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| 7/1/1996 12:00:00 AM

CAMBIO DE BANDO

EL TESTIGO DEL PROCURADOR ORLANDO VASQUEZ CONTRA EL FISCAL ALFONSO VALDIVIESO, ACABO CONVIRTIENDOSE EN EL TESTIGO DEL FISCAL CONTRA EL PROCURADOR.

CAMBIO DE BANDO, Sección Nación, edición 735, Jul  1 1996 CAMBIO DE BANDO
El caso de Gonzalo Manuel Parra, el hombre que denunció al fiscal Alfonso Valdivieso en la Procuraduría, ha comenzado a convertirse en un capítulo incómodo de esa gran telenovela nacional que ha sido el proceso 8.000. Eso es lo que por lo menos se desprende de los nuevos episodios ocurridos en torno de este escándalo. Hoy, cuando la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía han empezado a tomar decisiones con respecto a las personas que supuestamente participaron en una compleja estrategia encaminada a sacar a Valdivieso de su cargo, los investigadores ya tienen claro lo que ocurrió. Con base en esas indagaciones la Corte suspendió de su cargo al procurador Orlando Vásquez y la Fiscalía dictó orden de captura contra Parra _quien se encuentra detenido_ y contra Víctor Argumero, quien no ha sido localizado por las autoridades. Quienes conocen de cerca la investigación aseguran que la situación jurídica de Parra habría sido manejable si no es porque aparecen las dos cartas que le escribió al procurador Vásquez y al secretario general de la Presidencia, José Antonio Vargas Lleras, uno de cuyos facsímiles reproduce SEMANA. La existencia de las cartas _llevadas a la Fiscalía por una mujer utilizada por Parra como correo_ hizo que los investigadores volcaran los ojos sobre este hombre. Por eso, Parra ha sido llamado al menos en cinco oportunidades por la Corte y la Fiscalía para explicar los alcances de esos documentos. Así, el testigo de la Procuraduría ha reconocido que, en efecto, la letra y la firma con el seudónimo de sargento González que aparecen en las cartas es suya, y no niega haberle pedido el favor a la mucama que lo atendía en el Club de Agentes de la Policía, de llevarle las cartas a la Procuraduría y a la Presidencia de la República. De acuerdo con fuentes cercanas a la investigación, Parra aceptó haber sido visitado en su sitio de reclusión por Mauricio Villalobos, asistente personal de Vargas Lleras en el Palacio de Nariño, con quien se reunió por espacio de 15 minutos. Según el testigo, cuando llegó el funcionario de la Presidencia también estaban Argumero y el abogado Rodolfo Vargas, quien curiosamente es la misma persona que presentó una demanda en el Consejo de Estado contra el período de Valdivieso. Según Parra, Villalobos le preguntó si lo habían atendido bien. Este le respondió que sí, pero le dijo que le hacía falta dinero. Al referirse a su encuentro con Villalobos, Parra aprovechó para desmentir que hubiera sido visitado en el Club de Agentes de la Policía por el hoy ex procurador Vásquez Velásquez. Parra declaró ante la Fiscalía y ante la Corte Suprema de Justicia que desde el palacio presidencial le enviaron algunos recursos, pero aclaró que se trataba de una colaboración humanitaria debido a su precaria situación económica. Explicó que hacían colectas para enviarle algún dinero al Club de Agentes donde se encontraba recluido por orden de la Corte Suprema y que esa cifra no superó los 250.000 pesos. Sin embargo, precisó en forma enfática que esa contribución no fue una retribución económica por haber denunciado al Fiscal . Vargas Lleras negó rotundamente esta afirmación de Parra. "Se trataba de una persona desesperada, como lo estaba realmente, que trataba de ver a dónde echaba mano y quién le daba una ayuda. Aquí nunca se le dio plata a ese señor". Gonzalo Parra también declaró que el DAS le entregó una cifra cercana a los 400.000 pesos en efectivo. Sin embargo, el director del DAS, Marco Tulio Gutiérrez, dijo a SEMANA que no es cierta esa afirmación "Que le hayan entregado dinero, no creo. En esto de la plata no es como la gente piensa. Es una plata auditada. Además, existen unos rubros que determinan para qué son. No es para pagarle al primero. Yo lo que entiendo es que Parra ha estafado a más de cinco". La Fiscalía tiene información en el sentido de que en la oficina del subdirector del DAS tuvieron lugar al menos cinco reuniones a las que asistió Parra y en las cuales se habrían discutido detalles sobre la denuncia que Parra estaba formulando contra el fiscal Valdivieso. Sobre este particular Gutiérrez afirmó: "Acá en la dirección no ha estado. No tengo el agrado de conocer a tan importante personaje. Y lo segundo, me hubiera parecido absolutamente grave que en alguna dependencia lo hubieran atendido sin consultarme. En un momento determinado sería posible que hubiera venido. Lo que sí estoy cierto y lo he revisado personalmente es que nadie le dio un peso. En esta parte sí le puedo decir que no me equivoco. En este caso específico yo sí me tomé el trabajo de revisar cuentas y no hay ninguna plata girada a nombre de ese señor". Los investigadores han establecido la forma como fue instruido en las dependencias de la Procuraduría para actuar contra el Fiscal. En tal sentido ya se sabe que el viernes primero de marzo Parra fue llevado al despacho del procurador Vásquez, con quien se reunió por espacio de cuatro horas. En esa reunión habrían estado presentes el viceprocurador, Luis Eduardo Montoya y algunos asesores del despacho del jefe del Ministerio Público. Tres días después, Parra se presentó en la Corte Suprema y entregó un documento de tres páginas en el que reiteró su denuncia contra Valdivieso, a quien acusó de presuntas irregularidades en la entrega en comodato por 50 años, de un terreno de la Nación, cuando éste se desempeñaba como Ministro de Educación en 1991. Son tantos los episodios dentro del proceso 8.000 que el de Parra parece relativamente insignificante. Sin embargo, mirado en forma aislada es un asunto de muy mala presentación. La Procuraduría General de la Nación montó una denuncia contra el Fiscal a través de un testigo falso. Este testigo, en el lugar donde estaba recluido para su protección personal, llegó a la conclusión de que estaba trabajando para la causa del Presidente y comenzó a escribir cartas pidiendo ayuda económica. Por razones humanitarias un funcionario de la Presidencia de la República fue a visitarlo. Posteriormente, el testigo del Procurador contra el Fiscal, al ser descubierto su juego, cambió de bando y se convirtió en el testigo del Fiscal contra el Procurador. Las cartas de Parra fueron el fundamento jurídico para que la Corte suspendiera a Orlando Vásquez. Las afirmaciones de éste en el sentido de que el DAS y la Presidencia le dieron ayuda económica no están comprobadas pues estas entidades lo niegan. Aunque estuvieran confirmadas no se les podría dar la categoría de extorsión, pues ni los montos ni el tono de las cartas corresponden a esto. Pero si bien es claro que no había soborno también es claro que había un montaje para tumbar al Fiscal. Y esto, si no estuviera de por medio el proceso 8.000, hubiera sido de por sí un escándalo enorme en otras circunstancias.

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