abogados. Nicaragua no va a demandar sin el apoyo de Estados Unidos. Hay que buscar la neutralidad de los norteamericanos, pero además Colombia tiene que cambiar su estrategia en el Caribe y volver a buscar aliados en la zona".
El problema con Nicaragua puede terminar estrechamente ligado a lo que suceda con la petición de extradición de Miguel Rodríguez a Canadá. Si Colombia argumenta que no puede extraditarlo porque la Constitución lo prohíbe, le estaría dando pie a Nicaragua para que utilice también la argumentación de que las normas internas prevalecen sobre los tratados, buscando el desconocimiento del tratado Esguerra-Bárcenas
Alineacion discutible
Uno de los escenarios que Colombia podría haber aprovechado en las actuales circunstancias es el de la presidencia de los No Alineados. A pesar de que este grupo perdió importancia desde el fin de la guerra fría, todavía representa a más de un centenar de países. Aunque los analistas están de acuerdo en que la presidencia de los Noal le dio a Colombia mayor presencia y poder de negociación en las Naciones Unidas y en algunos escenarios internacionales, también coinciden en afirmar que más allá de dichos ámbitos de poco le ha servido a Colombia ocupar esta posición. Según un ex asesor de la Cancillería, el problema de Colombia es que no sabe sacarle partido a las negociaciones. "Aquí nadie ha entendido que en la política internacional no hay amigos sino intereses y que hay que aprender a apalancar unas cosas con otras. Colombia habría podido negociar con Estados Unidos muchas cosas a cambio del respaldo de los No Alineados en las Naciones Unidas, pero no ha sabido sacarle suficiente provecho a esta posición".
Aunque no han faltado quienes le atribuyen la responsabilidad de la crisis a la falta de un manejo adecuado de la política exterior por parte de la Cancillería y a la falta de liderazgo de la Ministra sobre los demás funcionarios relacionados con el tema, son más los que opinan que el principal motivo de este deterioro es la pérdida de credibilidad del gobierno a nivel internacional, originada en la crisis interna y sus dificultades para crear un consenso respecto al manejo de la política exterior. Prueba de ello es que los mecanismos con que cuenta el país para manejar la política exterior, como por ejemplo la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, no están funcionando en momentos en que el gobierno no tiene la fortaleza que necesita para manejar solo las relaciones internacionales.Otra de las causas del fracaso de la diplomacia colombiana ha sido sin duda alguna el hecho de que, a pesar de las buenas intenciones de las directivas presidenciales en las que se ratifica que las relaciones exteriores son de resorte exclusivo de la Cancillería, cada ministro y funcionario de alto nivel las ha manejado más de acuerdo con su agenda que con la del país, llegando en muchas ocasiones a incurrir en evidentes contradicciones con graves repercusiones para la credibilidad de Colombia, como sucedió recientemente con el tema de la extradición. A los problemas coyunturales se suman otros que no son del todo nuevos, como son la estructura misma de la Cancillería y la ausencia de una política internacional que sirva permanentemente de marco de referencia. En opinión de Fernando Cepeda, "Colombia tiene un serio problema de manejo institucional de la política internacional, que tiene que ver con los criterios para designar a los diplomáticos, la forma como se manejan las relaciones entre las embajadas y la cancillería y el manejo disperso que hacen los distintos funcionarios del gobierno de la política exterior".
Ante este escenario la mayoría de los expertos coincide en que es muy poco lo que se puede hacer. "Es probable _asegura uno de ellos_ que mientras Samper sea Presidente no existan mayores probabilidades de normalización de las relaciones, en particular con Estados Unidos. Pero el hecho de que no sean mejorables no quiere decir que no puedan empeorar". Un exacerbado nacionalismo frente a la descertificación podría hacer aún más difíciles las relaciones con los norteamericanos, e insistir en minimizar la importancia del respeto a los derechos humanos podría llevar las relaciones con Europa a extremos insospechados de confrontación. Es por esto que Héctor Charry Samper insiste en que "el gobierno debería tratar de buscar un consenso interno al menos sobre temas específicos como Nicaragua o Venezuela". De no ser así es posible que Colombia tenga que acostumbrarse a vivir con sus antiguos aliados y amigos episodios que hasta hace poco tiempo parecían imposibles, como el bloqueo en Ecuador a los camiones colombianos. Según palabras de un reconocido internacionalista, "cómo estarán de mal las cosas que hasta los ecuatorianos han sacado pecho y se han envalentonado frente a nosotros, que hasta hace poco éramos para ellos los colosos del norte".

EDICIÓN 1874

PORTADA

La orquesta del Titanic

Para tomar decisiones en el Consejo Nacional Electoral son necesarios 6 de los 9 votos. Cinco de esos votos ya están listos contra la posibilidad de que exista una candidatura viable de centro. La determinación del Consejo Nacional Electoral no será jurídica, sino exclusivamente política.

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com